El misterio de Göbekli Tepe, el sitio arqueológico que podría revolucionar nuestra concepción de la historia humana

Con frecuencia, los grandes avances científicos se producen superando teorías y leyes que se consideran verdaderas e inmutables. Cada salto supone la subida de un nuevo escalón hasta que volvemos a toparnos con sus límites y llega el momento de subir uno nuevo. El problema es que averiguar cuál es el siguiente escalón no resulta evidente ni fácil de escalar.

Es aquí donde entra en escena el sitio arqueológico de Göbekli Tepe, situado en el sur de Turquía en la frontera con Siria. Esta excavación amenaza con cambiar para siempre cuestiones sobre nuestra historia que dábamos por ciertas. Por eso es tan importante su descubrimiento.

La teoría actual del desarrollo humano

Gobekli Tepe

Al final de la última edad de hielo, los humanos tuvieron que enfrentarse a un cambio radical en su entorno. Los animales que tradicionalmente seguían, cazaban y se alimentaban se extinguieron o migraron hacia zonas más frías. El planeta dio paso a un clima más moderado con temperaturas más altas que propició la proliferación de plantas y otros tipos de animales.

Como consecuencia, el ser humano primitivo abandonó su vida nómada y aprovechó las oportunidades que brindaba este nuevo entorno. Así es cómo descubrimos la agricultura y ganadería, dos tecnologías que permitieron alimentar a la población de manera más constante y predecible que la caza y recolección.

stonehenge

Nacieron los asentamientos permanentes, donde se crearon sociedades más complejas y a partir de ahí surgieron las monarquías, artes, escritura y, posteriormente, las grandes religiones. Simplificando mucho, el resumen podría hacerse de la siguiente manera:

  • Hace 10.000 o 12.000 años comenzó la Revolución Neolítica.
  • Las nuevas condiciones meteorológicas permitieron el surgimiento de granjeros y ganaderos.
  • Después vinieron avances tecnológicos como la alfarería y la cerámica.
  • A raíz de todo ello, los humanos comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes más o menos grandes: aparecen los primeros pueblos y ciudades.
  • Se especializan los trabajos gracias a que la agricultura y ganadería permiten liberar mano de obra.
  • Aparecen la escritura, artes y la monarquía.
  • Y finalmente, la religión como una consecuencia del desarrollo cultural. Las pirámides egipcias y Stonehenge son la terminación de todo ese esfuerzo.

Esta sucesión de fenómenos, que tardaron milenios en materializarse, es la que está a punto de ser superada. Y todo por el descubrimiento de Göbekli Tepe. ¿Por qué? Debido a la extrema antigüedad de este sitio: las estimaciones realizadas por carbono le dan una fecha de construcción alrededor del año 9.000 AC. Justo en el comienzo de la Revolución Neolítica y no tras ésta, como debería ser.

Dándole la vuelta a la historia

Göbekli Tepe no es un yacimiento arqueológico que simplemente retrase aún más el amanecer de la humanidad. No es un cambio de fechas y un donde dije digo, digo Diego. Es un cambio radical en la forma de entender nuestro pasado. La tesis principal sostenida hasta ahora es que la agricultura y ganadería permitieron liberar recursos y personas para realizar otras tareas. En esta ociosidad es donde nacen las civilizaciones.

Klaus Schmidt Monumento 2014

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt dirigió las excavaciones de Göbekli Tepe desde 1996 hasta su fallecimiento en 2014. Este arqueólogo encontró el sitio tres décadas después de que la Universidad de Estambul en conjunto con la de Chicago lo examinaran e ignoraran. En lo alto de una colina se ubican anillos de monolitos en forma de T de más de 7 toneladas, una capa sobre otra. El sitio es tan masivo que se estima que en la actualidad sólo se ha excavado el 5% del lugar.

