“El espacio: producto social y valor de uso”: Henri Lefebvre

Introducción: Henri Lefebvre: un ‘programa común’ hacia un espacio socialista, por Pedro Jiménez Pacheco

En Francia entre los años 1972 y 1977, los partidos de la izquierda institucional (Partido Comunista Francés, Partido Socialista y Movimientos Radicales de Izquierda) finalmente llegaron, no sin dificultad, a unirse en la Union de la gauche con el objetivo de desarrollar un ‘programa común’ para la conquista electoral del poder en una perspectiva de ‘transición al socialismo’. Dentro de este marco, al no existir un análisis serio y profundo sobre la especificidad de la dimensión espacial de la dominación capitalista, y casi nada de lo que podría o debería ser un ‘espacio socialista’, esta sería una nueva oportunidad para que Lefebvre se detenga a llenar esta deficiencia teórica. Así pues, en el año 1976, participó en muchos debates dentro y fuera de los partidos de la Unión de la Izquierda. Uno de ellos, en torno a la pregunta ‘¿Hay alguna teoría socialista del espacio?’ Este coloquio merece la atención de Lefebvre para intentar resumir el progreso de su reflexión teórica y política del espacio (Garnier, 2010). Dicho congreso será difundido el mismo año en una edición especial de La nouvelle revue socialiste, titulada Le renouveau socialiste et l’unité de la gauche[i]. Tres años más tarde, en 1979, el joven profesor J. W. Freiberg del Departamento de Sociología de la Universidad de Boston, publicará la conferencia de Lefebvre en su libro Critical Sociology: European Perspectives[ii], una recopilación de las conferencias recogidas durante cinco veranos consecutivos, en seminarios intensivos con diez académicos europeos[iii]. Además, en los años académicos regulares, Freiberg dio la bienvenida al inglés Michael Mann, al canadiense John O’Neill, al español Vicente Navarro, al suizo-alemán Urs Jaeggi, al egipcio Anouar Abdel-Malek, y en particular al francés Henri Lefebvre, que mantuvo a sus oyentes fascinados con una semana de espléndidas conferencias (Freiberg, 2000). Una de ellas, L’espace: produit social et valeur d’usage, se tradujo al inglés y fue reproducida en el libro de Freiberg.

Jean Pierre Garnier[iv] nos recuerda la importancia y la claridad del discurso de Lefebvre en la construcción de ese programa común de transición hacia el socialismo en Francia durante los años 70. En primer lugar, se  propone volver a la posesión y gestión colectiva del espacio como estrategia fundamental en la transformación social, añadiendo a esto su producción social, así como también, el desvelamiento y crítica radical del espacio capitalista, dejando ver sus funciones y contradicciones en el camino hacia un colapso generalizado del espacio, en el que los movimientos de base en el mundo empiezan a desafiar a la dominación de lo económico sobre el espacio social y su valor de uso. Lefebvre plantea la reinvención de dichos movimientos, su reorganización fuera del lugar de trabajo, su re-dimensionamiento, y futuras luchas en el espacio como movimientos de usuarios, sin aniquilar la lucha de clases. Introduce la categoría del tiempo vivido en el espacio, como valor de uso fundamental, cercenado y reducido por la modernidad al tiempo lineal de supremacía de lo económico.

Esta re-invención de los movimientos de base supone una de las claves de esta izquierda unida para llevar a las masas a encontrar nuevas expresiones y un idioma común, que normalmente topan con unos límites política y estratégicamente estrechos. En este sentido se considera que la posición de Lefebvre fue inequívoca al anunciar el rol de esta nueva izquierda como organizadora de la lucha de clases en el espacio, de manera opuesta a su pacificación y estabilización, tal como lo hizo la izquierda institucional una vez llegada al gobierno (Garnier, 2010). Así, el discurso de Lefebvre fluye a raíz de su innovación teórica sobre la producción del espacio social y el análisis para descifrar el espacio capitalista, hacia un claro posicionamiento de la idea de que una sociedad que se está transformando dentro del socialismo no puede aceptar (incluso durante el período de transición) al espacio que ya es producido por el capitalismo; y, que esta sociedad ‘diferente’ inventa, crea, produce nuevas formas de espacio, pero existen unas relaciones de propiedad y otras relaciones sociales de producción que están bloqueando esas posibilidades.

Debido a la coyuntura política entre espontánea y partidista, Lefebvre hace un aporte al allanamiento del camino de transición (pacífica) al socialismo, dedicando la segunda parte de su discurso al ‘espacio socialista’ y su situación dentro de las oportunidades y los obstáculos para sustituir al espacio capitalista. Sin adelantar demasiado los aportes lefebvrianos, está claro que el acercamiento que hace al espacio socialista es más un soporte teórico organizativo, que una lanza de insumos programáticos u operativos. El despliegue y fluidez del contenido del discurso, sin embargo, es de una concreción inédita en las obras y artículos de Lefebvre. Su análisis, obliga a detenerse en algunos detalles que se resuelven adecuadamente en su teoría unitaria del espacio social.

El Espacio: Producto social  y valor de uso, Henri Lefebvre

“Cambiar la vida”, “cambiar la sociedad”, estas frases no significan nada si no existe la producción de un espacio apropiado.

“Producir el espacio”, estas palabras son sorprendentes: la producción del espacio, en concepto y en realidad, ha aparecido sólo recientemente, sobre todo, en la explosión de la ciudad histórica, la urbanización general de la sociedad, los problemas de la organización espacial, etc. Hoy en día, el análisis de la producción muestra que hemos pasado de la producción de cosas en el espacio a la producción del espacio mismo.

Este paso de la producción en el espacio a la producción del espacio ocurrió debido al crecimiento de propias fuerzas productivas y por la intervención directa del conocimiento en la producción material. Este conocimiento se convierte eventualmente en conocimiento sobre el espacio, información sobre la totalidad del espacio. La producción en el espacio no está desapareciendo, pero está orientada de una forma diferente. Uno puede hablar de una economía de flujos: el flujo de la energía, el flujo de las materias primas, el flujo del trabajo, el flujo de la información, etc. Las unidades de producción industrial y agrícola ya no son independientes y aisladas.

De esto se desprende una importante consecuencia: La planificación de la economía moderna tiende a convertirse en la planificación del espacio. El urbanismo y el manejo territorial son solo elementos de esta planificación espacial, los efectos de la misma se sienten por todas partes, aunque este ha sido particularmente el caso de Francia.

El espacio es social: se trata de la asignación de lugares más o menos apropiados para las relaciones sociales de reproducción, es decir, las relaciones bio-fisiológicas entre los sexos, las edades, la organización específica de la familia, y para las relaciones de producción, es decir, la división del trabajo y su organización.

El pasado ha dejado sus marcas, sus inscripciones, pero el espacio es siempre un espacio presente, una totalidad actual, con sus enlaces y conexiones para la acción. De hecho, la producción y el producto son lados inseparables de un proceso.

El espacio social no se explica por la naturaleza (el clima y la topología), la historia, o la cultura. Además, las fuerzas productivas no constituyen un espacio o un tiempo. Mediaciones y mediadores se interponen entre ellos: con sus razones derivadas del conocimiento, de la ideología, del sistema de significados.

Es el espacio una relación social? Sí, sin duda, pero es inherente a la relación de propiedad (el propietario de la tierra, en particular), también está vinculado a las fuerzas productivas que dan forma a esta tierra. El espacio está impregnado de relaciones sociales; no sólo es sostenido por las relaciones sociales, sino que también está produciendo y es producido por las relaciones sociales.

El espacio tiene su propia realidad en los actuales modo de producción y sociedad con las mismas demandas y en el mismo proceso global de materias primas, dinero y capital.

El espacio natural se ha ido irreversiblemente. Y aunque permanece, por supuesto, como el origen del proceso social, la naturaleza se reduce ahora a los materiales en los que operan las fuerzas productivas de la sociedad.

Cada sociedad nace en el marco de un modo de producción dado, con las peculiaridades inherentes a este marco, moldeando su espacio. La práctica espacial define su espacio, lo plantea y lo presupone en una interacción dialéctica.

El espacio social, pues, siempre ha sido un producto social, pero esto no fue reconocido. Las sociedades pensaban que recibieron y transmitieron el espacio natural. Todo el espacio social tiene una historia que comienza a partir de esta base natural: en efecto, la naturaleza está siempre y en todo lugar caracterizada por particularidades (climas, topologías, etc.).

Pero si hay una historia del espacio, si hay una especificidad del espacio de acuerdo a los períodos, las sociedades, los modos y relaciones de producción, entonces hay un espacio del capitalismo, es decir, de la sociedad administrada y dominada por la burguesía.

EL ESPACIO CAPITALISTA

El capitalismo y neocapitalismo han producido un espacio abstracto, que es el reflejo del mundo de los negocios en los niveles nacional e internacional, así como, del poder del dinero y la política del Estado. Este espacio abstracto depende de vastas redes de bancos, empresas y grandes centros de producción. También existe la intervención espacial de autopistas, aeropuertos y redes de información. En este espacio, la cuna de la acumulación, el lugar de la riqueza, el sujeto de la historia, el centro del espacio histórico, –en otras palabras, la ciudad– ha estallado.

El espacio como un todo entra en el modo modernizado de producción capitalista: se lo utiliza para producir plusvalía. El suelo, el subsuelo, el aire, e incluso la luz son parte de ambos, las fuerzas productivas y los productos. La fábrica urbana, con sus múltiples redes de comunicación e intercambio, es parte de los medios de producción. La ciudad y sus diversas instalaciones (puertos, estaciones de tren, etc.) son parte del capital.

El espacio abstracto revela sus capacidades opresivas y represivas en relación con el tiempo. Rechaza el tiempo como una abstracción (excepto cuando se trata del trabajo, del productor de las cosas y de la plusvalía). El tiempo se reduce a las limitaciones del espacio: horarios, carreras, travesías, cargas.

Las diferentes funciones del espacio capitalista

Medio de producción

El espacio es un medio de producción: la red de intercambios y los flujos de materias primas y energía que conforman el espacio también son determinados por el espacio. Los medios de producción, un producto en si mismos, no se pueden separar de las fuerzas de producción, técnicas y conocimiento, de la división internacional del trabajo, de la naturaleza, o del Estado y otras superestructuras.

La ciudad, el espacio urbano y la realidad urbana no pueden ser concebidos simplemente como la suma de lugares de consumo de bienes (mercancías) y los lugares de producción (empresas).

La disposición espacial de una ciudad, una región, una nación o un continente incrementa las fuerzas productivas, al igual que lo hacen los equipos y máquinas en una fábrica o en una empresa, pero en otro nivel. Uno utiliza el espacio tal y como se utiliza una máquina.

Un objeto de consumo

El espacio como un todo es consumido para la producción del mismo modo que lo son edificios industriales y sitios, máquinas, materias primas y la fuerza de trabajo.

Cuando nosotros vamos a las montañas o a la playa, consumimos un espacio. Cuando los habitantes de la Europa industrializada descienden al Mediterráneo, el cual se ha convertido en su espacio de ocio, ellos pasan del espacio de producción al consumo del espacio.

Un instrumento político

El Estado utiliza el espacio de tal manera que garantice su control de los lugares, su jerarquía estricta, la homogeneidad total y la segregación de las partes. Es por tanto un espacio administrativamente controlado e incluso un espacio vigilado. La jerarquía de los espacios corresponde a la de las clases sociales, y si existen guetos para todas las clases, los de la clase obrera son simplemente más aislados que los de las otras clases.

La intervención de la lucha de clases

La lucha de clases interviene en la producción del espacio, hoy más que nunca. Sólo el conflicto de clases puede evitar que el espacio abstracto se auto-propague por todo el planeta y, por tanto, pueda borrar todas las diferencias espaciales. Sólo la acción de clase puede producir diferencias que se opongan a lo interior del crecimiento económico, a saber, la estrategia, la lógica, y el sistema.

Debido a esto, en el actual modo de producción, el espacio social está considerado entre las fuerzas productivas y los medios de producción, entre las relaciones sociales de producción y su reproducción especialmente.

La historia emerge a nivel mundial, y por tanto produce un espacio en este nivel: La formación de un mercado mundial, una generalización internacional del estado y sus problemas, nuevas relaciones entre sociedad y espacio. El espacio mundial es el campo en el que nuestra época es creada.

Con este espacio mundial, y con las nuevas contradicciones se borran viejas contradicciones, nuevos agravantes aparecerán; por ejemplo, las relaciones internacionales entre los estados y sus estrategias de confrontación.

Las contradicciones del espacio capitalista

Este espacio producido por el capitalismo y por el Estado tiene sus propias contradicciones.

La contradicción mayor

La mayor contradicción del espacio surge de la pulverización del espacio por la propiedad privada, la demanda de fragmentos intercambiables, y por la capacidad científica y técnica (informacional) de tratar al espacio en aún más vastos niveles. La contradicción “centro/periferia” resulta de la contradicción “global/parcial”, puesto que todas las construcciones globales llevaron a la creación de una centralidad concentrada.

Un espacio orientado hacia lo reproducible

Orientada hacia la reproducción de las relaciones sociales de producción, la producción del espacio promulga una lógica de homogeneidad y una estrategia de lo repetitivo. Pero este espacio burocrático está en conflicto con sus propias condiciones y con sus propio resultados. Cuando el espacio es de esta naturaleza, ocupado, controlado, orientado hacia lo reproducible, pronto se ve a si mismo rodeado de lo no-reproducible: la naturaleza, el sitio, lo local, lo regional, lo nacional, incluso el nivel mundial.

La actividad de la base, discontinua, múltiple, pronto se propone el retorno al espacio pre-capitalista. A veces propone un contra-espacio, que empuja hacia la explosión de todos los espacios organizados por la racionalidad estado-burocrático.

…Y la negación de las diferencias.

Este espacio abstracto formal y cuantificado niega todas las diferencias, las que provienen de la naturaleza y la historia, así como las que vienen desde el cuerpo, edades, sexos y etnias. La importancia de estos factores disimula y estalla el propio funcionamiento del capitalismo. El espacio dominante, de los centros de riqueza y poder, se ve obligado a moldear los espacios dominados, los de la periferia.

En el espacio del neo-capitalismo, la economía y la política tienden a converger, sin que, sin embargo, lo político domine lo económico. Por tanto, los conflictos se manifiestan entre el estado hegemónico –que aún no es dueño de las cosas– y los dueños de estas cosas.

La explosión generalizada del espacio

Debido a estas contradicciones, nos encontramos ante un extraordinario, pero poco conocido fenómeno: la explosión de espacios. Ni el capitalismo, ni el Estado pueden mantener el espacio caótico y contradictorio que han producido. Podemos ser testigos, en todos los niveles, de esta explosión del espacio:

  • En el nivel de lo inmediato y lo vivido, el espacio está explotando por todos lados, ya sea el espacio habitable, el espacio personal, el espacio escolar, el espacio de la prisión, el espacio del ejército, o el espacio hospitalario. En todas partes, las personas se están dando cuenta de que las relaciones espaciales son también las relaciones sociales.
  • Al nivel de las ciudades, no sólo vemos la explosión de la ciudad histórica sino también la de todos los marcos administrativos en los que hubieran querido encerrar el fenómeno urbano.
  • Al nivel de las regiones, las periferias están luchando por su autonomía o cierto grado de independencia. Comprometen acciones que desafían su subordinación a la centralización estatal, económica y política.
  • Finalmente, en el nivel internacional, no sólo las acciones de las denominadas empresas supranacionales, sino también las de las grandes estrategias mundiales, se preparan y hacen inevitable la nueva explosión del espacio. El Mediterráneo es un excelente ejemplo, porque si se ha convertido en un espacio estratégico, es sólo después de la acumulación de muchos factores. Esta red, que contenía las relaciones comerciales más antiguas del mundo, lo cual nos dio nuestras grandes ciudades y puertos, recientemente ha sido transformada por completo en un espacio de ocio para la Europa industrial. Y más recientemente, este espacio ha sido atravesado por el flujo de energía y materias primas. Por último, ha sido un espacio casi sobre-industrializado con enormes complejos instalados en su periferia, no sólo en Fos, sino también en Sagunto y en Taranto (Francia, Italia y España). Estos fenómenos representan alteraciones extraordinarias del espacio y nos permiten estudiar los problemas ya planteados por las transformaciones del espacio contemporáneo.

