El misterio de Göbekli Tepe, el sitio arqueológico que podría revolucionar nuestra concepción de la historia humana

Con frecuencia, los grandes avances científicos se producen superando teorías y leyes que se consideran verdaderas e inmutables. Cada salto supone la subida de un nuevo escalón hasta que volvemos a toparnos con sus límites y llega el momento de subir uno nuevo. El problema es que averiguar cuál es el siguiente escalón no resulta evidente ni fácil de escalar.

Es aquí donde entra en escena el sitio arqueológico de Göbekli Tepe, situado en el sur de Turquía en la frontera con Siria. Esta excavación amenaza con cambiar para siempre cuestiones sobre nuestra historia que dábamos por ciertas. Por eso es tan importante su descubrimiento.

La teoría actual del desarrollo humano

Gobekli Tepe

Al final de la última edad de hielo, los humanos tuvieron que enfrentarse a un cambio radical en su entorno. Los animales que tradicionalmente seguían, cazaban y se alimentaban se extinguieron o migraron hacia zonas más frías. El planeta dio paso a un clima más moderado con temperaturas más altas que propició la proliferación de plantas y otros tipos de animales.

Como consecuencia, el ser humano primitivo abandonó su vida nómada y aprovechó las oportunidades que brindaba este nuevo entorno. Así es cómo descubrimos la agricultura y ganadería, dos tecnologías que permitieron alimentar a la población de manera más constante y predecible que la caza y recolección.

stonehenge

Nacieron los asentamientos permanentes, donde se crearon sociedades más complejas y a partir de ahí surgieron las monarquías, artes, escritura y, posteriormente, las grandes religiones. Simplificando mucho, el resumen podría hacerse de la siguiente manera:

  • Hace 10.000 o 12.000 años comenzó la Revolución Neolítica.
  • Las nuevas condiciones meteorológicas permitieron el surgimiento de granjeros y ganaderos.
  • Después vinieron avances tecnológicos como la alfarería y la cerámica.
  • A raíz de todo ello, los humanos comenzaron a establecerse en asentamientos permanentes más o menos grandes: aparecen los primeros pueblos y ciudades.
  • Se especializan los trabajos gracias a que la agricultura y ganadería permiten liberar mano de obra.
  • Aparecen la escritura, artes y la monarquía.
  • Y finalmente, la religión como una consecuencia del desarrollo cultural. Las pirámides egipcias y Stonehenge son la terminación de todo ese esfuerzo.

Esta sucesión de fenómenos, que tardaron milenios en materializarse, es la que está a punto de ser superada. Y todo por el descubrimiento de Göbekli Tepe. ¿Por qué? Debido a la extrema antigüedad de este sitio: las estimaciones realizadas por carbono le dan una fecha de construcción alrededor del año 9.000 AC. Justo en el comienzo de la Revolución Neolítica y no tras ésta, como debería ser.

Dándole la vuelta a la historia

Göbekli Tepe no es un yacimiento arqueológico que simplemente retrase aún más el amanecer de la humanidad. No es un cambio de fechas y un donde dije digo, digo Diego. Es un cambio radical en la forma de entender nuestro pasado. La tesis principal sostenida hasta ahora es que la agricultura y ganadería permitieron liberar recursos y personas para realizar otras tareas. En esta ociosidad es donde nacen las civilizaciones.

Klaus Schmidt Monumento 2014

El arqueólogo alemán Klaus Schmidt dirigió las excavaciones de Göbekli Tepe desde 1996 hasta su fallecimiento en 2014. Este arqueólogo encontró el sitio tres décadas después de que la Universidad de Estambul en conjunto con la de Chicago lo examinaran e ignoraran. En lo alto de una colina se ubican anillos de monolitos en forma de T de más de 7 toneladas, una capa sobre otra. El sitio es tan masivo que se estima que en la actualidad sólo se ha excavado el 5% del lugar.

Según el experto, este monumento se erigió con el propósito de servir de centro religioso. La primera “catedral” erigida por la humanidad. Con una fecha estimada de construcción alrededor del año 9.000 AC, Göbekli Tepe es 6.000 años más antiguo que Stonehenge y 6.500 años de las Grandes Pirámides. La teoría empujada por este yacimiento turco afirma que la evolución de la humanidad en esa época es justo al revés de lo que pensábamos.

Pilares

Todo comenzó con la religión.

Schmidt argumenta que “el esfuerzo coordinado para la construcción de los monolitos creó la base de trabajo para el desarrollo de sociedades complejas”. Es decir, que para alcanzar el fin de erigir un monumento, fue necesario crear la estructura adecuada a su construcción. Primero vino la religión, después la necesidad de proporcionar comida (agricultura y ganadería) y alojamiento a los trabajadores.

Esto le da la vuelta a la concepción original de la historia de la humanidad. Nuestro desarrollo comenzó como consecuencia del misticismo de los seres humanos hace más de 11.000 años y no al revés.