Según el experto, este monumento se erigió con el propósito de servir de centro religioso. La primera “catedral” erigida por la humanidad. Con una fecha estimada de construcción alrededor del año 9.000 AC, Göbekli Tepe es 6.000 años más antiguo que Stonehenge y 6.500 años de las Grandes Pirámides. La teoría empujada por este yacimiento turco afirma que la evolución de la humanidad en esa época es justo al revés de lo que pensábamos.

Pilares

Todo comenzó con la religión.

Schmidt argumenta que “el esfuerzo coordinado para la construcción de los monolitos creó la base de trabajo para el desarrollo de sociedades complejas”. Es decir, que para alcanzar el fin de erigir un monumento, fue necesario crear la estructura adecuada a su construcción. Primero vino la religión, después la necesidad de proporcionar comida (agricultura y ganadería) y alojamiento a los trabajadores.

Esto le da la vuelta a la concepción original de la historia de la humanidad. Nuestro desarrollo comenzó como consecuencia del misticismo de los seres humanos hace más de 11.000 años y no al revés.

Las sombras de Göbekli Tepe

Gobekli Tepe Urfa

Erigir un complejo monumental que según los sondeos terrestres cuenta con más de 200 pilares de 7 toneladas cada uno levanta numerosas preguntas. Para Rodrigo Villalobos García, doctor en Arqueología por la Universidad de Valladolid, el enfoque no debe ser la tecnología empleada:

Este complejo monumental tiene una lectura económica y social. No debería ser tanto algo complicado en cuanto a tecnología como en cuanto a movilización: una gran fuerza de trabajo requiere primero sustento y luego también coordinación.

El arqueólogo afirma que se trata de un problema de liderazgo. ¿Cómo convences a las cientos o miles de personas necesarias para la construcción? ¿Qué les pudo convencer para hacerlo? ¿O eran esclavos? Igualmente habría que alimentarlos y alojarlos, pero el empuje de los líderes sigue estando ahí. Más importante aún, ¿de dónde procedería esa mano de obra esclava?

En cuanto al propósito de este monumento, Villalobos arroja más luz sobre Göbekli Tepe:

No incidiría en un único aspecto. No tendría por qué ser sólo un observatorio astronómico, o sólo un “templo”. En muchas sociedades hay lo que se llaman “centros de agregación” que serían lugares, habitualmente monumentalizados, donde distintos grupos se juntarían en determinados momentos del año para distintas cuestiones: reforzar la identidad del clan o de la unidad política, intercambiar alimentos y productos manufacturados u otras cosas que hoy nos parecerían tan mundanas como “buscarle pareja a los descendientes”.

A pesar de que Göbekli Tepe arroja luz a nuestro pasado prehistórico, son más las nuevas preguntas que han surgido que las respuestas que nos ha dado este complejo. Esta colina ha puesto patas arriba la concepción que teníamos de nuestro pasado y está creando un nuevo paradigma. Así continuará hasta el próximo secreto desentarrado por una palada de tierra.

Gobekli Tepe: teorías alternativas sobre su propósito

Un descubrimiento de este calibre es capaz de mandar un seísmo a los pies de los eruditos, que deben replantear las teorías que daban por probadas. Pero también atrae otras teorías alternativas que pretenden explicar algo que hasta entonces se consideraba imposible. Una de ellas afirma que Göbekli Tepe contiene un relato de una catástrofe sucedida en el pasado.

Esta teoría alternativa se detalla en el trabajo de Martin Sweatman y Dimitrios Tsikritsis, profesores de la escuela de ingeniería de la Universidad de Edimburgo. Aquí deberíamos ver ya la primera alerta sobre la verosimilitud del trabajo, ya que, como veremos más adelante, hablan de simbolismo y constelaciones cuando ninguno de los dos son expertos en la materia.

BuitrePilar 43, donde puede verse la imagen del buitre del estudio. A la izquierda en la excavación, a la derecha una réplica de museo.

En cualquier caso, sigamos con su propuesta. Según ambos profesores, los pilares de Göbekli Tepe están decorados con animales y otras figuras no sólo por motivos estéticos, sino para transmitir un mensaje a través de los milenios. Su tesis se centra en el pilar 43, situado en el foso noroeste de la excavación (ver imagen superior). Aquí se encuentra la figura de un buitre cuya interpretación astronómica haría referencia a una constelación.