Movimientos sociales que cuestionan el uso del espacio

En todos los países industrializados, existe un movimiento muy antiguo que proviene de las demandas relativas al trabajo, las empresas y los lugares de trabajo; no obstante, parece que los movimientos actuales están surgiendo a nivel mundial, y aunque todavía estén divididos, incompletos, y en gran parte inconscientes de sí mismos, se requiere una reorganización del espacio fuera de los lugares de trabajo.

Estos son los movimientos de consumidores. En los Estados Unidos son muy frecuentes, numerosos, y más o menos cuestionan el uso del espacio. Ellos revelan que:

  • El espacio no es únicamente un asunto económico, en el cual todas las partes son intercambiables y tienen valor de cambio.
  • El espacio no es más que un instrumento político para la homogeneización de todos los sectores de la sociedad.
  • El espacio sigue siendo un modelo, un prototipo perpetuo del valor de uso resistiendo a las generalizaciones del intercambio y valor de cambio en una economía capitalista bajo la autoridad de un estado de homogeneización.
  • El espacio es un valor de uso, pero más aún es tiempo, con el cual está íntimamente vinculado, porque el tiempo es nuestra vida, nuestro valor de uso fundamental. El tiempo ha desaparecido en el espacio social de la modernidad. El tiempo vivido pierde la forma y el interés social a excepción del tiempo de trabajo. El espacio económico subordina al tiempo, mientras que el espacio político lo erradica, ya que está amenazando a las relaciones de poder existentes. La primacía de lo económico, y aún más, de lo político, conduce a la supremacía del espacio a través del tiempo.

Uno de los puntos más importantes para el poder de la izquierda es el apoyo a los movimientos de consumidores que aún no han encontrado su voz y están muy a menudo encerrados en esos marcos estrechos a los cuales el significado político de sus acciones se les escapa.

Por tanto, una de las funciones políticas de la izquierda es usar la lucha de clases en el espacio.

HACIA UN ESPACIO SOCIALISTA

Al igual que las sociedades que la precedieron, la sociedad socialista debe producir su espacio, pero con plena conciencia de sus conceptos y potenciales problemas.

En la actualidad es popular decir que el marxismo es anticuado, que es menos relevante para la historia. Sin embargo, es precisamente hoy, más que nunca, que no podemos analizar los fenómenos del mundo excepto a la luz de las categorías fundamentales del marxismo, estando dispuestos a modificarlas para situaciones específicas.

A pesar de que el espacio no se analiza en ‘El capital’, ciertos conceptos, como el valor de cambio y valor de uso, en la actualidad se aplican al espacio. En la actualidad, debemos utilizar la distinción, que Marx no introdujo, entre la dominación y la apropiación de la naturaleza. Este conflicto se despliega en el espacio: en espacios dominados y espacios apropiados. Aún más que en la época de Marx, la naturaleza es la fuente de todo valor de uso.

¿Deberíamos socializar el espacio? Por supuesto que no: porque ya está socializado en el marco de la sociedad y el modo de producción existente. Una sociedad que se está transformando dentro del socialismo no puede aceptar (incluso durante el período de transición) al espacio que ya es producido por el capitalismo. Hacerlo significa aceptar las estructuras políticas y sociales existentes; que sólo conducen a un callejón sin salida. Aceptando la reproducción de las relaciones de producción: que al final, son las mismas, y sin embargo, estarían jerarquizadas y controladas, sería reflejar todavía la antigua jerarquía social.

Una sociedad “diferente” inventa, crea, produce nuevas formas de espacio, pero las relaciones de propiedad y producción ahora bloquean estas posibilidades. Algunos quieren el socialismo en los países industrializados para continuar con el crecimiento y la acumulación, es decir, con la producción de las cosas en el espacio. Otros quieren romper este modo de producción. Pero las fuerzas productivas han cambiado enormemente, pasando de la producción de las cosas en el espacio a la producción del espacio; es necesario proceder entonces a las consecuencias finales de este salto cualitativo. Esto implica el proceso de crecimiento cuantitativo, no para romperlo, sino para dar rienda suelta a todo su potencial.

La producción del espacio socialista significa el fin de la propiedad privada y de la dominación política del espacio por parte del Estado, lo cual implica el paso de la dominación a la apropiación y la primacía del uso por encima del intercambio.

Por otra parte, el espacio capitalista y neo-capitalista es un espacio de cuantificación y homogeneidad en crecimiento, un espacio mercantilizado donde todos los elementos son cambiables y por tanto intercambiables; un espacio en el que la policía del estado no tolera ninguna resistencia ni obstáculos. El espacio económico y el espacio político, por tanto, convergen hacia la eliminación de todas las diferencias.

En la medida en que podamos concebirlo, dadas ciertas tendencias actuales, el espacio socialista será un espacio de diferencias.

El rol determinante de los movimientos sociales

Hay razones para creer que solamente la convergencia y la conjunción de los movimientos obreros y campesinos, vinculados a la producción de las cosas y el trabajo material y quienes utilizan el espacio, permitirán que el mundo cambie. Con respecto a la posesión y gestión del espacio, los movimientos sociales urbanos no tienen el carácter continuo y la promesa institucional de aquellos que provienen de las fábricas, unidades y sectores de la producción. Sin embargo, si la presión de la base (los consumidores) se produce con bastante fuerza, influirá en la producción en general hacia el espacio y hacia las necesidades sociales de esta base. La acción de esas partes interesadas determinaría las necesidades sociales, que entonces ya no serían determinadas por los “expertos”. Las nociones de equipo y entorno se liberarían por tanto de su contexto tecnocrático y capitalista. Sin embargo, la explosión espontánea de la “base” social, aunque revolucionaria y profunda, no sería suficiente para producir una definición adecuada, operacional, del espacio en la sociedad socialista. Sería, sin embargo, una parte integral de estas determinaciones. No obstante, la gestión del espacio social, al igual que la naturaleza, sólo puede ser colectiva y práctica, controlada por la base, es decir, democrática. Las partes “interesadas”, los “afectados”, intervendrían en el, lo administrarían y lo controlarían. Pero en primer lugar, llevarían hasta el fin la explosión de todo el espacio impuesto.

Una autogestión general

La reconstrucción del “menos a más” del espacio social, producido previamente desde el “más a menos”, implica la autogestión general, es decir, a varios niveles, complementando a la autogestión de las unidades e instancias de producción. Sólo de esta manera, la socialización de los medios de producción puede incluir la cuestión del espacio. Hacerlo de otra manera, para definir un ”espacio socialista” como el espacio natural o comunas que viven en un espacio privilegiado o en “conviviality”, es confundir el fin con los medios, el objetivo con las etapas; esto es, en otras palabras, el utopismo abstracto.

La producción en una sociedad socialista es definida por Marx como la producción para las necesidades sociales. Estas necesidades sociales, en gran medida, conciernen al espacio: vivienda, transporte, equipamientos, reorganización del espacio urbano, etc. Estas necesidades amplían la tendencia capitalista al producir el espacio mientras se modifican radicalmente los productos. Esto es lo que contribuye a la transformación de la vida cotidiana, a la definición de desarrollo más en lo social que en términos individuales, sin la exclusión de este último. El individuo en una sociedad socialista tiene derecho a un espacio, así como el derecho a la vida urbana como el centro de la vida social y las denominadas actividades culturales, etc.

El comienzo de esta transformación tiene que esperar a que el pensamiento, la imaginación, la creatividad, que a su vez dependen de la superación de la separación entre lo ”público” y lo ”privado”, por clarificación de la ilusión sobre lo social y lo colectivo cofundada con la “beneficencia pública”, etc.

Las políticas socialistas del espacio pueden resolver las contradicciones del espacio, tan sólo añadiendo a ellas las otras contradicciones económicas y sociales. Por supuesto, la presión de la base y la autogestión del espacio no pueden auto-limitarse a un reformismo.

El giro del mundo “nuevamente de pie”, según Marx, implica el vuelco de los espacios dominantes, colocando la apropiación sobre la dominación, la demanda sobre el mando, y el uso por encima del intercambio. La Autogestión se revela como los medios y el fin, una fase de la lucha y también su objetivo. En el espacio transformado, se puede y debe establecer una redefinición de las relaciones entre las actividades productivas y el retorno al mercado interior, orientada deliberadamente hacia las cuestiones del espacio. Es el espacio como un todo el que sería redefinido, y que provocaría una conversión y una subversión.

Una redefinición del espacio como una función del valor de uso. –¿Cómo están previstos estos procesos revolucionarios?

Si la situación actual no se reduce a una crisis económica, y en su lugar, llama a una modificación profunda de la sociedad y la civilización, todavía ofrece un punto de referencia desde el cual se puede iniciar la transformación. La modificación puede ser así definida: el espacio producido desde la perspectiva de la prioridad de los medios de intercambio y el transporte será producida a partir de la perspectiva de la prioridad del valor de uso. La revolución de los espacios implica y amplifica el concepto de revolución, definida como un cambio en la propiedad de los medios de producción. Se da una nueva dimensión a dicho concepto, a partir de la supresión de una particularmente peligrosa forma de la propiedad privada, la del espacio: subterráneo, espacio de suelo, espacio aéreo, espacio planetario, e incluso del espacio interplanetario.

Las denominadas fórmulas de transición –el control estatal de la tierra, nacionalizaciones, municipalizaciones– no han tenido éxito. Pero ¿cómo podemos limitar y suprimir la propiedad del espacio? Tal vez recordando los escritos de Marx y Engels: un día, en efecto vendrá, la propiedad privada de la tierra, de la naturaleza y sus recursos, lo que parecerá tan absurdo, tan odioso, tan ridículo como la posesión de un ser humano por otro.

Los problemas relacionados con la “contaminación del medio ambiente”, vistos por los ecologistas como primarios, son realmente importantes, pero son secundarios. En esta perspectiva, el problema real de la sociedad y su transformación se desvía hacia el naturalismo: tomemos, por ejemplo, el biologismo involucrado en el tratamiento del espacio humano como un espacio animal.

En conclusión, una transformación de la sociedad presupone la posesión y la gestión colectiva del espacio mediante una intervención permanente de las “partes interesadas”, a pesar de sus múltiples y a veces contradictorios intereses. Esta orientación tiende a superar las separaciones y disociaciones en el espacio entre una obra (única) y una mercancía (repetida).

Esta es una orientación. Nada más y nada menos. Pero señala un significado. A saber, algo que se percibe, una dirección es concebida, un movimiento vivo hace su camino hacia el horizonte. Pero todavía no es nada que se asemeje a un sistema.

Lefebvre, H. (1976). L’espace: produit social et valeur d’usage. En: La nouvelle revue socialiste, número especial.

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Traducción de  Pedro Jiménez Pacheco. Becario del Gobierno Ecuatoriano y candidato a Doctor en Teoría e Historia de la Arquitectura por la Universidad Politécnica de Cataluña en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB). La investigación doctoral del autor se centra en la actualización y profundización de la teoría radical del espacio social y crítica urbana de Henri Lefebvre y su aplicación en el estudio urbano de la ciudad de Barcelona en la era del gobierno de los comunes.

[i] Lefebvre, H. (1976). L’espace: produit social et valeur d’usage. En: La nouvelle revue socialiste, número especial.

[ii] Freiberg, J. W. (Edit.), (1979). Space, Social Product and Use Value. En: Critical Sociology: European Perspectives.

[iii] Los seminarios contaron con la asistencia de estudiantes graduados y jóvenes profesores de todo Estados Unidos. Entre los invitados estuvieron Alain Touraine de Francia y el italiano Franco Ferrarotti durante el primer verano; el inglés Anthony Giddens y el alemán Claus Offe durante el segundo; el español Manuel Castells y el griego Nicos Poulantzas durante el tercero; Ralph Miliband de Inglaterra y Hans Peter Dreitzel de Alemania durante el cuarto; y Göran Therborn de Suecia con Robin Blackburn de Inglaterra durante el quinto año (Freiberg, 1979).

[iv] Garnier, Jean-Pierre. (2010). Démocratie locale ou auto-gouvernement territorial? Discurso en el seminario “Hábitat y Sociedad”. Facultad de Geografía de la Universidad de Barcelona, 26 de noviembre, 2010.

La Ciudad de México se ahoga en la contingencia ambiental más larga desde 2000

contingencia ambiental

Las altas temperaturas, la radiación solar y la debilidad del viento prolongan el aviso por ozono hasta el sábado al menos

Una nata café cubre el cielo de la Ciudad de México. Lo tapa todo. Dibuja un aura tóxica sobre el icónico Ángel de la Independencia, se alza por encima de los rascacielos y esconde las montañas que custodian la capital. Se trata de la contingencia ambiental más larga desde 2000, ha durado cinco días y ha restringido esta semana la circulación de 4,5 millones de vehículos en el área metropolitana. El ozono no cede, apuntalado por las altas temperaturas, la radiación solar, la debilidad del viento y la ausencia de lluvia para dispersar los contaminantes. El aviso por contaminación se mantendrá para este sábado, ha advertido este viernes la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAME).

La contaminación se siente. Arden los ojos y pica la garganta. El ozono provoca además problemas cardiovasculares y afecta en particular a personas con asma o con problemas respiratorios y pulmonares. Se han registrado niveles de ozono de hasta 162 partes por millón y que dan cuenta de una muy mala calidad del aire en la escala del Índice Metropolitano de Calidad del Aire (Imeca).

Las autoridades reconocen que estaba previsto. Es la llamada “temporada de ozono”, un periodo entre febrero y mayo en el que las condiciones meteorológicas facilitan que el compuesto químico se asiente en el aire. Las medidas de contención han sido pertinentes, pero ya no tienen la efectividad de antes. El último episodio es el síntoma de un problema mayor de sostenibilidad en la Ciudad de México, con un parque vehicular de 5,5 millones de unidadesque crece a un ritmo mayor que la tasa de natalidad y el crecimiento desmesurado de la mancha urbana.

“El problema con la calidad del aire no es sólo crítico, sino crónico, la exposición prolongada a agentes contaminantes hace que algo que empieza como una cosa menor, sea en el largo plazo muy grave para el organismo”, afirmaba el científico de la Universidad de California Exequiel Ezcurra en febrero, antes de que se encendieran las alarmas. “Si no se toman las medidas necesarias, nos acercaremos poco a poco a un colapso civilizatorio”, agregaba el autor de De las chinampas a la megalópolis.

La CAME ha identificado que los automóviles son responsables de la tercera parte de las emisiones y ha enfocado su estrategia de combate a las restricciones a la circulación de ciertos vehículos. Los coches con terminación de matrícula non (1, 3, 5, 9) y con holograma de verificación dos, así como los que no cuenten con holograma y los que provengan de otros estados, no podrán transitar este sábado.