Las sombras de Göbekli Tepe

Gobekli Tepe Urfa

Erigir un complejo monumental que según los sondeos terrestres cuenta con más de 200 pilares de 7 toneladas cada uno levanta numerosas preguntas. Para Rodrigo Villalobos García, doctor en Arqueología por la Universidad de Valladolid, el enfoque no debe ser la tecnología empleada:

Este complejo monumental tiene una lectura económica y social. No debería ser tanto algo complicado en cuanto a tecnología como en cuanto a movilización: una gran fuerza de trabajo requiere primero sustento y luego también coordinación.

El arqueólogo afirma que se trata de un problema de liderazgo. ¿Cómo convences a las cientos o miles de personas necesarias para la construcción? ¿Qué les pudo convencer para hacerlo? ¿O eran esclavos? Igualmente habría que alimentarlos y alojarlos, pero el empuje de los líderes sigue estando ahí. Más importante aún, ¿de dónde procedería esa mano de obra esclava?

En cuanto al propósito de este monumento, Villalobos arroja más luz sobre Göbekli Tepe:

No incidiría en un único aspecto. No tendría por qué ser sólo un observatorio astronómico, o sólo un “templo”. En muchas sociedades hay lo que se llaman “centros de agregación” que serían lugares, habitualmente monumentalizados, donde distintos grupos se juntarían en determinados momentos del año para distintas cuestiones: reforzar la identidad del clan o de la unidad política, intercambiar alimentos y productos manufacturados u otras cosas que hoy nos parecerían tan mundanas como “buscarle pareja a los descendientes”.

A pesar de que Göbekli Tepe arroja luz a nuestro pasado prehistórico, son más las nuevas preguntas que han surgido que las respuestas que nos ha dado este complejo. Esta colina ha puesto patas arriba la concepción que teníamos de nuestro pasado y está creando un nuevo paradigma. Así continuará hasta el próximo secreto desentarrado por una palada de tierra.

Gobekli Tepe: teorías alternativas sobre su propósito

Un descubrimiento de este calibre es capaz de mandar un seísmo a los pies de los eruditos, que deben replantear las teorías que daban por probadas. Pero también atrae otras teorías alternativas que pretenden explicar algo que hasta entonces se consideraba imposible. Una de ellas afirma que Göbekli Tepe contiene un relato de una catástrofe sucedida en el pasado.

Esta teoría alternativa se detalla en el trabajo de Martin Sweatman y Dimitrios Tsikritsis, profesores de la escuela de ingeniería de la Universidad de Edimburgo. Aquí deberíamos ver ya la primera alerta sobre la verosimilitud del trabajo, ya que, como veremos más adelante, hablan de simbolismo y constelaciones cuando ninguno de los dos son expertos en la materia.

BuitrePilar 43, donde puede verse la imagen del buitre del estudio. A la izquierda en la excavación, a la derecha una réplica de museo.

En cualquier caso, sigamos con su propuesta. Según ambos profesores, los pilares de Göbekli Tepe están decorados con animales y otras figuras no sólo por motivos estéticos, sino para transmitir un mensaje a través de los milenios. Su tesis se centra en el pilar 43, situado en el foso noroeste de la excavación (ver imagen superior). Aquí se encuentra la figura de un buitre cuya interpretación astronómica haría referencia a una constelación.

Esta teoría comienza de forma interesante pero acaba dando un salto de fe sin pruebas que lo apoyen

Ahí no termina su significado, ya que la posición de los astros que componen esta figura no sería tal y como lo veían los constructores de esta “catedral” en el año 9.000 AC, sino de la forma en que se vería en el cielo nocturno del año 10.950 AC. Algo para lo cual hacen falta conocimientos avanzados de matemáticas y física para poder calcular el movimiento de precesión de la tierra (el balanceo que se produce de los equinoccios y que tarda 26.000 años en producir una vuelta completa). Es decir, que el cielo que vemos cada noche (o no, si estás en una ciudad) no es el mismo que el de hace 2.000 años o el de dentro de 10.000.

Esta fecha no sería aleatoria ya que coincide con el último coletazo de la última glaciación, ocurrida en esa franja de tiempo. Ahí se inició lo que se conoce como Dryas Reciente. Los científicos aún no están de acuerdo en qué provocó el enfriamiento brusco de las temperaturas globales del Dryas Reciente, pero sí que hay una propuesta sin confirmar: la caída de varios trozos de cometa en América del Norte. Provocó una catástrofe mundial que los humanos de la época recordarían siglos después y posteriormente inmortalizarían en Göbekli Tepe.

PrecesionEl movimiento de precesión hace que la tierra se balancee en su rotación y que cada 2.000 se alterne uno de los signos zodiacales durante el equinoccio.

Rodrigo Villalobos considera que la coincidencia entre Göbleki Tepe y el Dryas Reciente es algo a tener en cuenta para comprender el sitio. El arqueólogo no descarta una relación entre los grabados y las constelaciones de ese momento, pero cree que supone un “salto de fe” afirmar que todo el sitio constituye un mensaje para generaciones venideras.