Esta teoría comienza de forma interesante pero acaba dando un salto de fe sin pruebas que lo apoyen

Ahí no termina su significado, ya que la posición de los astros que componen esta figura no sería tal y como lo veían los constructores de esta “catedral” en el año 9.000 AC, sino de la forma en que se vería en el cielo nocturno del año 10.950 AC. Algo para lo cual hacen falta conocimientos avanzados de matemáticas y física para poder calcular el movimiento de precesión de la tierra (el balanceo que se produce de los equinoccios y que tarda 26.000 años en producir una vuelta completa). Es decir, que el cielo que vemos cada noche (o no, si estás en una ciudad) no es el mismo que el de hace 2.000 años o el de dentro de 10.000.

Esta fecha no sería aleatoria ya que coincide con el último coletazo de la última glaciación, ocurrida en esa franja de tiempo. Ahí se inició lo que se conoce como Dryas Reciente. Los científicos aún no están de acuerdo en qué provocó el enfriamiento brusco de las temperaturas globales del Dryas Reciente, pero sí que hay una propuesta sin confirmar: la caída de varios trozos de cometa en América del Norte. Provocó una catástrofe mundial que los humanos de la época recordarían siglos después y posteriormente inmortalizarían en Göbekli Tepe.

PrecesionEl movimiento de precesión hace que la tierra se balancee en su rotación y que cada 2.000 se alterne uno de los signos zodiacales durante el equinoccio.

Rodrigo Villalobos considera que la coincidencia entre Göbleki Tepe y el Dryas Reciente es algo a tener en cuenta para comprender el sitio. El arqueólogo no descarta una relación entre los grabados y las constelaciones de ese momento, pero cree que supone un “salto de fe” afirmar que todo el sitio constituye un mensaje para generaciones venideras.

La Tierra pasa cada año por el “camino” de las Tauridas, constituido por los restos de un cometa desintegrado

Y es que ese salto de fe es el que los autores sugieren: que Göbleki Tepe no sólo supondría una recolección de una catástrofe planetaria sino que también encierra una advertencia. El cometa que provocó el Dryas Reciente está esparcido a lo largo de las Tauridas, una lluvia de estrellas que se ve desde la tierra cada año. Un “camino” que atravesamos cada año con el movimiento de traslación de la tierra y que escondería trozos similares a los que cayeron hace miles de años.

¿Cuál es el problema? Que según el controvertido autor y antiguo corresponsal del The Economist, Graham Hancock, la humanidad podría enfrentarse a un episodio de extinción en 2030 provocado por otro fragmento de cometa. Pero esta teoría ya queda al margen de la ciencia.

Imágenes | tonynetoneQalinxRolfcosarTeomancimitZhengan.

Tomado de: https://magnet.xataka.com/preguntas-no-tan-frecuentes/el-misterio-de-gobekli-tepe-el-sitio-arqueologico-que-podria-revolucionar-nuestra-concepcion-de-la-historia-humana

El santuario más antiguo del mundo

“Los muertos fueron los primeros que contaron con una morada permanente…los judios reclamaron como patrimonio suyo la tierra donde estaban situadas las tumbas de sus antepasados… La ciudad de los muertos es anterior a la ciudad de los vivos” Lewis Munford en La ciudad en la historia. Sus origenes, transformaciones y perspectivas.

El santuario más antiguo del mundo

 

Uno de los círculos con pilares que ha sido excavado por el equipo de Klaus Schmidt en Göbekli Tepe.

En 1994, Klaus Schmidt descubrió en Turquía unas construcciones erigidas en el Neolítico que podrían ser los templos más antiguos del mundo

En octubre de 1994, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt emprendió una misión de reconocimiento en el sur de Turquía. Schmidt había leído el informe de un arqueólogo de la Universidad de Chicago, que en la década de 1960 descubrió un montículo con restos arqueológicos en los alrededores de una aldea cercana a Urfa. En su opinión, el lugar no tenía gran interés, y sólo destacó la presencia de algún cementerio medieval y varios artefactos de sílex. Pero Schmidt tuvo una corazonada y quiso comprobarlo personalmente.