La saturación permanente ha alcanzado tal punto que el clamor en las calles de la capital es que ni el tráfico ni la contaminación han bajado tanto, pese a las restricciones. Otros habitantes, como los usuarios asiduos del transporte público, sí han resentido la migración de los ciudadanos motorizados al metrobús y al metro durante sus traslados.

Y es que la crisis ambiental no se puede entender sin la crisis de movilidad. El diagnóstico de los expertos no ha cambiado. En el cálculo de las autoridades, el costo político de aplicar medidas de fondo contra una población motorizada y sin alternativas de calidad aún es demasiado alto… y el lastre regresa y se sigue arrastrando por décadas.

¿Por qué los contaminantes que producimos en el Valle de México no se están dispersando? Ve nuestro video 👇

El modelo de prostitución alemán está creando un infierno en la tierra

Este post es la traducción al castellano de ESTE artículo (no inserto bien el hipervínculo sorry si algún mod es tan amable de editármelo y borrarme este paréntesis thx) http://www.trauma-and-prostitution.eu/en/2016/11/02/the-german-model-is-producing-hell-on-earth/#_edn12 de la página alemana http://www.trauma-and-prostitution.eu y está basado en una charla que dio la Doctora alemana Igeborg Kraus sobre el modelo alemán, que legalizó la prostitución en el año 2002.

[…]

La prostitución ha sido siempre legal en Alemania, excepto durante un corto período de tiempo a principios del siglo XX. [1]

Alemania aprobó una ley en 2002 que pretendía convertir la prostitución en un trabajo como otro cualquiera. Los políticos pensaron que el problema no era la prostitución en sí misma sino la discriminación que sufrían las mujeres prostitutas por parte de la sociedad y la falta de derechos que tenían.
Considerando el problema desde esta perspectiva, quisieron fortalecer a las mujeres tanto como fuera posible. Estipularon que la prostitución no debía ser vista más como algo “en contra de la buena moral” sino como un trabajo. Desde ese momento, las mujeres fueron consideradas trabajadoras; “trabajadoras del sexo”. Y al ser trabajadoras, debían tener los mismos derechos que cualquier otro trabajador que tiene su propio negocio o que es contratado en alguna empresa; como tener seguridad social o la posibilidad de emprender acciones legales si sus derechos no son respetados.

El estado no quiso imponer ninguna regulación a las prácticas sexuales, argumentando que nadie puede estipular cómo se deben mantener relaciones sexuales.

Al ser un negocio, también está permitido hacer publicidad, así que la ley eliminó las restricciones a la promoción de la prostitución.

Se prohibió el proxenetismo.

15 años después de aprobar la ley, estos son los resultados:

Estamos ante la industrialización de la prostitución:

El beneficio total es de 14.6 billones de euros con 3500 burdeles registrados [2]. Estos son los números oficiales. Hay muchos burdeles en apartamentos que no están registrados oficialmente y por tanto no se reflejan en estas cifras.
La creación de mega-burdeles con capacidad para acomodar a 1000 (e incluso más) compradores de sexo a la vez [3].
El crecimiento de la demanda: Hace 15 años se estimaba que había 400.000 mujeres en la prostitución. Hoy muchos oficiales de policía dicen que el número se ha incrementado en al menos un 30%
Ya no es necesario ir a Tailandia en busca de turismo sexual, se pueden ver turistas de todo el mundo llegando en grupos a Alemania —Son trasladados en autobuses desde el aeropuerto de Fráncfort directamente a los mega-burdeles.

“Nuevas chicas en el burdel Caligula en Berlín. Oferta de ‘Sexo absolutamente salvaje’: 20min = 20€”

Tenemos Burdeles con “tarifa plana”: por 70€ se ofrece a los clientes una cerveza, una salchicha y mujeres ilimitadas.

Una cadena de estos burdeles con tarifa plana llamada “Pussy Club” llegó a los titulares de los periódicos cuando, en su inauguración en Junio de 2009, 1.700 hombres hicieron cola para acceder al lugar. Las largas colas en las puertas de las habitaciones de las prostitutas se prolongaron hasta la hora del cierre, con muchas de ellas desmayadas de cansancio, dolor, heridas e infecciones, incluyendo dolorosos sarpullidos e infecciones de hongos que se extendían por sus piernas desde sus genitales [4].

También se observa una reducción en la cantidad media que se les paga a las mujeres prostitutas: 30€ por coito. Mientras, ellas tienen que pagar 160€ por una habitación y 25€ de impuestos al día. Es decir, tienen que prestar servicio a 6 hombres antes de empezar a ganar dinero. En las calles esta tarifa media se reduce hasta empezar desde los 5 euros.

A su vez, las condiciones de trabajo han devenido en desastrosas.

Se han creado las “Verrichtungsboxen”, que quiere decir “cosas que se hacen en una caseta”, y son como las casetas del ganado, sin agua, lavabos ni nada por el estilo.

O burdeles en garajes:

Estamos viendo una banalización de la prostitución:

-Hay publicidad en todas partes, incluso la guía turística oficial de Múnich ofrece promociones en distintos burdeles.
-Se reclutan mujeres en la calle para trabajar de “acompañantes femeninas”.
-Es común que la gente joven celebre su graduación en un burdel.
-Se ofrece un tour guiado por los burdeles de la ciudad de Berlín a los estudiantes recién llegados.

Esta imagen se tomó hace dos semanas en Fráncfort. Es un evento de puertas abiertas en el barrio rojo. Incluso siendo de sobra sabido que el barrio rojo es dominio de los Ángeles del Infierno, una conocida organización criminal, la gente de la ciudad se desplazó hasta allí para disfrutar del evento [5].

La violencia contra las mujeres se ha convertido en violencia estructural, lo que significa que la sociedad y las instituciones (políticas, educativas o judiciales) han dejado de cuestionarla. Está internalizada.

Esta imagen la tomé en mi ciudad, también hace dos semanas. Es una tienda de ropa convencional, cuyos dueños han tenido la idea de publicitarla de esta manera. La prostitución afecta a todo el mundo, no sólo a las mujeres que la ejercen.

El objetivo de la ley, que supuestamente está protegiendo y apoyando a las mujeres prostitutas, ha fracasado estrepitosamente — de estas 400.000 mujeres, sólo 44 están registradas como autónomas [6].

Más de la mitad de las prostitutas trabajan de manera ilegal, lo que quiere decir que no tienen ni derechos sociales, ni seguridad social ni por tanto acceso a los servicios médicos alemanes. Así que si tienen la gripe, no tienen la posibilidad de ir al médico. Hay un grave problema con las mujeres embarazadas que no pueden permitirse pagar un aborto o un parto en un hospital y muy a menudo lo que hacen es abandonar a sus bebés [7].

Los propios inspectores de policía expresan la impotencia que sienten. Manfred Paulus, un inspector criminalista que ha trabajado muchos años en el campo de la prostitución, dice que con esta ley, Alemania se ha convertido en una especie de Eldorado para los traficantes de personas, los proxenetas y los propietarios de burdeles. [8] Las mujeres que vienen del extranjero y trabajan en el barrio rojo no llegan a conocer la Alemania que los alemanes conocen y aprecian, no. Son prisioneras de una sociedad paralela que es altamente criminal [9].

Estas mujeres viven en un miedo constante: miedo a los clientes violentos, miedo a no ganar lo suficiente para pagar los gastos fijos diarios, miedo a ponerse enfermas, miedo a quedarse embarazadas, miedo a la policía, miedo a los chulos, miedo a los proxenetas, miedo a la competencia…

La ley de 2002 no ha ayudado en absoluto a prevenir el tráfico de mujeres:

En 2000 hubo 151 personas condenadas por tráfico de personas; en 2011 sólo 32.

La policía registró 636 casos de mujeres traficadas en 2011, 3 veces menos que 10 años antes. 13 de ellas eran niñas menores de 14 años y 77 eran niñas menores de 18 [10].

La policía se queja del poco poder que tienen para intervenir, porque sin pruebas fehacientes no pueden entrar en los burdeles. Asimismo, los procedimientos legales dependen de las declaraciones de las mujeres esclavizadas y en muchas ocasiones éstas tienen demasiado miedo para testificar, lo que acaba paralizando los procesos [11].

La ley que prohibe el proxenetismo ha sido fácil de esquivar: los proxenetas se han convertido en empresarios hoteleros que alquilan habitaciones a las trabajadoras sexuales.

Se estima que, cada día, 1.2 millones de hombres compran sexo en Alemania. El 18% de los ciudadanos alemanes son consumidores regulares de prostitución y el 80% de ellos han estado alguna vez en un burdel [12].

Se está viendo como crece la perversión entre los hombres compradores de sexo. Las prácticas son cada vez más peligrosas, dándose así un incremento de la violencia contra las mujeres bajo una falta total de protección. A este respecto, se han llevado a cabo una serie de estudios que analizan la violencia en la prostitución:

-El estudio de Zumbek de 2001 en Alemania [previo a la ley] que determinó que el 70% de las prostitutas habían sido agredidas físicamente [13].
-Un estudio realizado por el Ministerio Alemán de la Familia en 2004 concluyó que el 82% de las prostitutas han mencionado haber sufrido violencia psicológica y el 92% han sido agredidas sexualmente.

Solamente teniendo en cuenta estas cifras, ya es difícil decir que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera. Y este estudio es de hace más de 10 años — las cosas han empeorado mucho en Alemania.

Esto es lo que la dominatrix Ellen Templin ya había observado en 2007: “Desde la reforma, se puede ver que no sólo los anuncios se han desinhibido, los compradores de sexo se han vuelto más brutales. De un día para otro. Hoy en día si dices “No, yo no hago eso”, muy a menudo te responden “Venga, no seas tan difícil, que es tu trabajo.”

Antes estaba prohibido solicitar sexo sin protección. Hoy los clientes preguntan por teléfono si se pueden hacer pis en tu cara, si pueden hacerlo sin protección, queriendo sexo anal u oral. En la actualidad todo es una ocurrencia diaria. Antes los clientes tenían por lo menos un poco de sentimiento de culpa. Eso ya no existe hoy en día, sólo quieren más y más.” [15]

Hay incluso un “menú” circulando por internet, en el que los clientes pueden elegir lo que quieran de una larga lista “a la carta”. [16]

Aportaré sólo unos cuantos de ejemplos:

AF = Algierfranzösisch (Zungenanal) – Anal con la lengua
AFF = […] – Penetración anal con puño
AO = […] – Todo sin preservativo
Braun-weiß = […] – Jugar con heces y esperma
DP = […] – Penetración doble o sexo con dos mujeres
EL = […] – Lamer los testículos
FFT = […] – Penetración completa con puño
FT = […] – Sexo oral sin preservativo y tragando el esperma
GB = […] – Sexo en grupo (varios hombres) con eyaculación en la cara de la prostituta
GS = […] – Sexo en grupo
Kvp = […] – Defecar sobre la prostituta
SW = […] – Una mujer entre dos hombres
tbl, = […] – Sin tabúes, todo está permitido
ZA = […] – Lamer el ano

Existen sitios web en internet en los que los compradores de sexo comparten sus experiencias. En ellos se pueden leer cosas como esta: “Le abrí las nalgas, le clavé la polla y se quejó en silencio. Cuando estaba a punto de terminar, empotrándola más y más violentamente, quiso que parara y la follara por el coño. Pero yo no quería. ¡Lo siento, Vanessa! Después de varias embestidas más fuertes disparé mi munición y se la volví a clavar profundamente.” [17]

Los compradores de sexo quieren distracción. Llaman a las mujeres ‘Frischfleisch”, que significa carne fresca. Más de la mitad de las mujeres prostituidas no tienen una residencia fija, sino que son trasladadas de una ciudad a otra, llegando a veces a no saber dónde están. Estas mujeres viven en los burdeles y comen y duermen en la misma habitación en la que prestan sus servicios a los hombres que compran sexo.

Duermen aproximadamente 5 horas al día y el resto del tiempo tienen que estar preparadas para los clientes.

Esta imagen es de un anuncio que promociona nuevas chicas:

“Promoción: Nuevas chicas desde 40€”

En un informe médico recientemente elaborado por el ginecólogo Wolfgang Heide, que trabaja con mujeres prostituidas, se muestra que las condiciones de salud de estas mujeres es catastrófica: Con 30 años muchas han envejecido de manera prematura, todas ellas tienen dolores abdominales permanentes, gastritis e infecciones frecuentes —debido también a las condiciones insalubres en las que viven— y por supuesto todo tipo de enfermedades de transmisión sexual. El trauma psicológico lo alivian con alcohol y fármacos.

“El miércoles estamos organizando una fiesta ‘gang-bang’ (sexo grupal de varios hombres con una mujer) con Tina, de 19 años, embarazada de 6 meses… cuesta 35€.”

Este médico también denuncia el incremento en la demanda de mujeres embarazadas para ejercer la prostitución. Estas mujeres tienen que dar servicio a entre 15 y 40 hombres diariamente y de manera continuada hasta que dan a luz. Muy frecuentemente acaban abandonando al bebé, volviendo al trabajo tan pronto como les es posible, lo que en ocasiones es 3 días después de dar a luz. Estas prácticas son del todo irresponsables para la salud tanto de la madre como del bebé, pudiendo provocar daños irreparables en el feto. Además es bien sabido que se necesita tiempo después de dar a luz para poder retomar las relaciones sexuales con penetración sin experimentar dolor [18].

En estas condiciones, ninguna mujer alemana se ve capaz de hacer este tipo de “trabajo”. Es por eso que el tipo de mujer en la prostitución ha cambiado. Con la apertura de Europa hacia el este, las mujeres vienen de sus regiones más pobres (Rumanía, Bulgaria…) y muy a menudo provienen de las minorías que viven en la más extrema pobreza. En la actualidad, al rededor del 95% de las mujeres prostituidas vienen de otros países. Se ha convertido en la prostitución de la pobreza [19].

Sabine Constabel, una trabajadora social que lleva trabajando más de 20 años en Stuttgart con mujeres prostituidas, afirma que “el 30% de estas mujeres son jóvenes menores de 21 años que, en muchas ocasiones, son sacrificadas por sus propias familias para tener un apoyo económico. La mayoría de ellas no hablan alemán y algunas incluso son analfabetas. Además, hay muchas que llegan sin haber tenido nunca antes relaciones sexuales de ningún tipo. Estas jóvenes llegan a Alemania y son sometidas a los deseos perversos de estos hombres compradores de sexo. No pueden decir “no” ni defenderse, no son capaces. Están completamente anuladas por su situación y absolutamente traumatizadas. Muchas de ellas piden drogas psicotrópicas inmediatamente después de su primera experiencia, dicen que de no tomarlas no podrían sobrevivir. Algunas mujeres, tras sólo un par de días siendo prostituidas aseguran que es como si hubieran muerto; ya no son capaces de reír. Otras lo aguantan durante años para poder mantener a sus hijos. Estas mujeres están muy traumatizadas; desarrollan depresión, sufren pesadillas y problemas físicos; lo somatizan todo, tienen dolores de estómago, enferman y sufren. Pierden las esperanzas, no quieren hacer este horrible trabajo.” [20]

Desde la Organización Mundial de la Salud me han pedido que hable en la conferencia que se celebrará en Dublín [21] el año que viene, abordando el tema de las condiciones de salud mental de las mujeres prostituidas en Alemania. ¿Qué puedo decir? ¿Cuáles son las condiciones de salud mental de una mujer que ha sido reducida a un trozo de carne? Están completamente destruidas. Una mujer que trabaja en un programa de ayuda para que las mujeres prostituidas salgan de la prostitución, me contó que hay muy pocas mujeres tratando de salir de ella. Permanecen hasta que se rompen físicamente. Es sólo cuestión de tiempo. Yo me pregunto ¿Por qué sucede esto? La respuesta es porque han perdido su voluntad. Ya no son personas con una identidad y un futuro que puedan imaginar para sí mismas. Estamos hablando de una traumatización muy compleja.