La Tierra pasa cada año por el “camino” de las Tauridas, constituido por los restos de un cometa desintegrado

Y es que ese salto de fe es el que los autores sugieren: que Göbleki Tepe no sólo supondría una recolección de una catástrofe planetaria sino que también encierra una advertencia. El cometa que provocó el Dryas Reciente está esparcido a lo largo de las Tauridas, una lluvia de estrellas que se ve desde la tierra cada año. Un “camino” que atravesamos cada año con el movimiento de traslación de la tierra y que escondería trozos similares a los que cayeron hace miles de años.

¿Cuál es el problema? Que según el controvertido autor y antiguo corresponsal del The Economist, Graham Hancock, la humanidad podría enfrentarse a un episodio de extinción en 2030 provocado por otro fragmento de cometa. Pero esta teoría ya queda al margen de la ciencia.

Imágenes | tonynetoneQalinxRolfcosarTeomancimitZhengan.

Tomado de: https://magnet.xataka.com/preguntas-no-tan-frecuentes/el-misterio-de-gobekli-tepe-el-sitio-arqueologico-que-podria-revolucionar-nuestra-concepcion-de-la-historia-humana

“Los humanos inventaron la agricultura para hacer cerveza”

En su libro ‘Mi gran familia europea’ Karin Bojs hace un repaso a los últimos 55.000 años de prehistoria en Europa, desde el sexo con neandertales a la llegada de la agricultura.

La periodista Karin Bojs.

La prehistoria europea escrita por Karin Bojs (Lundby, Suecia, 1959) comienza con una violación. Un encontronazo sexual entre dos especies humanas distintas sucedido hace unos 55.000 años en la región que hoy ocupa Israel. Aunque el carácter consentido o no de la relación es fruto de la especulación, el sexo entre neandertales y sapiens se confirmó experimentalmente gracias al trabajo del científico sueco Svante Pääbo. Este pionero del análisis de ADN antiguo logró secuenciar el genoma completo de la especie extinta y ahora sabemos que el 2% de nuestros genes es fruto de aquel cruce.

En su libro Mi gran familia europea (Ariel), la periodista científica Karin Bojs reúne la información más actualizada sobre la vida de los habitantes del continente antes de la aparición de la escritura. Los datos acumulados por distintos métodos de investigación, desde la arqueología más clásica a las innovaciones científicas introducidas por gente como Pääbo, sugieren que los europeos de hoy son el fruto de tres oleadas migratorias. La primera, poco después del encuentro con los neandertales en Oriente Medio, trajo a los cazadores y, probablemente, supuso la extinción de aquella especie que hasta entonces era la especie humana de Europa. Una segunda ola trajo a los agricultores desde lo que hoy es Siria y con ellos su conocimiento del cultivo de las plantas. Por último, hace unos 5.000 años, desde el sur de lo que hoy es Rusia, llegó un pueblo de pastores que trajeron consigo las lenguas indoeuropeas que ahora se hablan en Europa, los caballos y una sociedad patriarcal y estratificada.

Pregunta. Antes del conocimiento que ha proporcionado la secuenciación de ADN antiguo, se creía que la agricultura se había inventado en muchos sitios muchas veces

Respuesta. Sí, era como una especie de dogma. A la teoría que dice que la agricultura vino de Siria con la migración de los propios agricultores que la habían inventado, que ahora parece la correcta, lo llamaban “migracionismo” con un tono peyorativo. Los hijos de la generación del 68 vivieron una reacción al nazismo. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la arqueología y la historia estuvo muy influida por los nazis y cuando llegó la reacción, fue un poco exagerada. Se rechazó todo, se negó que hubiese influencia de las migraciones o los genes, todo era cultura y sociología y afirmaban que los cazadores se reeducaron y decidieron que no querían ser ya cazadores y se pusieron a ser granjeros. Si practicas la agricultura, sabes que es muy difícil. Hacen falta muchos años para aprender a cultivar. Había una minoría de arqueólogos que quería explicar la aparición de la agricultura en Europa a través de la migración y el ADN ha probado que esta minoría estaba en lo cierto.

P. Pero parece que la agricultura ha aparecido en muchos lugares separados sin contacto aparente, como en América o en la India.

R. Eso fue un poco después y de hecho no podemos estar seguros. Lo que sí sabemos por los datos de Europa es que la agricultura llegó acompañada de los humanos que la conocían y migraron con ella a través de grandes distancias.

P. En su libro también habla de la hipótesis que plantea que la agricultura se inventó, entre otras cosas, para producir bebidas alcohólicas.

R. Arqueólogos alemanes han encontrado en un lugar llamado Göbekli Tepe, en la parte este de la actual Turquía, copas y grandes cubos del tamaño de una bañera donde han visto enzimas que serían restos de la fabricación de cerveza. Ellos están convencidos de que había un culto en este lugar levantado por culturas tardías de cazadores. La gente llegaba desde muy lejos, hasta cientos de kilómetros de distancia, con el fin de reunirse allí para celebraciones. Estos arqueólogos creen que el consumo de cerveza era una parte importante de esas celebraciones y eso tiene sentido. No creo que comer gachas fuese un impulso lo bastante importante como para comenzar una nueva cultura y un nuevo estilo de vida.