Schmidt y su equipo empezaron a buscar el lugar, al principio sin éxito. «Nos detuvimos sin ver rastro arqueológico alguno, sólo las huellas de los rebaños de ovejas y cabras». Al fin, a 14 kilómetros de la ciudad de Sanliurfa, localizaron un montículo que los lugareños llamaban Göbekli Tepe, «colina panzuda». Schmidt se dio cuenta enseguida de que el montículo no era natural, sino resultado de la actividad humana. En su superficie hallaron fragmentos dispersos de piedra caliza y gran cantidad de astillas de sílex: «Mientras nos aproximábamos a la colina, la superficie comenzó a brillar […]. Era como una alfombra de miles de cristales de fuego: fragmentos de artefactos producidos por el hombre».

En cuestión de minutos se hizo evidente la importancia del descubrimiento. Los arqueólogos pronto tropezaron con fragmentos de grandes bloques tallados e identificaron asimismo restos de escultura. La decisión de Schmidt estaba tomada: «Mi plan, que en este otoño era visitar aún muchos yacimientos neolíticos, se evaporó rápidamente en vista de este descubrimiento. ¿Cómo era posible que este lugar hubiera pasado desapercibido hasta ahora?».

La construcción de un templo en Göbekli Tepe

Levantar las estructuras monumentales de Göbekli Tepe tuvo que implicar el trabajo organizado de muchas personas, tal como muestra esta ilustración. Los constructores procedían de asentamientos muy alejados entre sí, y cuando terminaban un nuevo templo enterraban el antiguo.

Pilares y relieves

Las excavaciones se iniciaron al año siguiente y sacaron a la luz unas impresionantes construcciones megalíticas: al menos veinte círculos de pilares de piedra caliza, en forma de T, que presentaban determinadas características humanas y estaban decorados con una serie de relieves de animales, algunos muy refinados. Los análisis demostraron la enorme antigüedad del yacimiento, que se sitúa en torno a 9000-7500 a.C., es decir, en pleno Neolítico.

El conjunto está formado por varias estructuras sucesivas, construidas una encima de la otra. Aunque todavía no es posible establecer una secuencia cronológica clara, resulta evidente una fase más antigua en la que los pilares son más grandes, elaborados y ricos en relieves. Los monolitos de mayor tamaño (colocados en el centro de las estructuras) debían tener originalmente una altura de 5,5 metros y estaban tallados en una sola pieza que podía pesar 40 toneladas. En la fase más reciente se redujo el tamaño de los pilares y éstos se anclaron en el suelo con menos habilidad. Los relieves eran de menor calidad y las estructuras aparecían rodeadas de muros rectangulares. Al final, la actividad en Göbekli Tepe cesó por completo en torno a 7500 a.C.

¿Era un santuario?

En 2000, Klaus Schmidt expuso la teoría de que Göbekli Tepe fue un centro religioso en el Neolítico, lo que lo convertiría en el templo más antiguo de la historia; al menos seis milenios anterior al complejo megalítico de Stonehenge, en Gran Bretaña. Según Schmidt, el complejo habría sido construido por grupos de cazadores-recolectores que peregrinaban periódicamente desde un área de doscientos kilómetros a la redonda para celebrar rituales asociados a las fuerzas animales que se representaban en los pilares del complejo.