El modelo alemán está generando el infierno en la tierra. Las vidas y los derechos de estas mujeres son sacrificados, pero ¿por qué? ¿se dedican a defender nuestra democracia? ¿acaso protegen nuestra tierra de invasiones o del terrorismo? No, estas mujeres están siendo sacrificadas para que algunos hombres puedan tener sexo cuando quieran y con quien quieran. Y este es el problema. Hay que centrarse en el comprador de sexo.

El comprador de sexo surge de una construcción social, no es su destino. Las cifras al rededor de todo el mundo lo prueban: en Inglaterra hay un 7% de hombres que compran sexo regularmente. En España son el 39%, el 37% en Japón, el 73% en Tailandia… [22] Es el resultado de una educación desigual entre los géneros. La prostitución no resuelve los problemas de los hombres, por el contrario, aumenta sus miedos a la hora de iniciar una relación igualitaria con una mujer. [23]

Cuando hablamos de prostitución, tenemos que pensar qué tipo de sociedad queremos, no sólo en una reducción de los daños que causa. Necesitamos una nueva generación de hombres que no recurran a la explotación sexual y la dominación de mujeres para intentar realizarse. Es falaz el argumento de que la sexualidad masculina es incontrolable. Los hombres tienen que aprender otras maneras de lidiar con sus frustraciones. [24]

Normalizar la prostitución significa cementar la desigualdad entre hombres y mujeres y aceptar la violencia contra las mujeres. Y esto nos preocupa a todos, hombres y mujeres. Es la razón por la que, también Alemania, necesita el modelo sueco.

¡Muchas gracias!

Dr. Ingeborg Kraus

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Bibliografía del artículo

Fuente

Fuente original

Lamentable. Las estadísticas de puteros me resultan escalofriantes. En suecia pasaron por este modelo y en cambio el actual se dice es un referente, estoy informándome al respecto. Os animo a leer sobre el tema y sobretodo, especialmente a los hombres, a que seais conscientes de todo lo que este mundo implica y a la estructura de dolor, sufrimiento y enfermedad que se apoya al hacer uso del mismo… me ha parecido muy interesante el artículo y por eso lo comparto. Espero genere reflexión, saludos.

PD: Pongo la categoría política debido a que gira entorno a la legislación sobre el tema y su estructuración social en alemania.

Tomado de: http://www.mediavida.com/foro/off-topic/modelo-prostitucion-aleman-esta-creando-infierno-tierra-583969

El misterio de Göbekli Tepe, el sitio arqueológico que podría revolucionar nuestra concepción de la historia humana

Con frecuencia, los grandes avances científicos se producen superando teorías y leyes que se consideran verdaderas e inmutables. Cada salto supone la subida de un nuevo escalón hasta que volvemos a toparnos con sus límites y llega el momento de subir uno nuevo. El problema es que averiguar cuál es el siguiente escalón no resulta evidente ni fácil de escalar.

Es aquí donde entra en escena el sitio arqueológico de Göbekli Tepe, situado en el sur de Turquía en la frontera con Siria. Esta excavación amenaza con cambiar para siempre cuestiones sobre nuestra historia que dábamos por ciertas. Por eso es tan importante su descubrimiento.

La teoría actual del desarrollo humano

Gobekli Tepe

Al final de la última edad de hielo, los humanos tuvieron que enfrentarse a un cambio radical en su entorno. Los animales que tradicionalmente seguían, cazaban y se alimentaban se extinguieron o migraron hacia zonas más frías. El planeta dio paso a un clima más moderado con temperaturas más altas que propició la proliferación de plantas y otros tipos de animales.

Como consecuencia, el ser humano primitivo abandonó su vida nómada y aprovechó las oportunidades que brindaba este nuevo entorno. Así es cómo descubrimos la agricultura y ganadería, dos tecnologías que permitieron alimentar a la población de manera más constante y predecible que la caza y recolección.

stonehenge

Nacieron los asentamientos permanentes, donde se crearon sociedades más complejas y a partir de ahí surgieron las monarquías, artes, escritura y, posteriormente, las grandes religiones. Simplificando mucho, el resumen podría hacerse de la siguiente manera:

  • Hace 10.000 o 12.000 años comenzó la Revolución Neolítica.
  • Las nuevas condiciones meteorológicas permitieron el surgimiento de granjeros y ganaderos.
  • Después vinieron avances tecnológicos como la alfarería y la cerámica.
  • A raíz de todo ello, los humanos comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes más o menos grandes: aparecen los primeros pueblos y ciudades.
  • Se especializan los trabajos gracias a que la agricultura y ganadería permiten liberar mano de obra.
  • Aparecen la escritura, artes y la monarquía.
  • Y finalmente, la religión como una consecuencia del desarrollo cultural. Las pirámides egipcias y Stonehenge son la terminación de todo ese esfuerzo.

Esta sucesión de fenómenos, que tardaron milenios en materializarse, es la que está a punto de ser superada. Y todo por el descubrimiento de Göbekli Tepe. ¿Por qué? Debido a la extrema antigüedad de este sitio: las estimaciones realizadas por carbono le dan una fecha de construcción alrededor del año 9.000 AC. Justo en el comienzo de la Revolución Neolítica y no tras ésta, como debería ser.

Dándole la vuelta a la historia

Göbekli Tepe no es un yacimiento arqueológico que simplemente retrase aún más el amanecer de la humanidad. No es un cambio de fechas y un donde dije digo, digo Diego. Es un cambio radical en la forma de entender nuestro pasado. La tesis principal sostenida hasta ahora es que la agricultura y ganadería permitieron liberar recursos y personas para realizar otras tareas. En esta ociosidad es donde nacen las civilizaciones.

Klaus Schmidt Monumento 2014

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt dirigió las excavaciones de Göbekli Tepe desde 1996 hasta su fallecimiento en 2014. Este arqueólogo encontró el sitio tres décadas después de que la Universidad de Estambul en conjunto con la de Chicago lo examinaran e ignoraran. En lo alto de una colina se ubican anillos de monolitos en forma de T de más de 7 toneladas, una capa sobre otra. El sitio es tan masivo que se estima que en la actualidad sólo se ha excavado el 5% del lugar.

Según el experto, este monumento se erigió con el propósito de servir de centro religioso. La primera “catedral” erigida por la humanidad. Con una fecha estimada de construcción alrededor del año 9.000 AC, Göbekli Tepe es 6.000 años más antiguo que Stonehenge y 6.500 años de las Grandes Pirámides. La teoría empujada por este yacimiento turco afirma que la evolución de la humanidad en esa época es justo al revés de lo que pensábamos.

Pilares

Todo comenzó con la religión.

Schmidt argumenta que “el esfuerzo coordinado para la construcción de los monolitos creó la base de trabajo para el desarrollo de sociedades complejas”. Es decir, que para alcanzar el fin de erigir un monumento, fue necesario crear la estructura adecuada a su construcción. Primero vino la religión, después la necesidad de proporcionar comida (agricultura y ganadería) y alojamiento a los trabajadores.

Esto le da la vuelta a la concepción original de la historia de la humanidad. Nuestro desarrollo comenzó como consecuencia del misticismo de los seres humanos hace más de 11.000 años y no al revés.

Las sombras de Göbekli Tepe

Gobekli Tepe Urfa

Erigir un complejo monumental que según los sondeos terrestres cuenta con más de 200 pilares de 7 toneladas cada uno levanta numerosas preguntas. Para Rodrigo Villalobos García, doctor en Arqueología por la Universidad de Valladolid, el enfoque no debe ser la tecnología empleada:

Este complejo monumental tiene una lectura económica y social. No debería ser tanto algo complicado en cuanto a tecnología como en cuanto a movilización: una gran fuerza de trabajo requiere primero sustento y luego también coordinación.

El arqueólogo afirma que se trata de un problema de liderazgo. ¿Cómo convences a las cientos o miles de personas necesarias para la construcción? ¿Qué les pudo convencer para hacerlo? ¿O eran esclavos? Igualmente habría que alimentarlos y alojarlos, pero el empuje de los líderes sigue estando ahí. Más importante aún, ¿de dónde procedería esa mano de obra esclava?

En cuanto al propósito de este monumento, Villalobos arroja más luz sobre Göbekli Tepe:

No incidiría en un único aspecto. No tendría por qué ser sólo un observatorio astronómico, o sólo un “templo”. En muchas sociedades hay lo que se llaman “centros de agregación” que serían lugares, habitualmente monumentalizados, donde distintos grupos se juntarían en determinados momentos del año para distintas cuestiones: reforzar la identidad del clan o de la unidad política, intercambiar alimentos y productos manufacturados u otras cosas que hoy nos parecerían tan mundanas como “buscarle pareja a los descendientes”.

A pesar de que Göbekli Tepe arroja luz a nuestro pasado prehistórico, son más las nuevas preguntas que han surgido que las respuestas que nos ha dado este complejo. Esta colina ha puesto patas arriba la concepción que teníamos de nuestro pasado y está creando un nuevo paradigma. Así continuará hasta el próximo secreto desentarrado por una palada de tierra.

Gobekli Tepe: teorías alternativas sobre su propósito

Un descubrimiento de este calibre es capaz de mandar un seísmo a los pies de los eruditos, que deben replantear las teorías que daban por probadas. Pero también atrae otras teorías alternativas que pretenden explicar algo que hasta entonces se consideraba imposible. Una de ellas afirma que Göbekli Tepe contiene un relato de una catástrofe sucedida en el pasado.

Esta teoría alternativa se detalla en el trabajo de Martin Sweatman y Dimitrios Tsikritsis, profesores de la escuela de ingeniería de la Universidad de Edimburgo. Aquí deberíamos ver ya la primera alerta sobre la verosimilitud del trabajo, ya que, como veremos más adelante, hablan de simbolismo y constelaciones cuando ninguno de los dos son expertos en la materia.

BuitrePilar 43, donde puede verse la imagen del buitre del estudio. A la izquierda en la excavación, a la derecha una réplica de museo.

En cualquier caso, sigamos con su propuesta. Según ambos profesores, los pilares de Göbekli Tepe están decorados con animales y otras figuras no sólo por motivos estéticos, sino para transmitir un mensaje a través de los milenios. Su tesis se centra en el pilar 43, situado en el foso noroeste de la excavación (ver imagen superior). Aquí se encuentra la figura de un buitre cuya interpretación astronómica haría referencia a una constelación.

Esta teoría comienza de forma interesante pero acaba dando un salto de fe sin pruebas que lo apoyen

Ahí no termina su significado, ya que la posición de los astros que componen esta figura no sería tal y como lo veían los constructores de esta “catedral” en el año 9.000 AC, sino de la forma en que se vería en el cielo nocturno del año 10.950 AC. Algo para lo cual hacen falta conocimientos avanzados de matemáticas y física para poder calcular el movimiento de precesión de la tierra (el balanceo que se produce de los equinoccios y que tarda 26.000 años en producir una vuelta completa). Es decir, que el cielo que vemos cada noche (o no, si estás en una ciudad) no es el mismo que el de hace 2.000 años o el de dentro de 10.000.

Esta fecha no sería aleatoria ya que coincide con el último coletazo de la última glaciación, ocurrida en esa franja de tiempo. Ahí se inició lo que se conoce como Dryas Reciente. Los científicos aún no están de acuerdo en qué provocó el enfriamiento brusco de las temperaturas globales del Dryas Reciente, pero sí que hay una propuesta sin confirmar: la caída de varios trozos de cometa en América del Norte. Provocó una catástrofe mundial que los humanos de la época recordarían siglos después y posteriormente inmortalizarían en Göbekli Tepe.

PrecesionEl movimiento de precesión hace que la tierra se balancee en su rotación y que cada 2.000 se alterne uno de los signos zodiacales durante el equinoccio.

Rodrigo Villalobos considera que la coincidencia entre Göbleki Tepe y el Dryas Reciente es algo a tener en cuenta para comprender el sitio. El arqueólogo no descarta una relación entre los grabados y las constelaciones de ese momento, pero cree que supone un “salto de fe” afirmar que todo el sitio constituye un mensaje para generaciones venideras.

La Tierra pasa cada año por el “camino” de las Tauridas, constituido por los restos de un cometa desintegrado

Y es que ese salto de fe es el que los autores sugieren: que Göbleki Tepe no sólo supondría una recolección de una catástrofe planetaria sino que también encierra una advertencia. El cometa que provocó el Dryas Reciente está esparcido a lo largo de las Tauridas, una lluvia de estrellas que se ve desde la tierra cada año. Un “camino” que atravesamos cada año con el movimiento de traslación de la tierra y que escondería trozos similares a los que cayeron hace miles de años.

¿Cuál es el problema? Que según el controvertido autor y antiguo corresponsal del The Economist, Graham Hancock, la humanidad podría enfrentarse a un episodio de extinción en 2030 provocado por otro fragmento de cometa. Pero esta teoría ya queda al margen de la ciencia.

Imágenes | tonynetoneQalinxRolfcosarTeomancimitZhengan.

Tomado de: https://magnet.xataka.com/preguntas-no-tan-frecuentes/el-misterio-de-gobekli-tepe-el-sitio-arqueologico-que-podria-revolucionar-nuestra-concepcion-de-la-historia-humana

Atoyac, un río clínicamente muerto. En Puebla.

Se puede ver la cuenca del Atoyac en toda la extensión del valle. El río es múltiple, en él van todos los ríos que bajan del monte. Y los pueblos y las ciudades. Los moles y los coliformes. Y las legumbres y los automóviles. Y los textiles y sus colores. El agua que corre en el vertedero explica nuestra existencia. En el agua del Atoyac corre la historia de la ciudad de Puebla. Pero en México la naturaleza no tiene derechos. El Atoyac es un río clínicamente muerto, como lo prueban las cifras de los análisis bioquímicos. Y en el desgobierno que ronda los esfuerzos de saneamiento está la causa principal de su desgracia.

¿Cómo entender que el jueves 27 de abril de 2017  inspectores de la Comisión Nacional del Agua en el estado de Puebla clausuraran la fábrica Maritex por las descargas ilegales al río Acotzala, afluente del Atoyac, en la región de San Martín Texmelucan?

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Ilustraciones: Kathia Recio

La textilera produce más de 16 millones de toallas al año, y con sus 450 trabajadores es una de las fábricas textiles más grandes del país. Emplazada entre el reguero de invernaderos y campos hortícolas de San Salvador El Verde, ya en las faldas de la montaña Iztaccíhuatl, es el ejemplo más reciente de la devastación provocada por las industrias en la cuenca alta del río Atoyac, la que contiene la zona metropolitana de la ciudad de Puebla. Miles de empresas y centenares de pueblos de 18 municipios poblanos y 50 tlaxcaltecas arrojan en todo momento sus desechos contaminados a los arroyos, a los canales de riego, a los drenajes, ¿qué tuvo que ocurrir entonces para que la dependencia federal responsable de las aguas nacionales se decidiera al fin a someter a la planta Maritex?