Los granos ya eran parte de la dieta durante muchos años antes de la aparición de la agricultura. Recogían trigo y cebada, eso era parte del proceso, pero si de repente necesitas grandes cantidades de grano para producir cerveza creo que es un incentivo interesante. La agricultura por supuesto fue un proceso muy complicado y también tiene que ver con el cambio climático. Hubo un cambio climático muy brusco cuando acabó la última glaciación y Oriente Medio se volvió más húmedo y facilitó el cultivo. Si habías probado a cultivar algunas plantas, estabas en el lado ganador cuando se produjo ese cambio de condiciones.

P. Algunos científicos plantean que adoptar la agricultura fue el peor error de la humanidad, que empeoró sus condiciones de vida. Usted discrepa.

R. No me gusta esa idea. Creo que hay varios divulgadores científicos que también insisten en que la agricultura fue una catástrofe y que los cazadores vivían en un estado feliz y natural, y que la agricultura y la ganadería fueron una catástrofe. Creo que es una forma demasiado simple de analizar el cambio. Si miras a la prehistoria hay subidas y bajadas del nivel de vida, en el periodo de los cazadores y en los periodos de la agricultura. Como otras invenciones no es algo que surgiese de una decisión premeditada. Se trataba de ir resolviendo pequeños problemas en la vida de aquellas personas. Por ejemplo, la cerveza pudo surgir así. Sabemos que te puedes poner un poco achispado si tomas una sustancia, y los agricultores lo hicieron. Y luego pensaron en producir más de eso que les gustaba y para hacerlo necesitaban cultivar. Y así se acumularon muchas soluciones a pequeños problemas prácticos que acabaron por producir una gran transformación.

P. En su libro considera probable que nuestra especie tuviese un papel importante en la extinción de los neandertales, pero habla de una convivencia pacífica entre la primera oleada de cazadores que llegaron a Europa y la de los agricultores.

R. Como la arqueología solo nos ofrece algunos vestigios, no se puede saber seguro, pero no hay hallazgos que indiquen que había grandes enfrentamientos. Tiene sentido, porque si eres un cazador necesitas animales para matar o peces para comer. Si eres un granjero, necesitas un buen suelo. Parece que ellos convivieron bien. Al cabo de un tiempo, hubo una fusión. Los cazadores y los agricultores se encontraron y tuvieron hijos. Y eso lo puedes ver muy claramente en España.

En España vivía una población de cazadores y después llegaron los agricultores. Llegaron en barco a través del Mediterráneo, hace unos 7.000 años, y se puede ver que después de cierto tiempo se fusionan. La población vasca de España, y eso se ve también en su ADN, son todavía los nietos de esta fusión, de la primera ola, los cazadores, y la segunda, los agricultores, pero no de la tercera ola, la que trajo las lenguas indoeuropeas. Ellos hablan euskera, que no es una lengua indoeuropea. Quizá el euskera es como un vestigio de una antigua lengua de los agricultores.

Tomado de: http://elpais.com/elpais/2017/04/10/ciencia/1491844482_674868.html

Postmetrópolis. Edward W. Soja

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“…dicha Primera Revolución Urbana resulta más evidente en dos lugares representativos y generativos, Jericó, en el Valle de Jordania, y Çatal Hüyük, en el sur de Anatolia. Tanto Jericó como
Çatal Hüyük comenzaron como asentamientos urbanos preagrícolas de cazadores, recolectores y comerciantes. Posteriormente trataré de argumentar que como consecuencia del impacto del sinecismo (el impulso al desarrollo que se deriva de hábitats densamente poblados y del estímulo de la aglomeración urbana) las primeras ciudades incubaron el desarrollo de la agricultura a gran escala y organizaron la cría de animales, invirtiendo lo que había sido concebido convencionalmente como una secuencia histórica en la cual la así denominada Revolución Agrícola precedía al desarrollo de las primeras ciudades verdaderas.

Postmetrópolis supone uno de los mayores desafíos teóricos realizados hasta el momento a fin de comprender las transformaciones que están dando cuerpo a los mundos urbanos contemporáneos. Sus análisis se deslizan sobre las principales líneas de mutación de la vida urbana: la reordenación económica de las grandes metrópolis, las nuevas formas de organización espacial de estas megaciudades, las dinámicas de polarización y segregación social, la creciente complejidad cultural y étnica de los espacios urbanos, el reforzamiento de los dispositivos de control y la infiltración de las realidades virtuales en la vida cotidiana. Su objetivo sin embargo no se limita a cartografiar, con notable precisión empírica, los artículos de esta nueva constitución metropolitana. Con una perspectiva más ambiciosa, este libro pretende aportar también una amplia revisión de las aproximaciones y enfoques aplicados a los estudios sociales. Un trabajo de valoración y selección crítica que consigue extraer lo que todavía hay de vivo y de actual en el pensamiento crítico espacial. Al fin y al cabo, la pregunta que orienta esta investigación sigue siendo la siguiente: ¿qué tipo de conocimiento es el más eficaz a la hora de afrontar una política a la altura de esta gran transformación urbana? Edward W. Soja es profesor de la Universidad de California y de la London School of Economics. Su trabajo se ha dirigido principalmente a reconocer la radical novedad de las formas de habitar y experimentar el espacio en las grandes urbes contemporáneas. Estos cambios exigen, a su entender, una revisión igualmente radical de las herramientas y los conceptos geográficos que acabe por otorgar una nueva centralidad a la «dimensión espacial» en el framework de los estudios sociales. E. Soja es además la figura más relevante de lo que se ha dado en llamar la escuela de estudios urbanos críticos de Los Ángeles. Sus principales obras son Postmodern Geographies (1989) y Thirdspace (1996), trilogía completada con el presente volumen.