La interpretación de Schmidt se basa en los relieves labrados sobre los pilares de Göbekli Tepe. Estos pilares –comparables con los de los cercanos templos de Nevali Çöri, anegados por una presa de reciente construcción– parecen figuras humanas estilizadas, sin cabeza, con brazos esculpidos a cada lado y acabados en unas manos que se dirigen hacia el vientre, cubierto con una especie de taparrabos. Todos miran hacia el interior del círculo, «como en una reunión o una danza». Según Schmidt, representan el inframundo. La falta de cabeza se relacionaría con la costumbre de retirar los cráneos de las sepulturas. El enterramiento de las estructuras también resulta intrigante: ¿Perdían su poder espiritual con el tiempo? ¿O la ceremonia estaba asociada a algún hecho o personaje, como el jefe de un clan?

Representación humana en piedra localizada cerca de Göbekli Tepe.

Representación humana en piedra localizada cerca de Göbekli Tepe.

En el año 2000, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt lanzó una teoría revolucionaria al proponer que Göbekli Tepe, datado entre 9000-7500 a.C., fue el primer templo de la historia de la humanidad

Teoría revolucionaria

Schmidt cree que el descubrimiento de Göbekli Tepe cambia nuestra comprensión del desarrollo del Neolítico. Frente a la tesis convencional de que la invención de la agricultura propició el paso a un modo de vida sedentario, Schmidt considera que en el caso de Göbekli Tepe el motor del cambio fue la religión. Fueron grupos de cazadores-recolectores seminómadas los que comenzaron a asentarse en la zona para almacenar y defender sus fuentes de comida con el objetivo de proveer al templo. Sin embargo, estudiosos como Ted Banning han puesto en duda que Göbekli Tepe fuera exclusivamente un centro religioso y no un asentamiento, así como que sus constructores fueran cazadores-recolectores, pues se han hallado pequeños molinos y hoces de sílex, propios de agricultores.

Las prospecciones geofísicas en Göbekli Tepe han mostrado que el yacimiento tenía 90.000 metros cuadrados de extensión y que aún quedan sepultados otros quince recintos. Al parecer, alguno de ellos podría ser más antiguo que los cuatro excavados hasta la fecha, remontándose a finales de la última glaciación, hace unos 15.000 años; sería, por tanto, 5.000 años anterior a las primeras evidencias de agricultura.

Animales protectores

Animales protectores

Jabalíes, zorros, escorpiones, serpientes y grandes felinos, como el de la imagen, pueblan los pilares de Göbekli Tepe. Todas eran bestias peligrosas que acechaban los asentamientos humanos de la región. Schmidt postula que podía tratarse de espíritus guardianes, cuya función era proteger a las figuras humanas representadas en los pilares

Tomado de http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/gobekli-tepe-el-primer-templode-la-historia_6363/4

Vias Romanas

Los romanos construyeron más de 80 mil kilómetros de maravillosas vías, para conectar todas las regiones del imperio a Roma, desde su centro en el “miliarius aurem” en el Foro de la ciudad de Roma. Sin duda, una espléndida obra de ingeniería y de las más grandes hasta esa época. En ese entonces, era válido el dicho “todos los caminos conducen a Roma”. Aunque el propósito inicial era facilitar la movilización de las tropas, su uso para propósitos civiles como el comercio, floreció tanto entonces como ahora. Hasta hace cien años, estos caminos todavía servían como medio de transporte. Luego, los ingenieros modernos simplemente cubrieron las carreteras romanas con una capa de asfalto, y algunos puentes antiguos todavía se usan.

Para ayudar al viajero, los romanos inventaron la señalización por medio de señales de piedra, cada vez más grande y con más información, como la distancia a la ciudad más cercana y los sitios intermedios, la fecha y quién pago por la obra. La tecnología excepcional de los romanos en construcción de caminos pavimentados, más altos en el centro que a los lados para que el agua rodara, con alcantarillas en las vueltas para drenaje, permitiendo viajar aun con mal tiempo. Pero el más increíble logro de ingeniería es la admirable forma en que se construían, método de construcción de caminos insuperable hasta mitad del siglo diecinueve, con cuatro capas de materiales: la de más arriba era el pavimento de duras piedras lisas, concreto o piedritas en cemento.