Una respuesta: hoy el río es defendido por grupos civiles que se organizan, investigan, denuncian, demandan y exigen a los jueces la aplicación de la ley. Agua y saneamiento han dejado de ser territorio de funcionarios y políticos. Dale la Cara al Atoyac, A.C. en la ciudad de Puebla es un grupo ciudadano que ha invertido tiempo y recursos propios en la investigación clínica de las aguas, la defensa legal del río y la comunicación social a través de un sitio de denuncia (dalelacara.org), que ha dado lugar a una demanda de amparo indirecto presentada por civiles contra la Conagua y demás autoridades responsables, empezando por alcaldes y gobernadores. El Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local A.C., en Tlaxcala, aliado a un equipo de científicos de la UNAM, lleva más de 10 años de difundir las consecuencias para la salud de la contaminación del río en San Martín Texmelucan. En marzo de 2017 este centro logra una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos contra las autoridades omisas.

Movilización y ley.

 

¿Cómo mirar al río si sólo se le cruza por puentes urbanos grafiteados y sucios? Hay que verlo como un cuerpo vivo, con derechos plenos, con historia propia. Ha saciado la sed y construido sistemas alimenticios, ha regado campos, impulsado máquinas y transformado energías desde los tiempos coloniales. Ha levantado ahuehuetes, ailites, fresnos y pinos más allá de los 40 metros, y ha retratado contra su corriente el ramaje libre de los sauces.

La cuenca del Alto Atoyac es un tendido de campos y pueblos atado por mil corrientes a los montes de Tlaxcala y Puebla. ¿Cuál de todas esas barrancas es el Atoyac? ¿La más densa de árboles sobrevivientes? ¿En qué momento los arroyuelos dejan de ser llano y se desparraman hacia el sur de Apizaco? ¿Dónde empieza el río, entonces? ¿Ahí donde la estría alcanza el punto más alto entre las peñas del Iztaccíhuatl?

Lo podemos ver en su densidad demográfica: 22 municipios poblanos y 47 tlaxcaltecas, 108 centros urbanos y más de 2.8 millones de habitantes en un territorio de 401 mil hectáreas. Y en el manchón que ahoga al valle: la zona metropolitana de la ciudad de Puebla.

Al poniente, en el cerco de la Sierra Nevada y la serranía en la que se diluye desde Nanacamilpa hacia la ciudad de Tlaxcala, decimos que nace propiamente el Atoyac entre cientos de escurrideros que van a dar al valle. Si se mira bien, el río no es un solo río, cada ojo de agua disputa a esa altura de los dos mil 800 metros su calidad de fuente originaria.

Al oriente, el mojón de la Malinche que deja libre en su costado occidental el derrotero del Zahuapan que arrastra las aguas que han logrado escurrir desde los llanos al sur de la laguna de Atlangatepec. El río tlaxcalteca no viene en un solo hilo, los arroyos que acaban formándolo en plena ciudad de Tlaxcala se pelean por el nombre en los alrededores de Apizaco, contra las estrías de la vieja montaña.

En el extremo sur del valle el Atoyac se arrempuja contra la serranía del Tentzo, en frontera norte de la montaña mixteca, ahogado por la metrópoli poblana que tiene sometidos, al centro y al oriente, sus ríos San Francisco (entubado a lo largo de seis kilómetros en el centro de la ciudad) y Alseseca. El Atoyac choca ahí contra el monte y corre hacia el oriente hasta la presa de Valsequillo, el pudridero en el que se convirtió el sueño cardenista del agua para los pueblos campesinos. A estas alturas, el río es el vertedero de toda la inmundicia producida por la sociedad poblano-tlaxcalteca (ver imagen 1).

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Las rutas gruesas son las del Atoyac a la izquierda, que baja del Izta, y la del Zahuapan, por la que desagua Tlaxcala. Las líneas tenues son los otros ríos, los arroyos y barranquillas con sus nombres antiguos, como las del Xochiac y Xopanac que cruzan los campos de Domingo Arenas, San Lorenzo Xiautzingo, Huejotzingo y San Pedro Tlaltenango.

El río Atoyac es un río sobrediagnosticado. Por Semarnat desde 1986, por Conagua en 2008, por la UNAM en 2006 y de nuevo en 2014. Y en el 2015 por las estaciones de monitoreo instaladas a lo largo de su cauce con recursos federales. Todas concluyen: el río está clínicamente muerto.

En diciembre de 2015 la asociación civil Dale la Cara al Atoyac financia sus propios análisis químicos del agua del Atoyac en dos puntos de la ciudad, justo donde mal operan dos de las cinco plantas de tratamiento construidas en los años noventa. Los resultados son demoledores: el color está cinco veces fuera de norma; los sólidos suspendidos y disueltos doblan la norma; la demanda biológica de oxígeno va más allá 10 veces; la demanda química de oxígeno, nueve veces; fósforo y nitrógeno, cuatro veces; grasas y aceites, seis veces; coliformes, 24 veces por encima; fenoles dos veces; los sulfuros 35 veces; y de dos a tres veces los metales pesados cobre, zinc, aluminio, manganeso y fierro. No es nuevo este diagnóstico: las autoridades lo tienen desde los años noventa (ver cuadro 1).

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El estudio de Conagua en 2008 había concluido: “La evaluación cualitativa del riesgo sanitario ambiental, derivado de la contaminación química y microbiológica del río Atoyac, permite concluir que a una distancia de dos kilómetros a partir del cauce del río las consecuencias adversas, inmediatas y futuras para las poblaciones humanas se manifestarán en daños a la salud, integridad y seguridad en tanto los daños ambientales están provocando alteraciones del equilibrio ecológico de la cuenca”.

Las aguas del Atoyac contienen ocho cancerígenos, 13 compuestos que pueden serlo y un teratógeno relacionado con malformaciones congénitas (ver cuadro 2).

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En marzo de 2017 un grupo de 42 ciudadanos interpuso una demanda de juicio de amparo indirecto que puede cambiar la historia del río. Tiene por registro el 303/2017-VII. El juez tercero de distrito en materia administrativa en la Ciudad de México, Martín Adolfo Santos Pérez, a cargo del juicio, demanda como prueba el trabajo Estudio de identificación de factores de riesgo para la salud en localidades ribereñas de los ríos Atoyac y Xochiac,elaborado por el equipo de la doctora Regina Montero Montoya, del Departamento de Medicina Genómica y Tecnología Ambiental del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, que ha trabajado muy cerca del Centro de Derechos Humanos Fray Julián Garcés. El juez analiza si las autoridades demandadas han sido omisas en el cumplimiento de la normatividad en materia de residuos contaminantes a los cuerpos de agua que integran la cuenca hidrológica río Alto Atoyac. Y, por mientras, concedió la suspensión provisional.

El mismo mes de marzo la Comisión Nacional de Derechos Humanos emite la recomendación CNDH/6/20111/9437/Q contra Semarnat, Conagua, Profepa, Cofepris, los gobiernos de Puebla y Tlaxcala y los alcaldes de Texmelucan, Huejotzingo, en Puebla, y Tepetitla, Ixtacuixtla y Nativitas, en Tlaxcala, “por ser omisos en garantizar los derechos humanos a un medio ambiente sano, al saneamiento del agua y al acceso a la información”.

Tanto el juez Santos Pérez como los abogados de la CNDH valoran los compuestos que aparecen en el análisis químico elaborado por los científicos de la UNAM: cloruro de metileno o diclorometano (solvente industrial, posible cancerígeno, permanece en el aire hasta 127 días), cloroformo (posible cancerígeno que se evapora y permanece largo tiempo en el aire y puede llegar al agua subterránea), tolueno (componente de gasolinas, neurotóxico y nefrotóxico, no carcinogénico, provoca abortos) y anilinas (colorante natural o sintético, más pesado que el aire, combustible en vapor, se absorbe rápidamente por inhalación o ingestión), probablemente carcinogénicas.

Pero el análisis de la doctora Montero Montoya va más allá: a mediados de la década pasada su equipo investigó el daño producido por la exposición crónica a estos compuestos en el material genético de las células a través de muestras de sangre de 105 personas de 11 comunidades de la ribera de los ríos Atoyac y Xochiac en San Martín Texmelucan. Por eso se les llama genotóxicos, pues producen mutaciones genéticas y cromosómicas precursoras de cáncer, daños cardiovasculares, envejecimiento prematuro, infertiliad, abortos, además de teratogénesis (malformaciones en el embrión en desarrollo y leucemia). La muestra incluyó a amas de casa, estudiantes, comerciantes y maestros en localidades cercanas al río dentro de la franja de un kilómetro de las descargas de la Petroquímica Independencia, de los agricultores en las zonas de descargas de las lavanderías de mezclilla y de trabajadores cuyas ocupaciones los exponen a compuestos químicos en las industrias.

Los resultados fueron presentados en la revista Mutagenesis desde el año 2006.

“Se estudió el daño genotóxico en células somáticas de individuos que viven dentro de una franja de un kilómetro de distancia con respecto de los ríos Atoyac y Xochiac o sus canales de riego, de individuos que viven a distancias superiores de estas fuentes de agua y de habitantes de la Ciudad de México. Aquellos mostraron mayor cantidad de ese daño, que es representativo de eventos en los que los cromosomas se han roto y se han rearreglado y las células pudieron sobrevivir con esos cambios en su información genética”.

 

Glaciares perdidos. La memoria blanca es corta. Ni siquiera se nos ocurre que ahí empieza el río. Nos llega con las tormentas de invierno, cuando los vemos desaparecer por unos días envueltos en esas nubes densas que traen los vientos del norte para permitirnos imaginar su retorno en el esplendoroso azul de enero, cuando la lluvia se ha ido y ellos amanecen para nosotros. Nuestros volcanes, los que convierten esta casa nuestra en un lugar extraordinario en el mundo. Intensos, plenos, cristalinos. La fuente de agua para 30 millones de personas en la Faja Transvolcánica Mexicana: el Popo, el Izta, la Malinche y el Citlaltépetl, con su ahijado Sierra Negra, todos a la vista desde la ciudad de Puebla.

Pero sus hielos ya no son eternos. Y su depredación no se entiende sin la sociedad humana, la de la memoria corta, que no tiene para ellos una estrategia. La montaña espera nuestra mirada larga, que escuche las voces de alerta.

Por ejemplo, la voz de Hugo Delgado Granados, especialista del Instituto de Geofísica de la UNAM: “Se han perdido ocho glaciares del Popo y cuatro del Izta durante los últimos 15 años. En 1995 el Iztaccíhuatl contaba con 11 glaciares, para 2010 quedaban tres. El Popocatépetl tenía cinco, le queda uno”.

Delgado ofrece datos precisos: en 1999 se hizo una medición de los glaciares del Izta, tenían 70 metros de profundidad. Para 2004 eran únicamente 40 metros, perdiendo 30 metros de espesor. La transformación de estos colosos es un síntoma del cambio climático mundial. Entre las consecuencias de la extinción de los glaciares está la disminución de entre 10% y 30% de los recursos hídricos y de entre 20% y 30% de especies de plantas de los ecosistemas de montañas. Entre el año 2000 y 2005 el volumen del agua que bajaba del Popo al Izta disminuyó en más de 45%. El líquido que llegaba a los cinco sistemas de captación se redujo en 832 millones 275 mil litros.

 

Municipio de Santa Rita Tlahuapan, cerca del Puente del Emperador que cruza el Alto Atoyac. Un domingo de enero de 2016, a media mañana, y justo a la altura de los dos mil 900 metros el jeep deja atrás los campos de cultivo y se mete en el bosque por la brecha que desde San Rafael Ixtapaluca trepa hacia la montaña. El ojo es diestro, perfila los encinos, los ailes, los huejotes, y sabe que más arriba encontrará ayacahuites y ocotes, y poco a poco los montezumaes, los oyameles y los hartwegiis, los pinos que por mayoría sombrean estas laderas hasta más allá de los tres mil 700 metros. Pero pronto encuentra lo que los ojos urbanos no miran: la tala que aprovecha desde siempre las secas para filtrarse por las viejas brechas abiertas por la papelera que explotó por décadas estos montes el siglo pasado. Ni siquiera es un claro. A la vista están los tocones que dejaron las sierras. Los cuatro camiones ya están cargados y esperan la llegada de la noche para bajar al llano. Madera en rollo, con diámetro de 1.5 metros, que una cuadrilla de taladores ha terminado de acomodar en las estrechas plataformas de unos vehículos exactamente iguales a los que de cuando en cuando se retratan quemados en alguna de las comunidades que colindan con el bosque. Se pueden ver así en San Juan Atzompa, en San Felipe Teotlacingo, en la Preciosita Sangre de Cristo, en el propio San Rafael a lo largo de los últimos 20 años.

No hay tiempo de tomar fotografías. El jeep ha sido inmediatamente rodeado por hombres machete en mano. Alcanza a ver un rifle, pero el apremio es inmediato: “Qué chingaos quiere, qué hace en nuestros terrenos, órale, siga su camino, aquí no se le ha perdido nada, ándele cabrón, jálele pa’rriba, siga la brecha, como lo oye, no se regresa por donde vino, a ver cómo sale, no nos importa que usté venga de Puebla, lárguese, que no lo volvamos a ver aquí”. El jeep sigue la brecha hasta encontrar el corte en la frontera con el Estado de México. Es un 4×4 y logra saltar el zanjón para iniciar el descenso.

Los talamontes de Puebla, y sobre todo del Estado de México, han asolado el bosque del Izta desde mediados de la década pasada. Ejemplos: San Lorenzo Chiautzingo en 2008, en Ignacio López Rayón en 2013. Por lo menos seis camiones a la semana contabiliza entonces el Consejo de Vigilancia del ejido en San Rafael. Y en los últimos tiempos en el paraje “Hoja Blanca”. Los vecinos de Santa Rita han llegado a organizar grupos de autodefensa, y se han enfrentado a balazos con los mafiosos —en junio de 2014 un talador fue ejecutado en el paraje “La Chichorra”, en San Juan Cuauhtemoc, en la misma camioneta en la que transportaba cinco trozos de madera talados unas horas antes—. Son las pequeñas guerras civiles que ha prendido en la sierra el crimen organizado. La Profepa ha tenido que recurrir al ejército y a la PGR pues sus inspectores trabajan desarmados.

La historia de siempre: taladores armados cada vez más ligados al crimen organizado; autoridades federales sin recursos para frenar a las mafias; policías de todos los órdenes muchas veces involucrados; comunidades campesinas enfrentadas pues entre unos y otros pueblos identifican y señalan a los criminales; medios de comunicación que dan cuenta de las cifras de decomiso y que al día siguiente pasan página a otro desgarriate. Y aquí y allá, parajes como el que encuentra el jeep: árboles centenarios, con troncos de metro y medio de ancho, que habrán alcanzado los 40 metros.

 

Cada quien mira al pasar su río Atoyac. El Xochiac y el Xopanac bajan desde la falda del Iztaccíhuatl en dirección poniente-oriente y van a dar a un río mojigato y recto que desde Texmelucan avanza hacia la ciudad de Puebla, al norte de la autopista a México, ya herido de muerte por la contaminación que le provocan industrias y agroquímicos. Tres municipios (Domingo Arenas, San Lorenzo Chiautzingo y Huejotzingo), con alrededor de 87 mil habitantes de 108 localidades y pueblos, y uno diminuto, San Pedro Tlaltenango, cercado por el aeropuerto y el territorio de Xoxtla. Todos son resguardos prehispánicos tras sus nombres de santos y héroes zapatistas, algunos de ellos ya ciudades enteras, como Huejotzingo (26 mil habitantes) y Xalmimilulco (16 mil 200). El progreso se acomodó entre los ríos: más de 10 kilómetros cuadrados de territorio cubierto de invernaderos, dos parques industriales con más de 50 fábricas textiles y de autopartes, un aeropuerto (ver imagen 2).

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Esta historia viene de lejos. Una de tantas voces perdidas, la del sembrador en Moyotzingo, en la periferia de San Martín Texmelucan, que mira en 1987 su campo hostigado por los herrajes de la planta petroquímica “Independencia” de Pemex.