Libro: Postmetrópolis. Edward W.Soja

La cuna de los dioses

“La teoría más comúnmente aceptada en muchos sectores –economía, historia, antropología- da por supuesto que las ciudades se construyen sobre una base económica rural. Si mis observaciones y mis razonamientos son correctos, sucede lo contrario: las economías rurales, incluido el trabajo agrícola, se construyen directamente sobre la base de la economía y el trabajo urbanos.  Jane Jacobs en La Economía de las Ciudades

El santuario más antiguo del mundo

“Los muertos fueron los primeros que contaron con una morada permanente…los judios reclamaron como patrimonio suyo la tierra donde estaban situadas las tumbas de sus antepasados… La ciudad de los muertos es anterior a la ciudad de los vivos” Lewis Munford en La ciudad en la historia. Sus origenes, transformaciones y perspectivas.

El santuario más antiguo del mundo

 

Uno de los círculos con pilares que ha sido excavado por el equipo de Klaus Schmidt en Göbekli Tepe.

En 1994, Klaus Schmidt descubrió en Turquía unas construcciones erigidas en el Neolítico que podrían ser los templos más antiguos del mundo

En octubre de 1994, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt emprendió una misión de reconocimiento en el sur de Turquía. Schmidt había leído el informe de un arqueólogo de la Universidad de Chicago, que en la década de 1960 descubrió un montículo con restos arqueológicos en los alrededores de una aldea cercana a Urfa. En su opinión, el lugar no tenía gran interés, y sólo destacó la presencia de algún cementerio medieval y varios artefactos de sílex. Pero Schmidt tuvo una corazonada y quiso comprobarlo personalmente.

Schmidt y su equipo empezaron a buscar el lugar, al principio sin éxito. «Nos detuvimos sin ver rastro arqueológico alguno, sólo las huellas de los rebaños de ovejas y cabras». Al fin, a 14 kilómetros de la ciudad de Sanliurfa, localizaron un montículo que los lugareños llamaban Göbekli Tepe, «colina panzuda». Schmidt se dio cuenta enseguida de que el montículo no era natural, sino resultado de la actividad humana. En su superficie hallaron fragmentos dispersos de piedra caliza y gran cantidad de astillas de sílex: «Mientras nos aproximábamos a la colina, la superficie comenzó a brillar […]. Era como una alfombra de miles de cristales de fuego: fragmentos de artefactos producidos por el hombre».

En cuestión de minutos se hizo evidente la importancia del descubrimiento. Los arqueólogos pronto tropezaron con fragmentos de grandes bloques tallados e identificaron asimismo restos de escultura. La decisión de Schmidt estaba tomada: «Mi plan, que en este otoño era visitar aún muchos yacimientos neolíticos, se evaporó rápidamente en vista de este descubrimiento. ¿Cómo era posible que este lugar hubiera pasado desapercibido hasta ahora?».

La construcción de un templo en Göbekli Tepe

Levantar las estructuras monumentales de Göbekli Tepe tuvo que implicar el trabajo organizado de muchas personas, tal como muestra esta ilustración. Los constructores procedían de asentamientos muy alejados entre sí, y cuando terminaban un nuevo templo enterraban el antiguo.

Pilares y relieves

Las excavaciones se iniciaron al año siguiente y sacaron a la luz unas impresionantes construcciones megalíticas: al menos veinte círculos de pilares de piedra caliza, en forma de T, que presentaban determinadas características humanas y estaban decorados con una serie de relieves de animales, algunos muy refinados. Los análisis demostraron la enorme antigüedad del yacimiento, que se sitúa en torno a 9000-7500 a.C., es decir, en pleno Neolítico.

El conjunto está formado por varias estructuras sucesivas, construidas una encima de la otra. Aunque todavía no es posible establecer una secuencia cronológica clara, resulta evidente una fase más antigua en la que los pilares son más grandes, elaborados y ricos en relieves. Los monolitos de mayor tamaño (colocados en el centro de las estructuras) debían tener originalmente una altura de 5,5 metros y estaban tallados en una sola pieza que podía pesar 40 toneladas. En la fase más reciente se redujo el tamaño de los pilares y éstos se anclaron en el suelo con menos habilidad. Los relieves eran de menor calidad y las estructuras aparecían rodeadas de muros rectangulares. Al final, la actividad en Göbekli Tepe cesó por completo en torno a 7500 a.C.

¿Era un santuario?

