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“Investigar la ciudad es, por consiguiente, una forma de examinar los enigmas del mundo y de nuestra existencia” Lea Virgine

Levantamiento de Chicago para la introducción del drenaje. Bessie Louise Pierce. "History of Chicago". Ed. University of Chicago Press, 1976. ISBN: 978-0226668178

Levantamiento de Chicago para la introducción del drenaje.
Bessie Louise Pierce. “History of Chicago”. Ed. University of Chicago Press, 1976.

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Las grandiosas rutas comerciales de la Edad Media

El cliché es poco benevolente con la Edad Media: la memoria popular dicta que la humanidad, durante sus largos siglos, se sumergió en un periodo de oscurantismo, desconocimiento y atraso. Nada más lejos de la realidad. Hoy sabemos que el medievo disfrutó de numerosos avances técnicos y científicos, que las artes se contaron entre las más refinadas de siempre y que las condiciones de vida eran menos terroríficas de lo que las revisitaciones posteriores han tendido a ilustrar.

El contrarrelato es especialmente cierto si abrimos el foco de nuestro análisis y pensamos en la historia de la humanidad, en su conjunto, y no sólo en la europea. Si bien es cierto que los siglos posteriores a la caída del Imperio Romano representaron un impás económico y social a diversos niveles, durante tan prolongado periodo de tiempo otras civilizaciones alcanzaron cotas de progreso y desarrollo muy singulares (aunque a menudo olvidadas por el público y por la academia).

Prueba de ello son las múltiples y muy amplias rutas comerciales que se extendieron entre Europa y Asia durante la Edad Media. El intercambio cultural, a través de rutas casi legendarias como la de la seda, fue constante (si bien lento, dadas las limitadas infraestructuras de la época) y sirvió a ambos extremos del continente euroasiático. Al otro extremo de Europa florecían los imperios turcomanos y musulmanes, India prolongaba su otra Edad Dorada y China asentaba su preeminencia cultural.

De ahí que los navegantes y comerciantes europeos elucubraran mil y un modos de llegar a las islas del Índico o a los ricos humedales bañados por el Océano Pacífico. En el camino se topaban con riquezas jamás vistas en su continente, maravillas naturales y productos de lujo con los que enriquecerse a su vuelta a Europa. Oriente Medio, en pleno surgimiento de los califatos omeyas y abasíes, ejerció de nodo natural entre los tres océanos; y el norte de África se mantuvo en permanente contacto con la cuenca mediterránea europea.

Tamaño vivero comercial ha sido plasmado ahora por Martin Jan Månsson en un fantástico mapa. Empleando diversas fuentes históricas y coloreando sutilmente los accidentes geográficos que tanto marcaban la geopolítica del pasado (como las montañas o los desiertos), el mapa de Månsson explora y disecciona las distintas rutas empleadas por los comerciantes africanos, europeos y asiáticos, y dibuja el lienzo económico global de la Alta Edad Media.

El mapa se ubica en los siglos XI y XII, entre el fin de las rutas comerciales (y, ejem, de pillaje) establecidas por los vikingos a ambos lado del Atlántico y el aún lejano surgimiento (en Europa) de la Liga Hanseática, los exploradores marítimos portugueses y las constelaciones de ciudades feriantes de Flandes, Italia y Castilla. En plena transición y en un tiempo de progresivo desarrollo técnico y económico en Europa, las rutas comerciales cobraron una relevancia inusitada, favoreciendo el surgimiento de pequeñas potencias financieras y de ciudades feriales de gran proyección.

Mapa Rutas Comerciales Medievales

Se puede explorar en altísimo detalle aquí.

Aquel ecosistema que estallaría en un jardín comercial algunos siglos posteriores precedería, también, a la etapa de los exploradores, cuando las rutas comerciales entre Oriente y Occidente por tierra alcanzaban su particular apogeo. Es bien conocida la relación entre China y la cultura musulmana y sus múltiples redes de intercambio, así como los pioneros viajeros desde el viejo continente hasta la milenaria civilización oriental (el más célebre, obviamente, Marco Polo).

De forma crucial, Månsson ha situado al mapa antes del surgimiento del Imperio Mongol y de su virtual destrucción del ecosistema político desde Pekín hasta prácticamente Viena. Un tiempo previo a la inestabilidad y a la inseguridad natural a la expansión imperial de un ejército apabullante, capaz de construir de la noche a la mañana el dominio territorial más grande que haya visto el ser humano.

También se incluyen las incipientes redes comerciales trans-saharianas (preludios del apogeo de los primeros imperios africanos, como el maliense), las notables conexiones internas indias, las rutas habituales europeas, la constelación de puertos en las islas del Índico y del Mar de la China Meridional y el inusual (especialmente si lo comparamos con su estado actual) protagonismo económico de las tierras entre Oriente Medio y Asia Oriental (el patio trasero de los imperios persas).