“La verdad se descontroló la vida del pueblo con la petroquímica. En todo ese descampado que tapa la barda que ya no es campo, se sembraba cilantro, cebolla, lechuga, ameyaba el agua, se hacían pocitos y brotaba, ora ya no. Antes era pobre uno, pero al menos había de dónde cortar algo pa comer, ora ni modo que vayas a morder un tubo. Aquí la gente se arrepiente de haber vendido a Pemex, y quién quita ese rezumbido toda la noche. Pemex dijo que no iba a faltar trabajo pa la gente de Moyotzingo, pero a lo mucho unos 100 son de por aquí los que chambean allá dentro, a mucha gente la cortaron, puro contrato de unos días y vas pa fuera, que no saben hacer nada, que son campesinos, que ahí solicitaban soldadores, gente experimentada. Por eso está lleno de veracruzanos, cuates de Huauchinango que los fines de semana arman su desmadre en las cantinas”.

Y en una conversación, reconstruida en una crónica del autor en noviembre de 1989, entre los funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y los ingenieros de Pemex que enfrentan la posibilidad de clausura por contaminación (Cambio, 20/XI/1989).

“Primero el diagnóstico: Pemex acepta que no cumple los parámetros establecidos para las descargas de aguas al arroyo San Bartolo y al río Atoyac en 13 puntos todos graves, pero uno extremo, el 12, que dice ‘Acondicionamiento del sistema de neutralización de ácido fluorhídrico, combinado NaOH (hidróxido de sodio) por CaO (óxido de calcio), en la planta de Akiltolveno, con el objeto de abatir la descarga de residuos con flúor’. El problema de los fluoruros es más grave. Así se llevó a cabo la discusión entre técnicos e inspectores:

—Sí efectivamente —dice uno de los ingenieros de Pemex—, no hemos podido meterlo a valores. No queremos que se formen fluoruros de sodio sólidos que se vayan al Atoyac.

—¿En qué plazo se puede resolver el problema en su origen? —pregunta Pablo Loreto, ingeniero de la SEDUE.

—Falta el proceso en la cabeza principal de desfogues en la planta de Akiltolveno. Nos falta el equipo, que es caro. No tenemos presupuesto, tenemos dos cotizaciones del orden de los 800 millones de pesos. Y falta complementar un proceso, cómo vamos a manejar esos sólidos.

—Pero ustedes tienen que entender que a esto hay que darle prioridad.

—Pero es que tenemos que cambiar el proceso tecnológico, no es tan fácil —volvió a decir el ingeniero.

—Pero esto nos mete en un callejón sin salida —cuestionó el delegado federal de la SEDUE Francisco Castillo—, ¿qué tan difícil es que se autoricen esos recursos?

—Se está considerando en México —dijo el superintendente—, a nivel central.

—Ustedes tienen que entender —continuó el ingeniero—, al cambiar ese sistema de calcio nos van a quedar de 20 a 30 toneladas de yeso, no sabemos qué se va a hacer con él…

—Pero yo no veo ahí tanto problema —cortó Pablo Loreto—. Tenemos que irnos a la descarga de agua, a su tratamiento.

—Ingeniero —dijo el superintendente de Pemex López Blumenkron—, si cambiamos a calcio vamos a afectar el proceso de la planta. El complejo tiene un diseño del Instituto Mexicano del Petróleo a partir de una tecnología europea que no contempló los parámetros de desechos. Ese es el problema, no es cuestión económica, es tecnológica.

—Por eso yo les propongo que mejor se traten los fluoruros a la salida del proceso, no en su generación —dice Loreto.

—Tal vez —aceptaron los ingenieros—, había que ponderar que es lo que más nos conviene.

—La ponderación es que están arrojando verdaderos tóxicos —responde Loreto.

—Así es —añade el representante de Tlaxcala por la SEDUE—. Se arrojan, según las cifras que ustedes presentan, 228 toneladas al año de residuos de flúor. La gravedad del problema no está a discusión. Señores, aquí las multas se quedan cortas”.

 

En los años setenta los pueblos y barrios de San Martín encontraron la ruta de la maquila. En los ochenta vino el auge de la mezclilla, con las fábricas gigantes, los pequeños talleres. En unas y otros el teñido y el lavado y las descargas a los arroyos y ríos.

El tianguis de Texmelucan es considerado uno de los más grandes de América Latina, ocupa una extensión de 35 hectáreas en la comunidad de San Lucas Atoyatenco, con entre 12 mil y 16 mil puestos de venta. Acuden unos siete mil vehículos que pagan una cuota de 200 pesos por unidad. El INEGI ubica al tianguis de Texmelucan como el lugar que más empleos genera en el estado de Puebla. Una vez a la semana, entre el lunes y el martes, pasan por ahí 200 mil personas. Inseguridad y pleitos endémicos por el control de las organizaciones de comerciantes caracterizan un proceso económico vital en la región central de Puebla, tanto por la producción de la industria de la confección vinculada al tianguis, como por el movimiento económico que produce la venta de ropa.

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La planta de tratamiento de aguas residuales en San Martín Texmelucan lleva 16 años parada. ¡16 años! La narración es de Tony Peregrina, de Dale la Cara al Atoyac:

“La hicieron en 1995, se dejó de operar en el 2000 y lleva 16 años parada. El municipio paga multas por 400 mil pesos al mes a Conagua por descargar fuera de parámetros, lo mismo que les costaría operarla, ¿dónde está la lógica? El grupo identifica puntos de descargas municipales de San Martín y San Baltazar Temazcalac, y cuando llegamos estaba gris normal, pero en un momento se empezó a pintar por alguna descarga de taller mecánico. Luego encontramos un  cultivo de brócoli regado con el agua contaminada de un canal. Lo peor de todo fue ver y hablar con los campesinos que afirman que riegan sus cultivos (lechuga, habas, cilantro) con aguas del río. Para citarlos, dicen: ‘Sabemos que nosotros estamos envenenando a la gente, pero no tenemos pozo’ ”.

 

Cuando se encuentran el Atoyac y el Zahuapan ya la metrópoli ha copado sus riberas. Tres plantas de tratamiento esperan sus aguas en el río poblano; el tlaxcalteca viene natural, con las descargas de todos los municipios que atraviesa.

Los ríos bajan de la Malinche para morir. Se desprenden uno a uno de lo que queda del bosque, más allá de los tres mil 500 metros, y se van abriendo camino. Se desparraman entre los cultivos y los primeros caseríos de una ciudad que los perseguirá inclemente una vez se encuentren con ella. Su suerte es terrible en cualquier caso: las fábricas y los albañales de los barrios, todas las descargas que producimos van a dar a ellos.

En un extremo, hace tiempo que decidimos enterrarlos, pero todavía algunos, como el que llaman la Barranca del Santuario, van dar con sus miasmas al Atoyac.

Son los ríos del norte. Con sus nombres prehispánicos y coloniales: El Santuario, Barranca Honda, El Conde, Xaltonac. Serpentean y como pueden llegan a los nombres conocidos: Atoyac, San Francisco, Alseseca. La Barranca del Santuario recoge las aguas negras de la Central de Abasto y corre a todo lo largo de la autopista México-Puebla desde el nororiente hasta encontrar a su vecina que arrastra las miasmas del Rastro Municipal, para ir a dar finalmente al Atoyac.

Los activistas de Dale la Cara al Atoyac, A.C. han recorrido la Barranca del Santuario, que recoge gran parte de las descargas de la zona comprendida entre la Central de Abasto y el Rastro Municipal, en San Gerónimo Caleras, pero a la que van a dar gran parte de los escurrimientos de San Pablo del Monte.

Esto encuentran: en el Rastro Municipal opera una planta de tratamiento —¡sí, funciona!—, y por ahora sólo tiene matanza de cerdos, por lo que los bovinos son sacrificados seguramente en rastros clandestinos que operan en la zona. Hay un colector que lleva las aguas residuales a la planta de tratamiento de La Constancia.

Otra es la situación en la Central de Abasto, un espacio por el que circulan todos los días cerca de 50 mil personas. Y con ellas sus necesidades físicas, que se suman a las aguas residuales que se descargan sin misericordia a la barranca.

 

Es un jueves cualquiera. Otra crónica de la destrucción cotidiana de un río. Es el jueves de ayer en la ciudad de Puebla. En un paraje de tantos cruzado por un arroyo que desde la Malinche va a dar al Atoyac hacia su muerte. El río Barranca Honda. Aquí la descarga es claramente textilera, y se ve desde arriba del puente que lo cruza en la carretera a fábricas y que pinta con el mejor espíritu alquimista de rojo el río. Son 48 litros por segundo los que caen rojos intensos sobre el cauce del arroyo Barranca Honda, a cinco metros del puente de la carretera a fábricas, antes de llegar a la vieja textilera Covadonga. Y en un instante el rojo todo lo tiñe. Más tarde sabremos que la planta textil Acafintex, ubicada un kilómetro arriba por la carretera, es una fábrica especializada en productos teñidos, que de hecho ese es el punto que la distingue en el competido mercado de la industria textil mexicana. “Contamos con la más alta tecnología en el teñido de telas —presumen en internet—, así como versatilidad para lograr la mejor penetración durante el proceso […] Podemos teñir con los siguientes colorantes: indatherenos o a la Cuba, dispersos, reactivos, directos, naftoles, sulfuros, ácidos…”.

No se sabe si son ellos los responsables. Conagua y el organismo que opera el sistema de agua en Puebla (SOAPAP) se echan la bolita. Pero el río rojo —o amarillo, o verde, o azul o el que le guste al marchante— está a la vista todos los días. Y la descarga proviene de un drenaje que sale al aire en un caño unos 50 metros antes de desfogar sobre el río Barranca Honda. Y fotos satelitales indican que la ruta del drenaje apunta hacia el norte, el rumbo justo en el que se ubica esta fábrica. La existencia de esta descarga —según los técnicos del gobierno del estado de Puebla responsables de las estaciones de monitoreo— está registrada por la Comisión Nacional del Agua desde hace varios meses. Y que la descarga es continua y sistemática en su coloración multicolor. Y que, lamentablemente, no ha ocurrido nada. Y a la vista los datos que veo en una de las pantallas de la estación de monitoreo que el gobierno del estado de Puebla ha construido —nueve en total, desde Texmelucan hasta el sur de la ciudad de Puebla, más allá del Periférico—: cero oxígeno; conductividad en mil 568 puntos.

Es un jueves más en la historia del río Atoyac. Las lluvias hoy no han provocado que una nube densa de tóxicos se disemine en la rompiente que existe atrás de la fábrica Hilaturas Los Ángeles. La carga de amoniacos y nitratos está a la espera de ser analizada por los técnicos de las plantas de monitoreo. Ahora escurren hacia la ciudad inconsciente.

Y uno tras otro de los ciudadanos que los huelan dirán como si nada: “Cómo apesta el río Atoyac”.

 

Sergio Mastretta
Periodista. Editor del portal mundonuestro.mx

Tomado de:  http://www.nexos.com.mx/?p=32776

 

La Historia de Manhattan, el corazón de Nueva York

La historia dice que Manhattan, una pequeña isla de Norteamérica que hoy en día es el centro financiero y cultural del planeta, fue comprada por los colonos holandeses a los indios por sólo 25 dólares. Desde aquel día de 1626 han pasado cuatro siglos y muchos episodios: guerras, revoluciones, progresos, atentados… Manhattan siempre ha tenido un protagonismo especial. En este artículo conocemos su historia.

Publicado en el número 9 de Descubrir la Historia (abril de 2017).

Nuestra historia comienza en una estantería perdida en los Archivos de La Haya. Rebuscando entre antiguas carpetas cubiertas por el polvo de los siglos encontramos un papel. Una carta enviada al director de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y fechada en el 24 de mayo de 1626. En ella figura una anotación muy clara: los colonos holandeses adquirían por 60 florines el sur de la isla de Manhattan, controlada entonces por varias tribus indígenas.

Ilustración de Nueva Ámsterdam por Johannes Vingboons en 1664 (Memory of the Netherlands). manhattan - Ilustraci  n de Nueva   msterdam por Johannes Vingboons en 1664 - La Historia de Manhattan, el corazón de Nueva York

No se sabe con certeza quiénes fueron los receptores de tal cantidad (si los indios canarsie, los metoac o los wappinger), pero parece claro que por el módico precio de 25 dólares los holandeses se hicieron dueños de 9.000 hectáreas en la zona que hoy es el centro financiero del mundo. En la actualidad, según los cálculos de los historiadores, la transacción equivaldría a unos 1.000 dólares. Una suma ridícula para el valor que tiene hoy este punto concreto del planeta. En aquel tiempo esos 60 florines habrían servido para comprar unos 2.400 barriles de cerveza en cualquier taberna de Ámsterdam.

Los holandeses habían sido hábiles exploradores en esta región norteamericana, y para la década de 1620 ya tenían asentamientos establecidos en lo que hoy es Delaware, Nueva Jersey y Nueva York. En 1613 habían remontado el río Hudson, y en 1621 la recién fundada Compañía Holandesa de las Indias Orientales obtuvo la exclusiva explotación de aquellas tierras. Sin embargo fue Nueva Ámsterdam el lugar donde floreció el comercio. Con este nombre bautizaron al primer asentamiento que levantaron en la isla de Manhattan. El gobernador Peter Minuit se encargó de hacer de esta colonia capital de la región, especializándose en el comercio de pieles con los indios, aunque no siempre tuvieron buenas relaciones con éstos. Varias batallas con los vecinos obligaron a los neerlandeses a levantar en la parte oriental de la ciudad un terraplén defensivo conocido como ‘Waal’, que dio nombre a lo que hoy es Wall Street.

Vista de Manhattan hacia 1880 (Biblioteca del Congreso de Estados Unidos). manhattan - Vista de Manhattan hacia 1880 - La Historia de Manhattan, el corazón de Nueva York

Peter Minuit pasaría a la historia como un gran líder. Al contrario que Peter Stuyvesant, quien pese a haber hecho crecer la ciudad en la década de 1650, terminó dejándose llevar por su intolerancia y autoritarismo y perdió la simpatía de sus conciudadanos. Así, cuando el 30 de agosto de 1664 llegó una flota de barcos ingleses dispuesta a tomar el control de la colonia, los habitantes de Nueva Ámsterdam apenas opusieron resistencia, por estar descontentos con Stuyvesant.

La guerra entre Inglaterra y los Países Bajos no cesaba a ambos lados del Atlántico y en 1673 los holandeses recuperaron la ciudad, rebautizándola como Nueva Orange. El Tratado de Westminster puso fin al conflicto entre las dos potencias y devolvió definitivamente Nueva Ámsterdam a manos inglesas. En el corazón de Manhattan se hizo pública la noticia: en honor al Duque de York, este asentamiento pasaría a llamarse Nueva York.

En la actualidad el recuerdo de la fundación holandesa se puede ver en la propia bandera de la ciudad de Nueva York, que utiliza los mismos colores que la enseña de los Países Bajos: naranja, blanco y azul en similar disposición. Pero ésta no fue la única urbe fundada por holandeses. Albany, capital del Estado de Nueva York, también había sido inicialmente un asentamiento de colonos llegados desde los Países Bajos y bautizado como Fort Orange. La importancia de la colonización holandesa es a menudo olvidada en Estados Unidos, y en la actualidad varios estudios y libros tratan de poner sobre la mesa cómo aquellas décadas de ocupación resultaron determinantes para la configuración del modelo social, los principios democráticos y el propio carácter de los estadounidenses.