Los caminos seguían en general una línea recta, sin importar los obstáculos. En Italia, los caminos conducían desde Roma en todas direcciones. El más antiguo era el Camino Ostiense que conducía a Ostia, en la desembocadura del Tíber; la Via Praenestina, por el sureste conducía a Praeneste; el camino Latino, o Vía Latina llevaba a Capua y luego se unía a la Vía Apia, la primera de las grandes carreteras. Los tres caminos de Roma hacia el norte conectaban luego con otros que cruzaban los Alpes por los grandes pasos: Lápiz Cottia (Monte GenEvre), Lápiz Graia (Pequeño San Bernardo), Alpis Poenina (Gran San Bernardo) y otros que conducían a Rhaetia y Noricum. La Via Flaminia era la más importante ruta al norte. Salía de Roma hacia el noreste a Ariminium (Rimini); desde ese punto se extendió (187 a.C.) como Via Aemiliana, en línea recta por el noroeste a través de Bononia (la moderna Boloña) al río Po en Placentia (Placenta); luego continuó hasta Mediolanum (Milán). Otra ruta era la Via Aureliana, de Roma por la costa del mar Tirrero hasta Pisae (Pisa) y desde ahí hasta Genua (Génova). Otra ruta al norte era la Via Casiana, de Roma a través de Etruria a Faesulae (Fiésole) y Luca (Lucca), donde se unía a la Via Aureliana. Los caminos principales de Roma a través de los Apeninos al mar Adriático eran la Via Salaria a Ancona y la Via Valeriana a Aternum (Pescara).

Los romanos antiguos alcanzaron grandes logros. Tenían ventajas tecnológicas ventajas e hicieron avances que superaron los de otras civilizaciones de su tiempo o de cientos de años posteriores. Son estas ventajas, ampliamente demostradas en sus imperecederos caminos, los que lograron que Roma sea la civilización más influyente y prevaleciente en la sociedad occidental -2000 años después de su caída- en diversas formas además del lenguaje.

Un carruaje de dos ruedas viaja a lo largo de una carretera romana. Los pilares cilíndricos que sostienen la via de un metro por ochenta, que frecuentemente pesaban más de dos toneladas, solian llevar el nombre del emperador que había encargado la obra y la distancia hacia la ciudad provincial más cercana.

Ochenta mil kilómetros de calzadas de primer orden unían las tierras de Europa, y 400.000 kilómetros de calzadas locales enlazaban los fuertes.

Tomado de:  http://pioneros.puj.edu.co/cronos/crono1/roma/vias.htm

 

Manual de agricultura urbana

portadilla“En la actualidad más del 60% de la población mundial vive en ciudades. Lo cual implica una explotación excesiva de lo recursos naturales, un aumento acelerado de la demanda de  alimentos, energía y agua, además de un incremento de la contaminación atmosférica y de  los cuerpos de agua (lagos, ríos y mares), mayor contaminación de suelos, erosión y deforestación, sin olvidar la generación alarmante de residuos sólidos y peligrosos. La presión que las ciudades ejercen sobre el entorno natural es enorme, no sólo rompiendo ecosistemas y disminuyendo la diversidad biológica, sino que también impactan negativamente a la Tierra. Esto nos señala la necesidad de buscar alternativas para crear
ciudades sostenibles. En la actualidad las grandes ciudades nos apartan del contacto con la naturaleza y del
trabajo con la tierra. Tienen un sistema imperante que actúa sobre la naturaleza y su equilibrio ecológico, despilfarra los recursos y promueve una producción y consumo descontrolado. Un fuerte problema a nivel mundial, es el de la alimentación y no por qué no alcancen los  alimentos, sino porque existe una mala distribución de ellos. Satisfacer la demanda alimentaría de la población, bajo esquemas sustentables y con racionalidad en el proceso; es
de vital importancia para el futuro de la humanidad. Entonces es preciso preguntarnos, ¿qué podemos hacer nosotros de forma individual y/o  colectiva, para resolver y contrarrestar la contaminación ambiental y actuar a favor de una
soberanía alimentaria?