Una delicia para todo amante de los mapas. Como nos indica el propio Månsson, el mapa se irá actualizando para hacerlo más y más detallado. Espera publicar una nueva versión en septiembre, y es posible solicitarle una versión en alta resolución por correo.

Africa Occidental
China
Europa
Europa Del Este
India
Oriente Medio
Ruta De La Seda

La Ciudad de las Pirámides: Carat

por: Arql. Lizardo Tavera Vega

La ciudad de las pirámides / Los Conjuntos Residenciales / Técnicas y materiales constructivos / Los Alteres del Fuego Sagrado / Las Plazas Circulares / Música Ancestral: las Flautas y Trompetas / El Ojo de Dios / Economía y producción / Cronología


Web oficial del PEACS: http://www.caralperu.gob.pe


 

La Ciudad de las Pirámides

En Caral destacan 7 grandes pirámides rodeadas de otras varias pequeñas, sumando 32 montículos en total. Sus constructores organizaron esta ciudad en 2 sectores: uno alto (al norte) y otro bajo (al sur). Un antiguo cause seco divide a ambas partes. En el sector alto se ubican 6 pirámides principales rodeando un espacio vacío. En el sector bajo destaca la Pirámide del Anfiteatro y varios edificios menores alineados con ésta. La zona residencial es un conjunto de casas donde habitaron los pobladores de Caral. Dichos conjuntos de casas están formados por muchas habitaciones interconectadas entre sí. Sus muros son muy angosto y están hechos con cañas entrelazadas recubiertas con barro (técnica llamada quincha). En algunas de estas habitaciones se han encontrado evidencias de que fueron usadas como talleres para la producción artesanal (Shady 2004).

Caral
Plano de Caral, sus sectores y pirámides. 

Sectores Sector Alto Pirámide Mayor, Pirámide Menor, Pirámide de la Cantera, Pirámide de la Galería, Pirámide de la Huanca, Pirámide Antigua.
Sector Bajo Pirámide del Anfiteatro, Templo del Altar Circular, Templo de la Banqueta.
Zona Residencial

En cada una de las muchas pirámides de Caral se llevaron a cabo diferentes actividades cumpliendo cada una de ellas un papel diferente en el orden social y religiosos de sus habitantes. La Pirámide Mayor se ubica en el Sector Alto de Caral. Consta de un volumen piramidal escalonado (pirámide) y una plaza circular adosada a su fachada. Una larga escalera de 9 metros de ancho asciende hasta alcanzar los 28 metros de altura, en la cima de la pirámide, uniendo a los dos anteriores elementos (pirámide + plaza circular), principales componentes de esta edificación.

Caral
La Pirámide Mayor.

En la cumbre, siguiendo el rumbo marcado por la escalera recibe al visitante el Atrio, pequeño recinto que sirve de antesala. Ascendiendo un poco más está el Recinto Principal. Se ubica en la parte más elevada, es el fin del recorrido iniciado en la Plaza Circular, seguido por el asenso por la escalera pasando a través del Atrio y finalmente llegando aquí, al Recinto Principal que tiene sus paredes adornadas con pequeños nichos que por la forma en que están ubicados parecen formar una secuencia de rostros. Otros recintos menores se ubican a los lados del Atrio y el Recinto Principal, como el Altar del Fuego Sagrado, típico elemento arquitectónico de Caral formado por una habitación pequeña sobre cuyo suelo se ha perforado un pequeño pozo donde se han incinerado pequeños objetos como ofrendas. La Pirámide Mayor debió ser el principal edificio del Sector Alto y por tanto par del Templo del Anfiteatro, principal edificio del Sector Bajo.

Caral
Reconstrucción tridimencional computarizada de como pudo verse la Pirámide Mayor en su menento de mayor esplendor.

En la cima de la Pirámide de la Galería se construyó un pasaje interior (como si fuera una galería subterránea) pintado de blanco y adornada con 7 nichos. Es tan pequeña que solo cabe una persona, por lo que la ceremonia aquí realizada debió ser individual. A un costado de la misma se pueden observar estructuras residenciales asociadas a este edificio donde posiblemente vivieron los funcionarios o sacerdotes al servicio de este templo. Estas estructuras residenciales también tenían pequeños altares para el fuego sagrado.

La Pirámide de la Huanca lleva ese nombre pues está alineada con una huanca (piedra larga hincada en el suelo) y seguramente su función debió ser astronómica. Una línea imaginaria ordena en una misma trayectoria la huanca con el atrio en la cima de la pirámide pasando por el medio de la escalera principal que conduce del nivel suelo a la cima de la pirámide.