En 1688 el rey Jacobo II agrupó la región de Nueva York con las colonias inglesas vecinas para constituir Nueva Inglaterra. Ese mismo año estalló la Revolución que acabaría con su reinado, y aprovechando el momento de caos tuvo lugar un insólito hecho: un mercader alemán, Jacob Leisler, se hizo con el control de Manhattan y gobernó durante dos años. En 1691 fue ejecutado por no someterse ante el nuevo rey Guillermo III.

A partir de 1700 la ciudad fue creciendo de la mano de la diversificación de su economía. Alcanzó los 5.000 habitantes y la harina se convirtió en el principal producto de exportación. También el comercio de esclavos fue muy importante a partir de 1730. Con el crecimiento llegaron también los problemas. Nueva York era una de las ciudades más importantes de Nueva Inglaterra, y fueron los comerciantes de Manhattan quienes más se implicaron en el boicot a los productos ingleses durante la Revolución. También fue aquí donde nacieron los Sons of Liberty («Hijos de la Libertad»), un movimiento rebelde de patriotas americanos muy importante en la organización de actuaciones contra los colonos ingleses. En 1775 los revolucionarios constituyeron en Nueva York un Congreso Provincial que poco más tarde aprobaría la Declaración de Independencia.

1776 es el año en el que aparece por primera vez un documento que habla de la calle de Broadway, la más importante de Manhattan. Ese mismo año Nueva York se adhirió a las Trece Colonias rebeldes. El general George Washington llegó a la ciudad para tomar el control del Ejército Continental, momento en el cual se desarrollaron hasta cinco importantes batallas en la región, en particular la Batalla de Brooklyn, el 27 de agosto de 1776.

Sin duda 1776 fue un año convulso para Manhattan y para el conjunto de Nueva York. Además de las revueltas y las batallas contra los ingleses, que todavía tenían el control de la ciudad, en septiembre de ese año un histórico incendio arrasó gran parte de la urbe. Los británicos acusaron a los independentistas de querer quemar la ciudad, pero en la actualidad no se sabe con certeza la causa del incendio.

En 1783 George Washington recorría las calles de Manhattan victorioso. Un nuevo país había nacido y tendría en Nueva York su capital, al menos durante unos años. En el número 26 de Wall Street, donde hacía 150 años habían levantado una muralla defensiva los colonos holandeses, el general Washington prestó juramento sobre la Biblia. Estados Unidos ya tenía a su primer presidente. El edificio en cuestión, el Federal Hall, fue destruido en el s. XIX, y en la actualidad un monumento recuerda su emplazamiento en una de las calles más famosas de Manhattan.

Esta calle siguió siendo protagonista durante los primeros años de vida del joven país. Wall Street se convirtió en el lugar de encuentro de comerciantes desde 1792, y en su acera se edificó en 1817 la Bolsa de Nueva York. Aunque la capital del país ya era la ciudad de Washington (también lo había sido antes Filadelfia), Nueva York se erigió como centro financiero y económico nacional.

En 1811 se abordó un importante plan urbanístico que ordenó la isla de Manhattan. El Commissioner’s Plan preveía la creación de dieciséis avenidas en dirección Norte-Sur, cruzadas perpendicularmente por 155 calles en dirección Este-Oeste. Entre 1821 y 1855 la ciudad cuadruplicó su población, y muchas voces comenzaron a pedir un espacio verde de aire limpio, como tenían otras grandes ciudades en el mundo (caso de Londres y su Hyde Park). Las autoridades respondieron a las demandas dedicando un espacio de casi tres kilómetros cuadrados entre las calles 59 y 106 para la creación de un nuevo parque: Central Park.

Vista aérea de Manhattan (Wikimedia). manhattan - Vista a  rea de Manhattan  - La Historia de Manhattan, el corazón de Nueva York

La segunda mitad del s. XIX fue esplendorosa para la isla de Manhattan. Se abrió el Metropolitan Museum of Art en 1870, el Puente de Brooklyn en 1883, el Museo de Historia Natural en 1877, la Biblioteca Pública de Nueva York en 1895… también se fundó The New York Times en 1851, el periódico más prestigioso del país. La ciudad estaba viva y su corazón, Manhattan, no dejaba de latir.

Hasta 1898 la ciudad de Nueva York estaba formada únicamente por Manhattan. Más tarde se unieron los distritos de Brooklyn, Queens, Bronx y Staten Island. Gracias a esta incorporación administrativa se comenzó la construcción de varios puentes que conectaban la isla de Manhattan con los nuevos barrios, como el Puente de Manhattan en 1909. El tamaño de la ciudad también obligó a inaugurar la primera línea de metro en octubre de 1904.

Nueva York seguía creciendo a gran velocidad. Hay que recordar que entre 1820 y 1890 más de diez millones de inmigrantes se habían instalado en la ciudad, y que el número de obreros había pasado de los 30.000 en 1840 a los 220.000 en 1880. La expansión y proliferación de barrios que hacían crecer horizontalmente la urbe coincidió con la llegada de los rascacielos, que hicieron crecer verticalmente a Nueva York.

En 1902 se construyó el primer rascacielos en Manhattan, el Edificio Flatiron. Le siguieron gigantes como la Metropolitan Life Tower (1907, 213 metros) y el Edificio Woolworth (1913, 241 metros). La constante y vibrante actividad económica propició que la isla tuviera más de un distrito financiero, y por ello decenas de edificios con más de veinte plantas. A partir de los años treinta los rascacielos se dejaron influenciar por el estilo art decó, cuyas mejores muestras son el Empire State (1931, 443 metros) y el Edificio Chrysler (1930, 318 metros).

La población más adinerada encontró en la Quinta Avenida un lugar perfecto en el que instalarse. Con vistas a Central Park, ocuparon los apartamentos entre la calle 59 y la calle 96. La avenida más famosa de la isla no sólo era hogar de millonarios, sino también escaparate de las mejores tiendas y negocios.

El crecimiento económico hizo que Manhattan recibiera a inmigrantes llegados de distintos lugares del mundo, que terminaron coincidiendo y estableciéndose en determinados barrios. El Upper East Side, por ejemplo, fue hogar de una importante colonia de checos y húngaros, los afroamericanos se instalaron en Harlem, y crecieron con rapidez Little Italy y Chinatown. Manhattan era, como diría el escritor Israel Zangwill, un «crisol de razas».

manhattan - 566px Old NY Times Building 01  - La Historia de Manhattan, el corazón de Nueva York

Tras el Crack del 29 llegó la Gran Depresión de los años treinta. Se dispararon el desempleo y la pobreza en toda la ciudad, y aparecieron barrios de chabolas entre la calle 72 y la 110. Para marzo de 1936, uno de cada cinco neoyorquinos recibía algún tipo de ayuda pública para poder subsistir. El querido alcalde Fiorello LaGuardia construyó varios complejos de viviendas sociales. Cuando Manhattan pasaba por uno de sus peores momentos el destino le sonrió: llegó la guerra.

La Segunda Guerra Mundial apenas afectó negativamente a la ciudad de Nueva York. Más bien todo lo contrario. Tras el conflicto, la Gran Manzana se convirtió en el centro político del mundo, instalándose en Manhattan la sede de las Naciones Unidas en 1951. Y no era de extrañar que fuera así: la isla era una verdadera representación de todas las naciones del mundo.

En el año 1900 apenas había ocho mil chinos viviendo en Manhattan. Con el paso de los años la colonia fue creciendo, y fue en 1965, con la aprobación de la Immigration and Nationality Act, cuando el número de población china se disparó. Tanto que durante los años setenta Chinatown fue comiéndose a Little Italy. En la actualidad más de 100.000 chinos viven en el Chinatown de Manhattan, y existen otros Chinatown más poblados en los distritos de Brooklyn y Queens.

El crecimiento de la población extranjera coincidió con un periodo de huída de los blancos de clase media, que se movieron a las zonas residenciales alejadas de la ciudad. Entre 1940 y 1990 Manhattan perdió hasta 500.000 habitantes. Los suburbios se extendieron gracias a la red de autopistas, y en ellos se refugiaron los que no querían vivir cerca de barrios como Harlem o el South Bronx, donde a partir de los años setenta se instalaron la criminalidad y el narcotráfico.

A menudo se habla de la década de 1970 como el «punto bajo» de la historia de Nueva York, una década que empezó con los Disturbios de Stonewall en 1969 y que acabó con un enorme apagón en julio de 1977 que provocó saqueos y caos durante dos largos días. La crisis del petróleo de 1973 no ayudó a la situación económica de la ciudad, que tuvo que pedir un préstamo a la Reserva Federal del país para no entrar en bancarrota. La desindustrialización y la caída demográfica llevaron a Nueva York al borde de la quiebra. Y si bien en los ochenta Wall Street resurgió, la ciudad seguía teniendo la fama de ciudad peligrosa.

Los noventa no pudieron comenzar peor. Un atentado terrorista contra el World Trade Center dejó más de mil heridos y seis muertos. Las tensiones raciales que se arrastraban desde hacía varias décadas no se detenían. Un dato reflejaba la realidad diaria de la ciudad: en 1993 se cometieron más de 430.000 crímenes en las calles de Nueva York (contando hurtos menores, robos, asesinatos, secuestros, peleas, disturbios… etc). Con el alcalde Rudolph Giuliani, que se decidió a hacer frente a los problemas de la urbe, las cosas mejoraron. Pero Manhattan no dejaría de tener problemas: llegó el s. XXI y con él el atentado más famoso de la historia, un 11 de septiembre del año 2001.

La mañana del doce de septiembre los neoyorquinos todavía no eran conscientes de lo que había sucedido. Desconocían la trascendencia que aquel atentado tendría para el destino del mundo. Desde una óptica más local, para Manhattan el 11-S fue traumático. El corazón financiero de la isla (que era también el corazón de la ciudad, del país y del mundo), había sido arrasado. Aquellos dos aviones estrellados por los terroristas contra las Torres Gemelas no sólo habían dejado más de tres mil muertos: además habían conseguido derrumbar un símbolo. Habían cambiado la historia.

En Manhattan se necesitaron varios meses para superar el trauma. La isla tenía que recuperarse y rehacerse. Varios proyectos ilusionantes se pusieron en marcha: la construcción de un nuevo World Trade Center y la candidatura para ser sede de los Juegos olímpicos de 2012. Aunque ésto último no se consiguió, el flamante One World Trade Center se convirtió en el edificio más alto de Estados Unidos. Una altura de 1776 pies recordaba la fundación del país, y dos enormes fuentes en el lugar exacto donde antes se levantaban las Torres Gemelas rendían homenaje a las víctimas del atentado.

Muchos años después del histórico suceso, bien adentrados en pleno s. XXI, Manhattan es el centro financiero del planeta. Es hogar de la mayor Bolsa de valores del mundo, de cientos de empresas multinacionales, y el Midtown Manhattan es el distrito financiero más grande del mundo. Además, el sector de los medios de comunicación, de los seguros, la asistencia sanitaria, la arquitectura, la publicidad, la moda, la consultoría o el derecho tienen en Manhattan su sede principal. La isla sigue bombeando sangre a todo el sistema mundial. De ella parten las arterias que recorren el mundo.

Manhattan es también una de las capitales políticas de la comunidad internacional. La organización más grande jamás planteada tiene su edificio principal a orillas del East River. Desde la isla la ONU intenta poner orden en el mundo. Además, algunos de los museos más importantes, de los edificios más simbólicos y de las calles con más historia se encuentran en este trozo de tierra que hace apenas cuatro siglos colonizó un grupo de holandeses.

Un trozo de tierra pequeño y con poca historia, pero que ha sabido constituirse como centro del mundo. Desde que en 1626 los colonos pagaron a los indios 25 dólares por la isla, Manhattan no ha dejado de crecer y prosperar. Es una historia corta pero con los ingredientes adecuados: aventura, emoción, guerra, depresión, superación y cooperación. Manhattan nunca duerme. Sus luces siempre están encendidas, iluminando el mundo entero.

Para saber más:

Shorto, R. (2013). Manhattan: La historia secreta de Nueva York. Barcelona: Editorial Planeta.

Caranci, Carlo A. (2012). «La fundación de Nueva York por los holandeses». National

Tomado de: https://descubrirlahistoria.es/2017/04/la-historia-manhattan-corazon-nueva-york/

 

 

 

Lluvia provoca encharcamientos y caída de árboles en CDMX

Laura Gómez | jueves, 04 may 2017 18:20

Ciudad de México. Las fuertes lluvias y rachas de viento registradas esta tarde en la Ciudad de México provocaron 24 encharcamientos, las caídas de cinco árboles, una lona espectacular y dos plafones, en la estación San Antonio Tomatlán; así como una inundación en la estación Copilco, y marcha de seguridad en las 12 líneas de la red del Metro, informaron la Secretaría de Protección Civil y el Sistema de Transporte Colectivo.

Elementos de la secretaría, del Heroico Cuerpo de Bomberos y del Sistema de Aguas atienden los reportes de la ciudadanía, pues la lluvia máxima registrada es de 57.1 mm en la estación ubicada en Xotepingo, Coyoacán, lo cual derivó en inundaciones que complicaron el tránsito vehicular y que algunas unidades quedaran varadas.

Galería: Inundan fuertes lluvias  el sur de la CDMX  

Los árboles caídos fueron en Plutarco Elías Calles esquina Leopoldo Lugones, colonia Iztaccíhuatl, Iztacalco; Universidad esquina Copilco, colonia Copilco Universidad, Coyoacán; Actipan esquina Galicia, colonia Insurgentes Mixcóac, Benito Juárez; Eje 6 sur Trabajadores Sociales esquina de la Cruz, Barrio Santa Barbara, Iztapalapa; y Santa Ana esquina avenida Canal Nacional, colonia San Francisco Culhuacán, Coyoacán.

Mientras personal de la Secretaría de Protección Civil labora en la atención de 8 encarchamientos ubicados en las avenidas Universidad y 2 manzana; Refinería Tula, Paseos Álamos, Eje 8 Sur, Circuito Interior Río Churubusco, Copilco y Tercera de Casimiro del Valle.

La lona espectacular que se cayó fue en Circuito Interior-Paseo de las Jacarandas, precisó; mientras el STC informó que el ingreso a las estaciones Copilco y San Antonio Tomatlán resultaron inundadas, debido al ingreso de la lluvia, por lo que de inmediato personal del organismo inició las labores de limpieza y atención de dos plafones que cayeron en la segunda estación, correspondiente a la línea 12, sin que se registraran lesionados.

Mencionó que se mantiene marcha lenta sobre todo en la línea A, donde la vialidad se encuentra inundada, aunque no ha provocado la suspensión del servicio.

En la zona de Tlalpan y Miramontes. Fotos Carlos Ramos Mamahua

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Colonia Copilco Universidad. Foto @SSP_cdmx

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Los desechos tóxicos de la contaminación del tráfico pueden, literalmente, llegar a tu cerebro

  • 6 septiembre 2016
BrainDerechos de autor de la imagenZEPHYR/SCIENCE PHOTO LIBRARYImage captionEs la primera vez que se encuentra evidencia de que partículas de la contaminación pueden llegar al cerebro.

Los desechos tóxicos de la contaminación del tráfico pueden, literalmente, llegar a tu cerebro.

Al menos eso se desprende de la evidencia presentada en un estudio realizado en muestras de tejido cerebral.

Investigadores de la Universidad de Lancaster, Inglaterra, descubrieron que pequeñas partículas de metal que se desprenden de los gases de escape de la combustión pueden introducirse por la nariz y viajar hasta el cerebro humano.