Texto completo en PDF: Manual de agricultura urbana

 

Una pintura del siglo XVI de los Jardines Colgantes de Babilonia (por Martin Heemskerck). Al fondo puede distinguirse la Torre de Babel. El geógrafo griego Estrabón, quién describió los jardines en el siglo I a. C., escribió: “Éste consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Éstas son ahuecadas y rellenas con tierra para permitir la plantación de árboles de gran tamaño. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.”

Una pintura del siglo XVI de los Jardines Colgantes de Babilonia (por Martin Heemskerck). Al fondo puede distinguirse la Torre de Babel. El geógrafo griego Estrabón, quién describió los jardines en el siglo I a. C., escribió: “Éste consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Éstas son ahuecadas y rellenas con tierra para permitir la plantación de árboles de gran tamaño. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.”

 

 

 

Google Earth ayuda a conocer el mapa de las rutas de comercio de las ciudades antiguas

Denise Chow, Staff Writer   |   January 07, 2014 02:17pm ET

A new study used Google Earth to map trade and commerce around the ancient city of Antioch. Credit: University of Cincinnati

A new study used Google Earth to map trade and commerce around the ancient city of Antioch.
Credit: University of Cincinnati

Google Earth may be a fun way to bring the far reaches of the present-day globe to people’s fingertips, but archaeologists are now using the high-tech software to recreate maps of ancient civilizations. The endeavor is opening a window for researchers to the political and geographical changes that have shaped history.

Kristina Neumann, a doctoral candidate in the department of classics at the University of Cincinnati in Ohio, used Google Earth to track trade around the ancient city of Antioch, located in present-day southeastern Turkey, near the Syrian border, at the beginning of its takeover by the Roman Empire in 64 B.C. Neumann found the use of Antioch’s civic coins was more widespread than was previously thought, suggesting the city had developed broad political authority within the region before being absorbed into the Roman Empire.

Neumann used the movement of ancient coins to track political relationships between cities, since authorities typically decided which foreign currencies were accepted in commerce. As such, if coins from Antioch were prevalent in a neighboring city, the two governments likely shared a political agreement, Neumann explained. [History’s 10 Most Overlooked Mysteries]

“I trace the process of change by working with historical proxies — in this case, coins,” she said in a statement. “I created my own database from previously published excavation reports and lists of coin hoards, and imported it to Google Earth. My criteria are so detailed that I can see all the coins for a particular emperor or of a particular material.”

Neumann tracked where different coins were found, and collected information on when they were minted and under whose authority. Using Google Earth, she was able to plot the flow of coins across different historical periods, creating a visual representation of Antioch’s political reach.

“I’m very interested in the idea of an empire — physical empires, but also empires similar to what America has with its cultural and informational empires, and the idea of globalization,” Neumann said. “My bigger question is, ‘How do you get one empire which absorbs a lot of different people and yet lasts so long? How is stability achieved even with vast diversity?’ I think that can speak to today’s society with the culture changes we’re seeing.”

Antioch’s civic coins were particularly abundant along a known trade routebut were also used more widely among neighboring cities than was previously thought, Neumann found. Her maps effectively followed the contraction of Antioch’s political authority as the ancient city was eventually integrated into the Roman Empire.

Neumann hopes this work will encourage historians and archaeologists to think of new ways to use technology for research.

“I’m trying to help historians think outside the box,” she said. “There’s a huge movement in the digital humanities in general, and this research speaks to that. Using tools such as Google Earth to visualize the ancient world could also have ramifications for how we look at data today.”

Neumann presented her findings at the annual meeting of the Archaeological Institute of America, held Jan. 2-5 in Chicago.