Caral
Vista que muestra el alineamiento entre la “huanca” y la Pirámide de la Huanca.

La Pirámide del Anfiteatro es la estructura más importante del Sector Bajo de Caral y como tal es considerada como la contraparte o par de la Pirámide Mayor, con quien comparte la característica de tener una plaza circular. Esta pirámide es una plataforma más bien pequeña y de poca altura sobre la cual se han construido varios recintos y está completamente rodeada por una muralla que separa una amplia zona vacía a su alrededor. Se le adosa una monumental plaza circular, que en uno de sus lados tiene una sucesión de pequeñas plataformas a modo de graderías, semejante a un anfiteatro (de allí el nombre) y delante de ésta una plataforma rectangular. Esta pirámide tuvo una fuerte actividad ceremonial, pues enterrado en el piso de la plaza circular se halló como ofrenda 32 flautas finamente trabajadas y bellamente decoradas. Además, dentro del perímetro de la muralla que bordea la pirámide está uno de los principales Altar del Fuego Sagrado (Shady 2003).

Caral
Vista frontal del Templo del Altar Circular.

Una pequeña pirámide es muy importante, es el Templo del Altar Circular pues tiene un altar del fuego sagrado cuya base tiene la mencionada forma. Para llegar hasta este altar se tiene que subir a la cima del templo y por un acceso lateral llegar hasta el altar. Era un lugar de acceso muy restringido al que podían ingresar pocas personas.

 

Pirámide Largo Ancho Altura
Pirámide Mayor 153,52 m 109,42 m 28,00 m
Pirámide de la Cantera 78,00 m 56,00 m 13,40 m
Pirámide Menor 45,80 m 37,00 m 7,50 m
Pirámide de la Galería 110,00 m 80,00 m 17,00 m
Pirámide de la Huanca 55,00 m 55,00 m 12,00 m
Pirámide del Anfiteatro 155,00 m 81,00 m 11,00 m
Pirámide del Altar Circular 42,60 m 28,00 m 4,00 m
Textos, fotos y dibujos: Lizardo Tavera

 

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Charles Baudelaire

(París, 1821 – 1867) Poeta francés, uno de los máximos exponentes del simbolismo, considerado a menudo el iniciador de la poesía moderna. Hijo del ex sacerdote Joseph-François Baudelaire y de Caroline Dufayis, nació en París el 9 de abril de 1821. Su padre murió el 10 de febrero de 1827 y su madre se casó al año siguiente con el militar Jacques Aupick; Baudelaire nunca aceptó a su padrastro, y los conflictos familiares se transformaron en una constante de su infancia y adolescencia.


Baudelaire

En 1831 se trasladó junto a su familia a Lyon y en 1832 ingresó en el Colegio Real, donde estudió hasta 1836, año en que regresaron a París. Continuó sus estudios en el Liceo Louis-le-Grand y fue expulsado por indisciplina en 1839. Más tarde se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de París, y se introdujo en la vida bohemia, conociendo a autores como Gérard de Nerval y Honoré de Balzac, y a poetas jóvenes del Barrio Latino. En esa época de diversión también conoció a Sarah “Louchette”, prostituta que inspiró algunos de sus poemas y le contagió la sífilis, enfermedad que años más tarde terminaría con su vida.

Su padre adoptivo, el comandante Aupick, descontento con la vida liberal y a menudo libertina que llevaba el joven Baudelaire, lo envió a un largo viaje con el objeto de alejarlo de sus nuevos hábitos. Embarcó el 9 de junio de 1841 rumbo a la India, pero luego de una escala en la isla Mauricio, regresó a Francia, se instaló de nuevo en la capital y volvió a sus antiguas costumbres desordenadas. Siguió frecuentando los círculos literarios y artísticos y escandalizó a todo París con sus relaciones con Jeanne Duval, la hermosa mulata que le inspiraría algunas de sus más brillantes y controvertidas poesías.

Como ya era mayor de edad, reclamó la herencia paterna, pero su vida de dandy le hizo dilapidar la mitad de su herencia, lo que indujo a sus padres a convocar un consejo de familia para imponerle un tutor judicial que controlara sus bienes. El 21 de septiembre de 1844 la familia designó un notario para administrar su patrimonio y le asignó una pequeña renta mensual, situación que profundizó sus conflictos familiares.