Una vez allí, sugieren los científicos, pueden causar daños en el cerebro y contribuir, por ejemplo, a la enfermedad de Alzheimer.

El hallazgo, afirman los investigadores, presenta una nueva serie de preguntas sobre los riesgos de la contaminación ambiental en la salud.

“Impactante”

Varios estudios en el pasado se han centrado en el impacto del aire contaminado en los pulmones y el corazón.

Pero ésta es la primera vez que una investigación se centra en el efecto en el cerebro.

Ciudad de MéxicoDerechos de autor de la imagenAP
Image captionSe estudiaron cerebros de gente que había vivido y muerto en la Ciudad de México, una de las urbes más contaminadas del mundo.

Para el estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), los científicos analizaron muestras de tejido cerebral de 37 personas: 29 de ellas, de entre 3 y 85 años, habían vivido y muerto en la Ciudad de México, una zona notoriamente contaminada.

Las otras ocho personas habían vivido en Manchester, Inglaterra, tenían entre 62 y 92 años, y algunos habían muerto a causa de enfermedades neurodegenerativas de diversos grados de gravedad.

Ya se sabía que las nanopartículas de hierro pueden estar presentes en el cerebro, pero por lo general se asume que éstas provienen del mineral que se encuentra de forma natural en nuestro organismo y que se deriva del alimento.

Pero lo que los investigadores encontraron ahora son partículas de otro tipo de mineral, la magnetita.

Gases contaminantesDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos investigadores encontraron nanopartículas de magnetita, un mineral que se desprende de los gases de escape de la combustión.

La profesora Barbara Maher, principal autora del estudio, ya había identificado partículas de magnetita en muestras de aire recogidas junto a una calle transitada en Lancaster y frente a una planta de energía.

Sospechaba que estas mismas partículas podrían encontrarse en las muestras de cerbero. Y eso fue lo descubrió.

“Fue muy impactante”, le dijo la científica a la BBC.

“Cuando estudiamos el tejido vimos las partículas distribuidas entre las células y cuando hicimos una extracción de la magnetita había millones de partículas, millones en un solo gramo de tejido cerebral”.

Esas son millones de oportunidades para causar daños”, afirma.

Orígenes

Para comprobar que las nanopartículas provenían de los gases de escape de la combustión, los investigadores analizaron la forma de la magnetita.

Este mineral también puede estar presente en el cerebro de forma natural, pero en pequeñísimas cantidades, y tiene una forma distintivamente dentada.

Las nanopartículas que se encontraron en el estudio, sin embargo, no sólo eran más numerosas, sino también lisas y redondas.

Había millones de partículas en un solo gramo de tejido cerebral. Esas son millones de oportunidades para causar daños”.

Barbara Maher, Universidad de Lancaster

Según los investigadores, son características que sólo pueden crearse en las altas temperaturas del motor de un vehículo o los sistemas de freno.

“Son formas esféricas y tienen pequeñas cristalitas alrededor de su superficie, aparecen junto con otros metales, como el platino, que surgen de los convertidores catalíticos”, explica la profesora Maher.

“Es la primera vez que vemos estas partículas de contaminación dentro del cerebro humano. Es un hallazgo que plantea toda una nueva área de investigación para entender si estas partículas de magnetita están causando o acelerando enfermedades neurodegenerativas”, agrega.

Gráfica que muestra las placas amiloides rodeando a las neuronas en el cerebroDerechos de autor de la imagenALFRED PASIEKA/SCIENCE PHOTO LIBRARY
Image captionNo se ha logrado encontrar evidencia que de la contaminación conduzca a enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer.

El estudio no mostró resultados concluyentes al respecto.

Los cerebros de los donantes de Manchester, especialmente los que habían muerto de trastornos neurodegenerativos, tenían niveles elevados de magnetita.

En las víctimas de la Ciudad de México se encontraron niveles similares o más altos.

El nivel más alto de magnetita se descubrió en un hombre mexicano de 32 años que murió en un accidente de tráfico.

¿Riesgo de Alzheimer?

Las partículas grandes que desecha la contaminación, como el hollín, pueden quedar atrapadas dentro de la nariz. Otras más pequeñas pueden entrar a los pulmones, y las más pequeñas pueden llegar hasta la corriente sanguínea.

Pero se piensa que las nanopartículas de la magnetita son tan diminutas que pueden pasar desde la nariz y el bulbo olfatorio hacia el sistema nervioso y hasta la corteza frontal del cerebro.

Contaminación en Ciudad de MéxicoDerechos de autor de la imagenAP
Image captionEn meses recientes las autoridades en México emitieron varias advertencias de alerta de contaminación en la capital.

Algunos expertos creen que esto podría ser un “riesgo importante” de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer, pero por ahora, subrayan, no se ha comprobado que exista un vínculo.

“Este estudio ofrece evidencia convincente de que la magnetita procedente de la contaminación ambiental puede entrar al cerebro, pero no nos dice qué efecto tiene esto en la salud de nuestro cerebro o en trastornos como la enfermedad de Alzheimer”, afirma la doctora Clare Walton, de la organización Alzheimer’s Society.

“Las causas de la demencia son complejas y hasta ahora no ha habido suficientes estudios que muestren si vivir en ciudades y en áreas contaminadas incrementa el riesgo de demencia“.

“Se necesitan más investigaciones al respecto”, asegura la experta.

Prevención

La profesora Barbara Maher -que dirigió el estudio de Lancaster- afirma que su hallazgo la ha forzado a llevar cambios en su estilo de vida para evitar, en lo posible, la contaminación.

“Debido a que la magnetita es tan tóxica para el cerebro, me ha hecho ver la atmósfera que respiro de forma diferente”, le dijo la investigadora a la revista New Scientist.

“Si camino en una calle muy transitada me alejo todo lo que puedo del borde del andén”.

“Si camino una calle inclinada, cruzo hacia el lado donde el tráfico va hacia abajo. “Los vehículos que van de subida generan más materia particulada”.

“Si estoy manejando, nunca me paro justo detrás de un auto. En tráfico pesado la mejor opción es tener un aire acondicionado en modo de recircular. Y siempre elijo mi ruta para transitar por las calles alternativas”, afirma la investigadora.

Ciudades flotantes

No todo es glamour en unas vacaciones en el mar. Una investigación de la cadena Univisión desvela un mundo de banderas de conveniencia para eludir impuestos y restricciones medioambientales.

Diviértete y despreocúpate, el armario se mueve por ti. ¿Es esto todo lo que debe importarnos de un crucero? La versión glamorosa y desenfadada de las vacaciones en el mar –una opción por la que optaron 24 millones de turistas el año pasado- podría tener una cara B mucho menos divertida. Así se desprende de un extenso reportaje multimedia llevado a cabo por un equipo de periodistas de la cadena estadounidense de noticias en español Univisión, galardonado recientemente con uno de los premios Ortega y Gasset 2017 que concede EL PAIS.

En vídeo, reportaje de la cadena estadounidense de noticias en español Univisión, galardonado con uno de los premios Ortega y Gasset 2017 que concede EL PAIS.

Vacaciones en aguas de nadie, firmado por Ronny Rojas, Alejandra Vargas M., Damià Bonmatí, Patricia Clarembeaux y Maye Primera, analiza a las tres mayores compañías de cruceros del mundo, Carnival Corporation, Royal Caribbean International y Norwegian Cruise Line, que suman el 82 % del mercado mundial y un beneficio final en 2016 de 2.800 millones de dólares. Las tres tienen sede en Estados Unidos y cotizan en Bolsa en ese país, pero gracias a “una compleja estructura operacional en distintos países y paraísos fiscales evitan las garantías laborales estadounidenses, pagan menos impuestos y pueden evadir los estrictos controles medioambientales de EE. UU.”, según lo autores.

La base de datos con la que trabajó el equipo de Univisión, recopilada por estudiantes de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, contiene información de 266 cruceros de los 411 en servicio en la actualidad y demuestra que el 70 % de los barcos analizados están matriculados en cuatro países concretos: Bahamas, Panamá, Bermudas y Malta, naciones muy flexibles con la edad de los barcos y los controles laborales y medioambientales. De las embarcaciones estudiadas, 40 % (102) tiene 20 años o más de edad y ninguna fue fabricada en EE. UU.

El estudio, dividido en cinco capítulos multimedia, es demoledor: en el primero de ellos los autores sostienen que si se produce un crimen a bordo (“cientos de personas son víctimas de delitos en los barcos que tocan puertos de Estados Unidos”) la normativa vigente obliga a las compañías a registrar los presuntos crímenes que se cometen a bordo y a poner a disposición del público y del Buró Federal de Investigaciones (FBI) la información de nueve categorías de incidentes, entre ellos homicidios, muertes sospechosas y agresiones sexuales.

Pero la obligación de reportar esos casos se da siempre y cuando los delitos hayan sido cometidos contra ciudadanos estadounidenses. “Si usted es extranjero, la investigación está enteramente a cargo de las autoridades del país donde está registrado el barco”, aseguran. ¿Y a quién se reclama en ese caso? Cualquier acción judicial se perdería en un limbo administrativo capaz de aburrir al más perseverante.

La cara más oscura de los cruceros

Otro de los capítulos analiza las condiciones de trabajo de los miles de tripulantes de estos cruceros, procedentes en su mayoría de países en desarrollo y con altos índices de paro. “La leyes laborales estadounidenses no rigen el día a día de los barcos”, según el reportaje. “Las condiciones de los tripulantes se subordinan a la ley del país de bandera. Y generalmente sus contratos determinan que los problemas laborales no se resolverán en una corte, sino ante un panel de arbitraje sufragado por la propia compañía de cruceros. Así es trabajar en los cruceros. Contratos de hasta nueve meses para normalmente laborar más de 70 horas a la semana, sin vacaciones ni días de descanso, sin familia cerca ni vuelta a casa por la noche. Los empleados viven donde trabajan: un enorme barco con logotipo estadounidense, pero con bandera a menudo de Bahamas o Panamá”.

Uno de los aspectos más perturbadores del reportaje es el del impacto ambiental. En solo una semana, un navío de 3.000 pasajeros produce 75.000 litros de desechos humanos, más de 370.000 litros de agua procedente de baños y lavaplatos y unas ocho toneladas de basura sólida y desechos tóxicos por lavar la ropa, según la Agencia de Protección Ambiental (EPA) estadounidense. ¿A dónde va a parar todo eso?

El reportaje está lleno de casos concretos de malas prácticas en cuanto a eliminación de residuos por parte de las navieras. Casos reales y verificados porque fueron condenados por la justicia estadounidense. Como los 27 millones de dólares que tuvo que pagar Royal Caribbean Cruises Ltd. entre 1998 y 1999 a raíz de “una operación de vigilancia de la Guardia Costera de Estados Unidos que filmó el Sovereign of the Seas, el crucero más grande del mundo (en ese momento), descargando aceite en su camino en San Juan, Puerto Rico”. O como la de Carnival Corporation en abril de 2002 por importe de 18 millones de dólares, cuando la empresa se declaró culpable de “descargar residuos de petróleo/aceite en el mar por la aplicación indebida de equipo de prevención de la contaminación en numerosas ocasiones entre 1996 y 2001”. Como asegura Ross A. Klein, uno de los expertos entrevistados por el equipo de Univisión, “hoy en día tiene que cumplir más requisitos ambientales un navío de la Armada estadounidense que un crucero. La razón de esta aseveración es que en los Estados Unidos un buque militar debe cumplir con todas las leyes del país (incluyendo las leyes ambientales). Un crucero de bandera extranjera, sin embargo, no está sujeto a muchas de esas leyes”.

El reportaje fue duramente contestado con un comunicado de la Cruise Lines International Association (CLIA), que engloba a las 58 principales navieras de cruceros, en el que por supuesto niegan la mayor y aseguran que muchas de estas afirmaciones son falsas. Por ejemplo, según la CLIA el país de origen de cualquier pasajero no estadounidense que denuncie crimen a bordo sí tiene autoridad para investigar los hechos acaecidos en aguas internacionales. Niegan también que las basuras se arrojen por la borda ya que, según el comunicado de CLIA, todas las navieras asociadas se han acogido a un código de vertidos 0 de aguas y residuos no tratados, mucho más exigente “incluso que la legislación internacional, que sí permite los vertidos en determinadas condiciones”.

La cara más oscura de los cruceros

Todo esto puede parecer lejano o circunscrito al ámbito estadounidense –un tercio del negocio mundial de cruceros se centra en el área Caribe, por la influencia del mercado EE. UU.-, pero como decía Ronny Rojas, uno de los autores del reportaje en declaraciones a la Cadena Ser, “estas empresas son globales, operan en todo el mundo, así que aunque tengan sus sede en los EE. UU. su barcos también se mueven por Europa, por Asia y por todos los mares”.

Por eso le he preguntado su parecer también a algunos expertos españoles en cruceros, además de a las delegaciones en España de las navieras implicadas. Carnival ni contestó. Más abiertos y colaboradores se mostraron desde la agencia de comunicación de Norwegian Cruises Line, pero después de elaborar unas respuestas a mis preguntas, desde su central de Miami decidiron remitirme al comunicado anterior de CLIA.

El director de una de las mayores comercializadoras españolas de vacaciones en el mar -que prefiere que no aparezca su nombre- no duda de que hay claroscuros en el sector y cosas a corregir, pero no cree que el asunto de la contaminación sea tan exagerado como dice el artículo. “La IMO (International Maritime Organization) emite unas notas muy estrictas sobre lo que puede y no puede arrojar un barco al mar, lleve la bandera que lleve. Y son de obligado cumplimiento tanto en Europa como en EE. UU.; un barco que no esté bajo esas normativas no puede atracar ni operar en ningún puerto europeo. En Alaska o en los fiordos noruegos, por ejemplo, no puede entrar en cualquier barco; solo los que cumplen unos parámetros medioambientales muy exigentes”. En cuanto al alto porcentaje de barcos viejos, manifiesta también tiene sus reservas: “los primeros interesados en no tener barcos viejos son las navieras; una nave vieja es menos eficiente; aunque solo sea por la rentabilidad las más interesadas en tener barcos nuevos, que consuman menos y por tanto que contaminen menos son las navieras”.

La cara más oscura de los cruceros

Fran Camino, periodista especializado en cruceros y autor del blog Waves and wind, acepta que la industria está poco controlada y que las banderas de conveniencia permiten lagunas legales en cuanto a la contratación de los empleados y la legislación de los barcos. “Pero lo que sí rechazo es lo de que es una flota vieja que arrastra desperfectos y fallas, creo que el sector -salvo el caso del Costa Concordia y algunos detalles puntuales-, tiene un índice de seguridad bastante destacable en toda su operatividad. Las inspecciones de la ley marítima internacional son altísimas y muy estrictas”, asegura Camino. “Por supuesto que un crucero tiene un cierto impacto ambiental, más de lo que dicen las campañas de blanqueo de las grandes navieras, pero en general son unidades ecológicamente sostenibles, y salvo accidentes puntuales todos sus residuos que generan y producen son reciclados a bordo.

“¿Qué las navieras utilizan banderas de conveniencia para pagar menos impuestos?, sí, es verdad”, reconoce el director de la comercializadora. “Pero también los hacen Google, Facebook o Amazon; podrá gustar más o menos, pero es legal. La diferencia es que aunque no paguen Impuesto de Sociedades, las empresas de cruceros dejan miles de millones dólares en los puertos donde atracan en forma de tasas portuarias, consumo de combustible y suministros, más lo que gastan los cruceristas que bajan.

¿Ciudades flotantes cargadas de ilusiones… o de problemas? El debate no es nuevo ni se cierra aquí. ¿Tú que opinas?