En 2000, Klaus Schmidt expuso la teoría de que Göbekli Tepe fue un centro religioso en el Neolítico, lo que lo convertiría en el templo más antiguo de la historia; al menos seis milenios anterior al complejo megalítico de Stonehenge, en Gran Bretaña. Según Schmidt, el complejo habría sido construido por grupos de cazadores-recolectores que peregrinaban periódicamente desde un área de doscientos kilómetros a la redonda para celebrar rituales asociados a las fuerzas animales que se representaban en los pilares del complejo.

La interpretación de Schmidt se basa en los relieves labrados sobre los pilares de Göbekli Tepe. Estos pilares –comparables con los de los cercanos templos de Nevali Çöri, anegados por una presa de reciente construcción– parecen figuras humanas estilizadas, sin cabeza, con brazos esculpidos a cada lado y acabados en unas manos que se dirigen hacia el vientre, cubierto con una especie de taparrabos. Todos miran hacia el interior del círculo, «como en una reunión o una danza». Según Schmidt, representan el inframundo. La falta de cabeza se relacionaría con la costumbre de retirar los cráneos de las sepulturas. El enterramiento de las estructuras también resulta intrigante: ¿Perdían su poder espiritual con el tiempo? ¿O la ceremonia estaba asociada a algún hecho o personaje, como el jefe de un clan?

Representación humana en piedra localizada cerca de Göbekli Tepe.

Representación humana en piedra localizada cerca de Göbekli Tepe.

En el año 2000, el arqueólogo alemán Klaus Schmidt lanzó una teoría revolucionaria al proponer que Göbekli Tepe, datado entre 9000-7500 a.C., fue el primer templo de la historia de la humanidad

Teoría revolucionaria

Schmidt cree que el descubrimiento de Göbekli Tepe cambia nuestra comprensión del desarrollo del Neolítico. Frente a la tesis convencional de que la invención de la agricultura propició el paso a un modo de vida sedentario, Schmidt considera que en el caso de Göbekli Tepe el motor del cambio fue la religión. Fueron grupos de cazadores-recolectores seminómadas los que comenzaron a asentarse en la zona para almacenar y defender sus fuentes de comida con el objetivo de proveer al templo. Sin embargo, estudiosos como Ted Banning han puesto en duda que Göbekli Tepe fuera exclusivamente un centro religioso y no un asentamiento, así como que sus constructores fueran cazadores-recolectores, pues se han hallado pequeños molinos y hoces de sílex, propios de agricultores.

Las prospecciones geofísicas en Göbekli Tepe han mostrado que el yacimiento tenía 90.000 metros cuadrados de extensión y que aún quedan sepultados otros quince recintos. Al parecer, alguno de ellos podría ser más antiguo que los cuatro excavados hasta la fecha, remontándose a finales de la última glaciación, hace unos 15.000 años; sería, por tanto, 5.000 años anterior a las primeras evidencias de agricultura.

Animales protectores

Animales protectores

Jabalíes, zorros, escorpiones, serpientes y grandes felinos, como el de la imagen, pueblan los pilares de Göbekli Tepe. Todas eran bestias peligrosas que acechaban los asentamientos humanos de la región. Schmidt postula que podía tratarse de espíritus guardianes, cuya función era proteger a las figuras humanas representadas en los pilares

Tomado de http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/gobekli-tepe-el-primer-templode-la-historia_6363/4

Música y alcohol de hace 9000 años: poderosa mezcla

Artículo publicado el martes 3 de diciembre de  2013

en http://goo.gl/FqVhG7

Traducción: mibug

En las excavaciones realizadas en 1986 y 1987 en del yacimiento del Neolítico temprano de  Jiahu, localizado en la provincia de Henan al norte de  China,  se descubrieron seis flautas completas hechas de huesos, así como fragmentos de aproximadamente otras 30.

El análisis tonal de estas flautas neolíticas reveló que las siete horadaciones que presentan se parecen, de un manera sorprendente, a la escala de ocho notas  “do, re, mi, fa, so, la, si, do”. Esta cuidadosa selección de notas sugiere a los investigadores que los músicos del séptimo milenio antes de nuestra era podían tocar música y no sólo notas aisladas.

Estas flautas exquisitamente elaboradas están hechas de una sola pieza de un cúbito, el hueso de un ala, de grulla  de corona roja  (Grus japonensis Millen). La flauta mejor conservada ha sido tocada realmente dando lugar a la rara oportunidad de escuchar sonidos musicales de hace nueve mil años. Dos audios grabados usando esta flauta están disponibles aquí: : WAV file 1 (4.2 Mb), WAV file 2 (1.7 Mb).

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Un brebaje de 9000 años de antigüedad

Jiahu continua dando a los científicos pistas acerca de la vida de la gente en el neolítico temprano en esta región de China. Así, el arqueoquímico  Patrick McGovern, del Museo de la  Universidad  de Pennsylvania, en un muestreo de la cerámica tomada de esos antiguos yacimientos encontró restos de alcohol elaborado con arroz, miel y frutas.

Patrick McGovern acerca de la primera bebida alcohólica hecha de uva en el mundo.