A principios de 1845 empezó a consumir hachís y se dedicó a la crítica de arte, publicando Le Salon de 1845, un ensayo elogioso sobre la obra de pintores como Delacroix y Manet, entonces todavía muy discutidos. Ante los primeros síntomas de la sífilis y en medio de una fuerte crisis afectiva, intentó suicidarse el 30 de junio de ese año. Más tarde publicó Le Salon de 1846 y colaboró en revistas con artículos y poemas. Buena muestra de su trabajo como crítico son sus Curiosidades estéticas, recopilación póstuma de sus apreciaciones acerca de los salones, al igual que El arte romántico (1868), obra que reunió todos sus trabajos de crítica literaria.

Fue además pionero en el campo de la crítica musical, donde destaca sobre todo la opinión favorable que le mereció la obra de Wagner, que consideraba como la síntesis de un arte nuevo. En literatura, los autores E.T.A. Hoffmann y Edgar Allan Poe, del que realizó numerosas traducciones (todavía las únicas existentes en francés), alcanzaban, también según Baudelaire, esta síntesis vanguardista; la misma que persiguió él mismo en La Fanfarlo (1847), su única novela, y en sus distintos esbozos de obras teatrales.

Comprometido por su participación en la revolución de 1848, la publicación de Las flores del mal, en 1857, acabó de desatar la violenta polémica que se creó en torno a su persona. El 30 de diciembre de 1856, Baudelaire había vendido al editor Poulet-Malassis un conjunto de poemas, trabajados minuciosamente durante ocho años, bajo el título de Las flores del mal, que constituyó su principal obra y marcó un hito en la poesía francesa. El poemario se presentó el 25 de junio de 1857 y provocó escándalo entre algunos críticos.

Gustave Bourdin, en la edición de Le Figaro del 5 de julio, lo consideró un libro “lleno de monstruosidades”, y once días después la justicia ordenó el secuestro de la edición y el proceso al autor y al editor, quienes el 20 de agosto comparecieron ante la Sala Sexta del Tribunal del Sena bajo el cargo de «ofensas a la moral pública y las buenas costumbres». Sin embargo, ni la orden de suprimir seis de los poemas del volumen ni la multa de trescientos francos que le fue impuesta impidieron la reedición de la obra en 1861. En esta nueva versión aparecieron, además, unos treinta y cinco textos inéditos.

Honoré de Balzac

(Honoré u Honorato de Balzac; Tours, Francia, 1799 – París, 1850) Escritor francés. Junto con Stendhal y Gustave Flaubert, es el principal representante de la novela realista en su país y una de las grandes figuras del realismo europeo. En 1814 se trasladó con su familia a París, donde estudió derecho y empezó a trabajar en un bufete, pero su afición a la literatura le movió a abandonar su carrera y a escribir el drama Cromwell (1820), que fue un rotundo fracaso.


Honoré de Balzac

Sin embargo, el apoyo de Madame de Berny, mujer casada y bastante mayor que él, le permitió seguir publicando novelas históricas y melodramáticas bajo seudónimo, que no le reportaron beneficio alguno. Emprendió varios negocios, que acabaron en fracaso y le cargaron de deudas, que, sumadas a las derivadas de su afición al coleccionismo de arte y su tendencia al derroche, lo pusieron en una difícil situación.

Afortunadamente, con El último chuan (1829), la primera novela que publicó con su apellido, obtuvo un gran éxito. A partir de entonces inició una febril actividad, escribiendo entre otras novelas La fisiología del matrimonio (1829) y La piel de zapa (1831), con las que empezó a consolidar su prestigio. La amistad con la duquesa de Abrantes le abrió las puertas de los salones literarios y de la alta sociedad.

En 1834, tras la publicación de La búsqueda de lo absoluto, Honoré de Balzac concibió la idea de configurar una sociedad ficticia haciendo aparecer los mismos personajes en distintos relatos, lo que empezó a dar a su obra un sentido unitario. Por entonces inició su intercambio epistolar con la condesa polaca Eveline Hanska, con quien mantuvo una intensa relación, aunque sus encuentros fueron breves hasta la muerte del marido de ella (1843). En 1847, poco antes de morir, se casó con Eveline, pero entretanto mantuvo relaciones con sus otras amantes.

En los últimos años de su vida fue presidente de la Société des Gens de Lettres (desde 1839) e intervino en numerosos asuntos públicos como director de la Revue Parisienne, al tiempo que sufría el acoso de sus acreedores. En 1841 se inició la publicación de sus voluminosas obras completas bajo el título de La comedia humana, aunque de las 137 novelas que debían integrarla, cincuenta quedaron incompletas.

Balzac es considerado a menudo como el fundador de la novela moderna, y su preocupación por el realismo y el detallismo descriptivo se halla en la base de la posterior novela francesa, aunque su realismo convive siempre con elementos románticos y con trazos del Balzac «visionario», tal como lo definió Baudelaire.