Follow Denise Chow on Twitter @denisechow. Follow LiveScience@livescienceFacebook & Google+. Original article on LiveScience

El Derecho Romano

Mark Cartwright
published on 24 November 2013 en Ancient Encyclopedis History

Negocio-juridicoRoman law, as revealed through ancient legal texts, literature, papyri, wax tablets and inscriptions, covered such facets of everyday Roman life as crime and punishment, land and property ownership, commerce, the maritime and agricultural industries, citizenship, sexuality and prostitution, slavery and manumission, local and state politics, liability and damage to property, and the preservation of the peace. Law was established through a variety of means, for example, via statutes, magisterial decisions, emperor’s edicts, senatorial decrees, assembly votes, plebiscites and the deliberations of expert legal counsel and so became multi-faceted and flexible enough to deal with the changing circumstances of the Roman world, from republican to imperial politics, local to national trade, and state to inter-state politics.

Historical Sources

One of the most important sources on Roman law is the Corpus Iuris Civilis, compiled under the auspices of Justinian I and covering, as its name suggests, civil law. One of its four books, the massive Digest, covers all aspects of public and private law. The Digest was produced in 533 CE under the supervision of Tribonian and is an overview of some 2000 separate legal volumes. These original sources Sigue leyendo

Danza, cuerpo, escritura

“En 1945 Merleau Ponty asume que el grand recit (el gran relato) de la Historia oficial ha silenciado sistemáticamente las razones y persecusiones del cuerpo. La llamada Fenomenología, cuyo mensaje fue recogido y afinado por el pensador francés, representa asimismo, en el siglo XX, el primer registro filosófico del cuerpo, y de sus relaciones cambiantes con el tiempo y los Tiempos, según un general replanteamiento del concepto de Historia en cuanto devenir orgánico: no ya corpus de acontecimientos, sino cuerpo del acontecer mismo como proceso vivo. Por eso con toda su caleidoscópica complejidad, la danza moderna sigue constituyendo algo así como una fenomenología activa: la fulgurante fabulación del ‘cuerpo de la realidad’ o de la realidad del cuerpo, en el punto mismo en que ambos entran en una historia, o salen de ella. Es más, si la sarta de hechos ‘objetivos’ y las supuestas verdades de la Historia oficial se deducen  al precio de un olvido sistemático del cuerpo, la contra-historia, el contra-cuento  de la fenomenología estribará en asociar la vitalidad orgánica del acontecer a todas sus deformaciones oníricas, fantásticas, fabulosas. Incluso el ‘cuerpo de la Letra’ que dicta las sentencias de la historiografía danza en secreto su versión mítica, su delirio de los hechos. Si existe, por ende, una relación cualquiera entre danza y realidad, y si aceptamos que en cada momento la danza ha referido, -cuando no ha contado- al mundo, tendremos que suponer, además, que lo específico de la danza moderna ha sido ofrecer ambos, relato y referencia, en la forma de la inmanencia y a través del argumento más criatural: el cuerpo como ‘discrimen’ fundamental, el cuerpo como ocasión y angustia del Ser-ahí…enquistado en un mundo y en una historia.” Roberto Fratini en A contracuento. La danza y las derivas del narrar.

“…la danza es un medio religioso por la relación que establece entre el hombre y la vida  del universo entero. Bien dirigida, es un yoga, y así la considera la secta de los derviches que hace de la danza un medio para remontar la naturaleza al emplear justamente esa parte animal que es el cuerpo. […]

Todas las religiones han empleado este medio que es sin duda el más eficaz  de todos. Se danzaba en tiempos de los misterios de Eleusis y en las bacanales, donde el vino se aportaba como ayudante para colocarse en estado ‘secundario’, David danzaba y seguramente no era el único; las druidesas de las islas de Sein danzaban antes de llegar al estado de cibilas. Hasta la llegada de la ola que barrió todo el ritual cristiano en el siglo XIV, se danzaba en las iglesias, o en ruedas, como en Chartres, en donde el obispo dirigía procesionalmente la danza.  Durante la danza en grupo, y también en el ejercicio de las danzas actuales mundanas, se produce un fenómeno perfectamente normal que es, mediante la unanimidad del ritmo, la creación de una unanimidad de seres danzantes. En una palabra existe la creación de una egrégora.”  Louis Charpentier.

Lectura recomendada:

LA DANZA DE LOS PRIMITIVOS