Jiahu está situada en el valle central del Río Amarillo, enmedio de la provincia de Henan,  y estuvo habitada entre los años 7000 a 5700 antes de nuestra era. El yacimiento fue descubierto en 1962 por Zhu Zhi, antiguo director del Museo del Condado de Wuyang, pero sólo hasta los últimos 15 años se han hecho excavaciones importantes. Además de los instrumentos musicales y las evidencias de fermentación, el yacimiento ha revelado importante información sobre la remota fundación de la sociedad china.

Escritura primitiva

En 2003, el yacimiento arqueológico se hizo famoso cuando se descubrieron unas conchas de tortuga con símbolos grabados en ellas (conocidos ahora como Escritura Jiahu). El fechado con radiocarbono sugiere que estas conchas de tortuga encontradas dentro de tumbas humanas datan de entre los años 6,600 y 6,200 años antes de nuestra era  De acuerdo con algunos arqueólogos, la escritura presenta ciertas similitudes con la escritura del oráculo de la concha de tortuga del segundo milenio AC. En 2003 un informe científico interpretó a la  Escritura Jiahuno como una escritura propiamente dicha, sino como manifestaciones de un extenso periodo de uso de signos, los cuales conducen eventualmente a un sistema de signos completamente estructurado..”

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Pistas sobre el origen de la cultura China

Para tener una idea, solo el 5% del la aldea neolítica de Jiahu ha sido excavada, descubriéndose 45 cimientos de casas, 370 sótanos, nueve hornos de cerámica y miles de artefactos de hueso, cerámica, piedra y otros materiales. Estas excavaciones han ayudado a obtener pistas sobre la muy antigua estructura de la sociedad china.

Source: Brookhaven National Laboratory

Para citar: Brookhaven National Laboratory. 9000 year old music and alcohol – a powerful mixPast Horizons. December 03, 2013, from http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/12/2013/9000-year-old-music-alcohol-powerful-mix

Mas información:

Danza, cuerpo, escritura

“En 1945 Merleau Ponty asume que el grand recit (el gran relato) de la Historia oficial ha silenciado sistemáticamente las razones y persecusiones del cuerpo. La llamada Fenomenología, cuyo mensaje fue recogido y afinado por el pensador francés, representa asimismo, en el siglo XX, el primer registro filosófico del cuerpo, y de sus relaciones cambiantes con el tiempo y los Tiempos, según un general replanteamiento del concepto de Historia en cuanto devenir orgánico: no ya corpus de acontecimientos, sino cuerpo del acontecer mismo como proceso vivo. Por eso con toda su caleidoscópica complejidad, la danza moderna sigue constituyendo algo así como una fenomenología activa: la fulgurante fabulación del ‘cuerpo de la realidad’ o de la realidad del cuerpo, en el punto mismo en que ambos entran en una historia, o salen de ella. Es más, si la sarta de hechos ‘objetivos’ y las supuestas verdades de la Historia oficial se deducen  al precio de un olvido sistemático del cuerpo, la contra-historia, el contra-cuento  de la fenomenología estribará en asociar la vitalidad orgánica del acontecer a todas sus deformaciones oníricas, fantásticas, fabulosas. Incluso el ‘cuerpo de la Letra’ que dicta las sentencias de la historiografía danza en secreto su versión mítica, su delirio de los hechos. Si existe, por ende, una relación cualquiera entre danza y realidad, y si aceptamos que en cada momento la danza ha referido, -cuando no ha contado- al mundo, tendremos que suponer, además, que lo específico de la danza moderna ha sido ofrecer ambos, relato y referencia, en la forma de la inmanencia y a través del argumento más criatural: el cuerpo como ‘discrimen’ fundamental, el cuerpo como ocasión y angustia del Ser-ahí…enquistado en un mundo y en una historia.” Roberto Fratini en A contracuento. La danza y las derivas del narrar.

“…la danza es un medio religioso por la relación que establece entre el hombre y la vida  del universo entero. Bien dirigida, es un yoga, y así la considera la secta de los derviches que hace de la danza un medio para remontar la naturaleza al emplear justamente esa parte animal que es el cuerpo. […]

Todas las religiones han empleado este medio que es sin duda el más eficaz  de todos. Se danzaba en tiempos de los misterios de Eleusis y en las bacanales, donde el vino se aportaba como ayudante para colocarse en estado ‘secundario’, David danzaba y seguramente no era el único; las druidesas de las islas de Sein danzaban antes de llegar al estado de cibilas. Hasta la llegada de la ola que barrió todo el ritual cristiano en el siglo XIV, se danzaba en las iglesias, o en ruedas, como en Chartres, en donde el obispo dirigía procesionalmente la danza.  Durante la danza en grupo, y también en el ejercicio de las danzas actuales mundanas, se produce un fenómeno perfectamente normal que es, mediante la unanimidad del ritmo, la creación de una unanimidad de seres danzantes. En una palabra existe la creación de una egrégora.”  Louis Charpentier.

Lectura recomendada:

LA DANZA DE LOS PRIMITIVOS

El primer antecedente de la escritura

Denise Schmandt-BesseratPrólogo: Lluís Maria Xirinacs i Damians
(Investigación y ciencia. Agosto de 1978. Número 23, pp. 6-16)

Antes de que los sumerios inventaran la escritura, en Asia occidental se llevaban las cuentas mediante fichas de arcilla de diverso formato distintivo. Al parecer, estas fichas originaron los ideogramas sumerios

Distribución geográfica de las fichas. Comprende desde las orillas iranias del Caspio, por el norte, hasta Jartúm, por el sur, y desde Asia Menor hasta el valle del Indo, al oriente. Los yacimientos identificados aquí sólo con puntos dentro de un rectángulo aparecen con sus nombres en el mapa de agrupamiento de yacimientos.

Distribución geográfica de las fichas. Comprende desde las orillas iranias del Caspio, por el norte, hasta Jartúm, por el sur, y desde Asia Menor hasta el valle del Indo, al oriente. Los yacimientos identificados aquí sólo con puntos dentro de un rectángulo aparecen con sus nombres en el mapa de agrupamiento de yacimientos.

Denise Schmandt-Besserat, audaz arqueóloga francesa, consiguió una generosa beca americana de una mítica y bien dotada universidad del otro lado del Atlántico. La intención de la beca era investigar el origen de la escritura. Se suponía que dicho origen se encontraba en Oriente Próximo, alrededor de las amplias cuencas hidrográficas del Éufrates y el Tigris, tres o cuatro mil años aC. La escritura fue un medio tan eficaz para transmitir información que su aparición revolucionó nuestro conocimiento de la historia. En este hecho reside la importancia de esta investigación arqueológica.

Schmandt-Besserat visitó las tierras de los actuales Irán, Irak, Turquía, Siria, Jordania e Israel, hacia los años sesenta y setenta, y trabajó duro. Es sabido que la escritura alfabética, letra a letra, es una escritura tardía, de unos 1.500 a 1.000 años aC. Antes de esta encontramos una escritura silábica y aún anterior, una escritura-dibujo, denominada ideográfica, porque reducía a una imagen gráfica, más o menos estilizada, una idea o ideas afines. Este tipo de escritura parece la más antigua de todas y ya se encuentra entre los años 3.000 y 4.000 aC en Mesopotámia. Pero la insigne arqueóloga francesa nos presenta, como resultado sorprendente de sus excavaciones, un cuadro que hace retroceder el origen rudimentario de la escritura hasta los años 7.000-8.000 aC.

Los arqueólogos que la precedieron habían homologado unas pequeñas piezas geométricas de arcilla, agujereadas para poder enfilarlas, como granos de collares para adornar el cuello, la muñeca o el tobillo de la mujer primitiva. Se trataba de triángulos, círculos, bolas, conos, canutillos de ensartar. Ella, en cambio, nos ofrece unas Sigue leyendo

Primero el templo, después la ciudad

Göbekli Tepe. Las piedras que lo cambian todo

Recreación del Santuario Göbekli Tepe en Turquía

Recreación del Santuario Göbekli Tepe en Turquía

Carlos Delgado | Iniciativa Debate | 04/07/2013

Cuando se habla de monumentos prehistóricos, una suerte de automatismo psíquico aprendido nos lleva a pensar en construcciones megalíticas como la de Stonehenge, con grandes monolitos toscamente tallados, escasamente rematados y con poco o ningún espacio para el detalle y la ornamentación. Sin embargo, recientes hallazgos arqueológicos en Turquía han obligado a los expertos a cuestionarse de raíz algunas hipótesis que la antropología tenía asumidas casi como axiomas desde sus primeros pasos como ciencia. Uno de ellos en particular ha conmocionado y conmociona no ya a la comunidad científica y académica, sino a toda persona que toma conocimiento de su existencia. Su nombre: Göbekli Tepe, una soberbia construcción –probablemente, un templo– formada por enormes bloques de caliza tallada y labrada con una habilidad y sofisticación que se nos antojaban hasta ahora inconcebibles para su época. A su lado, el diseño de Stonehenge parece obra del trazo torpe e inseguro de un preescolar; poco más que un montón de menhires apilados en círculo. Pero lo que distingue a esta nueva construcción en la actual Turquía del célebre monumento inglés es algo más que la laboriosidad o la dificultad técnica. Lo que marca la distancia entre ambos y abre las bocas de eruditos y profanos son los casi 7.000 años que los separan. Las mediciones calibradas sitúan el estrato más antiguo –hasta ahora– de Göbekli Tepe en torno al año 9600 antes de Cristo. Es, por tanto, 6.500 años anterior a Stonehenge y 7.000 años más viejo que la más vieja de las Pirámides. Se trata, con holgada diferencia, del monumento megalítico más antiguo que la Humanidad ha conocido, y su descubrimiento viene a cambiar de manera drástica la percepción que el Homo sapiens sapiens tiene de la arquitectura neolítica y de su propia evolución como especie.

Un hallazgo entre ríos (μεσο ποταμία)

Göbekli Tepe (Colina Panzuda, en turco) es un pequeño monte orondo y rechoncho que se alza sobre una meseta al sureste de Turquía, en el Kurdistán occidental, a 15 kilómetros de la ciudad de Urfa (oficialmente, Sanliurfa) y cerca de la frontera con Siria. La zona está encuadrada dentro de esa Sigue leyendo